jueves, 2 de mayo de 2013

Capítulo 69: Desaparecido o... No tanto


*Raquel*
En cuanto mi hermana y Blas subieron a la habitación de Isa, cogí a David de la mano, nos pusimos nuestros chaquetones y salimos a la calle, bastante habíamos escuchado ya a mis padres.
-Siento que hayas tenido que escuchar todo lo que han montado mis padres-dije avergonzada.
-Ei, no tienes que disculparte por algo que no has hecho-me levantó la cabeza con sus manos en mis mejillas y mirándome dulce.
-Pero son mis padres y como ellos no se han disculpado, lo hago yo y me gustaría disculparme con tus padres también-dije.
-¿Alguna vez te han dicho lo dulce que eres?
-¿Yo dulce?-reí levemente-Pero si soy una bruta.
-De bruta nada, eres muy dulce por querer disculparte y sentirte mal por algo que tus padres han dicho a pesar de que mis padres no esperan que vayas a hablar con ellos porque saben que no es culpa tuya y que no podías hacer nada-contestó.
-Tú si que eres un dulce, pastelito-sonreí y lo abracé-.Gracias.
-¿Por qué? ¿Por decirte lo que pienso?-me miró y se acercó más a mí-No tienes que darme las gracias por nada, ¿qué sería de una relación si no fuéramos sinceros el uno con el otro?
-Tienes razón, soy una crack-pasé mis brazos por su cintura y di un paso para estar más cerca de él-.Por eso sé que eres el mejor chico del mundo y al que más quiero de todos-le susurré en los labios.
-Te quiero-me susurró y me besó.
Sonreí durante el beso. Cuando nos separamos, David me cogió de la mano y comenzamos a andar.
-¿A dónde vamos?
-Hicimos turismo un vez... Ahora quiero llevarte al sitio que mas me gustó-dijo el tirando de mí.
Me llevó a un parque precioso con una fuente en el centro.
-Este es mi parque favorito de tu pueblo-dijo.
-También el mío-dije sonriendo
-Lo sé-contestó
-¿Cómo lo...?
Me interrumpí cuando vimos a una chica caer, así que fuimos a ayudarla.
-¿Estás bien?-preguntó David.
-Em... Si, es solo un resvalón por el... ¡Ah! ¡Eres David Auryn!
Reimos por su reacción y la ayudamos a levantarse.
-Vaya-exclamó un poco confundida-Yo... Pareceré tonta por esta caída-dijo cortada.
-No tranquila, yo también me caigo con facilidad-dije-.Y hasta ahora David no ha salido corriendo.
-Sí, se ha caído muchas veces. Es muy patosilla-rieron.
-¡Oye!-le di en el brazo y la chica volvió a reír.
-¿Cómo te llamas?-le preguntó David.
-Mónica-respondió.
-Es un placer, Monica-le sonrió.
-El placer es mío-sonrió tímida-.Esto... Si no es mucha molestia, ¿te podrías hacer una foto conmigo?-preguntó.
-Claro que no, Raquel ¿nos la puedes hacer?
-Sí-sonreí y cogí el móvil de la chica.
-¿Puedo hacer algo más por ti?
-Me encantaría que me firmaras una foto, me quedé con las gana en la última firma y si no te importa ni a tu novia... ¿Te puedo dar un abrazo?
-Ahora mismo-rió David y yo sonreí, me encantaba la forma que tenía de comportarse con sus fans.
-Muchísimas gracias-dijo ella feliz.
-A ti-le sonrió David.
-Adiós-nos despedimos y seguimos cada uno con nuestro trayecto.
Dimos una vuelta y después comenzamos a andar hacia el centro.
-Davi, ¿a dónde vamos?-pregunté.
-Al hotel, mañana ya me vuelvo a Granada y me gustaría pasar la noche contigo-respondió mirándome un poco tímido.
Sonreí mirándole, me encantaba cuando se ponía tímido para decir algunas cosas. Llegamos, David pidió las llaves de su habitación y entramos al ascensor. Subimos hasta el tercer piso, salimos, nos paramos frente a una de las puertas y David tocó, nos abrió su hermana.
-Hola-nos sonrió-.¡Mamá, David ha llegado y viene con su novia!
-Chivata-la cogió en peso y comenzó a hacerle cosquillas.
-¡No! ¡David!-gritó entre risas.
Entramos a la habitación, yo detrás de ellos, y fuimos hasta la especie de salón que había, donde estaban sentados los padres de David.
-Hola-nos saludaron y David dejó a su hermana en el suelo.
-Hola-le dio con la mano en el hombro a su padre y le dio un beso en la mejilla a su madre.
-¿Qué tal Raquel?-me sonrió mi suegro.
-Bien, gracias-sonreí cortada-.Me gustaría pediros perdón por el comportamiento de mis padres, yo...
-Tranquila, sabemos que no tienes nada que ver, además por lo que nos ha contado David sabemos que no eres como ellos-se levantó mi suegra y me acarició el brazo con la mano.
-Gracias-le sonreí y ella me abrazó.
Miré a David y me sonrió tímido.
-No tienes que darlas, eres la felicidad de nuestro hijo y eso es lo que valoramos-me dijo mi suegro.
Nos sentamos y estuvimos un rato hablando con con ellos, eran muy agradables. Después de un rato, decidimos irnos, así que dimos las buenas noches y salimos de la habitación. David abrió la puerta de otra con la llave y me dejó entrar primero. La habitación era más pequeña que la de sus padres ya que la de David era para él solo y la de sus padres era doble y Lucía dormía con ellos. David cerró la puerta y me abrazó por la espalda.
-Mira-le enseñe mi móvil con la conversación de Jesús.
-Ala, pobre-dijo-.¿Dani lo sabrá?
-Ni idea-respondí.
-Voy a avisarle por si acaso-dijo y sacó su móvil dejando de abrazarme.
-Vale-respondí y me senté en la cama para quitarme los zapatos.

