jueves, 2 de mayo de 2013
Capítulo 57: Quererte es una locura
*Isa*
Todos queríamos mucho a Lau, ella era como una hermana para mí y la quiero muchísimo, no se que haría sin ella, quizá, ni conocería a Blas... Le debo tanto... Y sin embargo, ella no me debe nada a mí, bueno, quizá conocer a Dani, pero eso no cuenta, se habrían conocido tarde o temprano.
-¿En que piensas?- me trajo Blas al mundo mientras entraba en la habitación de la casa de las afueras envuelto en una toalla, acaba de salir de la ducha.
-¿Em?- me quedé embobada, como la primera vez que le vi.
-¿En que piensas que no te ha dejado ni ponerte el pijama?- dijo riendo, y era verdad, yo fui primera a la ducha y aún seguía en toalla tendida en la cama pensando.
-Pues... en Lau...
-¿Y eso?
-Le debo mucho, de no ser por ella, ni te conocería.
-Entonces ambos le debemos mucho.
-Sí