Estuvo un rato hablando con él por WhatsApp y después, dejó el móvil en la mesita de noche.
-No lo sabía-dijo cogiendo una de mis manos entre las suyas.
-¿Y qué te ha dicho?-pregunté interesada.
-Que mañana mismo irá para allá-respondió.
Nos miramos durante un rato en silencio, parecía que estaba pensando en algo y no quise interrumpirlo.
-Em... Yo...-se quedó cortado y yo sonreí, me encantaba y me hacía gracia la manera que tenía de cortarse cuando quería decirme algo-Uf...-suspiró y se pasó las manos por el pelo.
-¿Estás bien?-pregunté cogiéndole las manos.
-Sí, yo...-se volvió a quedar cortado-.Raquel, te quiero-me dijo cerca de los labios.
-Lo sé, carió-le sonreí y lo abracé-.Yo también te quiero.
-¿Harías algo por mí?-me susurró en el oído devolviéndome el abrazo.
-Claro que sí, cualquier cosa-respondí segura separándome un poco para mirarlo a los ojos.
-Me gustaría que... Si no es mucho pedir, vamos si no te molesta, que no quiero molestarte, ya sabes que no me gusta que estés molesta porque te quiero mucho y...
-David, no te enrolles y dime, ¿qué quieres que haga?-pregunté divertida buscando su mirada ya que había bajado la cabeza.
-Em... Claro, es verdad... Perdona es que yo... Verás...-se aclaró la garganta y me miró tímido-Me gustaría que vinieses conmigo a pasar lo que queda de navidades con mi familia.
-¡Qué melón eres!-reí-¿Enserio pensabas que te iba a decir que no a eso? Iría contigo a donde fuera-puse ambas manos en sus mejillas y lo besé.
Me abrazó por la cintura y me fue empujando hacia atrás hasta que quedamos tumbados en la cama, él encima de mí. Nos separamos y nos miramos a los ojos.
-Me encanta cuando te pones tímido para decirme algunas cosas-le sonreí.
-Y a mí me encanta que te encante-me devolvió la sonrisa y me volvió a besar.
Empezó a bajar sus besos por mi mejilla hasta mi cuello y me dio un mordisco.
-¡David!-exclamé y le di un golpe en el hombro.
-¿Qué pasa? Tengo hambre-dijo tan normal.
-Pues haberlo dicho y hubiéramos bajado a comer algo-le dije.
-Pero es que yo tengo ganas de ti-me miró-, tengo hambre de ti.
Sonreí avergonzada y me volvió a besar. Y así, entre besos y caricias, nos deshicimos de la ropa y nos unimos en uno.

*Laura*
Estaba sentada en la sala de esperas pensando en mis cosas cuando alguien se sentó a mi lado.
-Hola-me saludó-.¿Cómo sigue tu abuela.
-Hola-lo miré-.Pues igual... ¿Y tu hermano?
-Algo mejor, aunque con la recaída de anoche puede que todo se complique-puso una mueca.
-Verás como sí mejora-le sonreí.
-Esperemos-me devolvió la sonrisa.
Al hermano de Ángel le habían hecho un trasplante de riñón y la noche anterior había tenido otra recaída ya que su cuerpo lo estaba rechazando.
-Voy a mi casa a por una ducha y a cambiarme, ¿luego nos vemos?-preguntó mirándome.
-Claro-asentí.
-Hasta luego-me sonrió y me dio dos besos.
Le dije adiós con la mano y eché la cabeza hacia atrás contra la pared. Unos minutos después, me levanté y en cuanto comencé a andar...
-Hola Lau-me abrazó.
-¡Isa!-la correspondí.
-Hola mejor amiga-me saludó Blas.
-Hola-le abracé también-.¿Qué estáis haciendo aquí?
-Blas ha venido a traerme, me quedo contigo unos días-respondió mi amiga.
-¿Tu estás loca?-abrí mucho los ojos.
-Eres mi amiga y no quiero dejarte sola-me dijo.
-Lau, ven-me llamó Blas.
Asentí y fui con él un poco apartados de Isa y Jesús.
-Por favor, intenta convencerla de que se vuelva lo más pronto posible, en su estado no es muy recomendable que esté aquí-me dijo.
-Tranquilo, como mucho estará aquí dos días-respondí.
-Gracias-me sonrió.
-Por nada-le devolví la sonrisa y me abrazó.
Volvimos con Isa y mi primo y comenzamos a hablar entre los cuatro hasta que Blas se tuvo que ir, nos despedimos y mi primo entró a ver a mi abuela mientras yo me quedé con mi amiga en la sala de espera.
-¿Y Dani?-me preguntó.
-Ni idea-me encogí de hombros-.Supongo que en Madrid.
-¿Supones?-preguntó extrañada.
-Sé de él lo mismo que sus fans: por lo que pone en twitter-le respondí.
-¿Y eso?-volvió a preguntar.
-No lo sé-contesté-.A ver, puso que se le había olvidado el cargador en Madrid y que por eso no había twitteado en vacaciones, pero que ya estaba en casa y que podría volver a estar disponible, pero de los WhatsApps que le he dejado con mi número nuevo y de que le echo de menos, no me ha respondido a nada-expliqué dolida.
-¿Has probado a llamarlo?-asentí.
-Y no me lo ha cogido-me derrumbé.
-Pero no te pongas así-me abrazó-.Verás que de tantos trotes que le da al móvil seguro que le va mal o algo.
-No sé-respondí-.Puede ser que en las semanas que llevamos separados haya comenzado a olvidarse un poco de mí.
-No digas tonterías, te quiere mucho y no se va a olvidar de ti en dos semanas-me regañó.
-¿Entonces por qué no me contesta o me llama?-pregunté mirándola.
-No sé, quizás esté ocupado-respondió.
-Ya no sé qué pensar, Carlos y Clara están juntos en Alicante, Ainhoa y Álvaro en Madrid, David y Raquel también y tú y Blas estabais juntos hasta que has querido venirte conmigo-le dije-.Incluso Jesús habla todos los días con Alejandra y hace tres días estuvo aquí con él. ¿Por qué Dani me hace esto?
-No te pongas mal cariño, a ver, Dani te quiere te lo prometo y te aseguro que no se ha olvidado de ti-trató de animarme.
-Pero no hablamos desde hace mucho...
-Lo sé, peor no te preocupes. Ya verás como un día de estos te llegan un millón de mensajes diciendo que no tenía Internet, que su móvil no funcionaba o algo-me dijo.
-Puede ser-suspiré.
-No te atormentes más-me dijo y me abrazó-.Ai, ¡una patada!-exclamó-¿Ves? Hasta tu sobrina piensa que Dani te quiere.
-Oh, más mona que va a ser mi sobrina-sonreí y puse ojitos acariciando la barriga de Isa.
-Se parecerá a su mami-se echó flores-.Aunque yo prefiero que se parezca a su padre-suspiró.
-No seas tonta, seguro que será preciosa-le dije.
-Eso ya lo sé-rió y yo con ella.
Al cabo de un rato, llegó Jesús y se sentó con nosotras y al cabo de una hora después, más o menos, llegaron Raquel y David. Corrí a abrazarlos.
-¿Qué hacéis aquí?-pregunté.
-Es que hemos venido a terminar de pasar las navidades con la familia de David y no podíamos irnos sin venir a verte-me respondió Raquel.
-Oh, más monos que sois-los abracé.
Nos sentamos a hablar y llegó Ángel.
-Hola, ven-lo llamé-.Él es Ángel-le dije a mis amigas y David-.Y ellos son David, Raquel e Isa, a Jesús ya lo conoces.
-Hola-se saludaron.
-Voy a ver a mi hermano-me dijo y se fue.
Los chicos me miraron interrogantes.
-Lo conocí cuando llegué aquí-dije y les conté lo de su hermano.
-Pobrecillo-dijo Isa-.¿Qué edad tiene su hermano?
-Once años-respondí.
-Ag, que peque-dijo Raquel.
-Sí...-dije.
A David le sonó el móvil, lo miró y lo cogió.
-Dime Dani-mi mundo se cayó.
Miré a Isa que me miraba.
-¿No le funcionaba el móvil?-le pregunté.

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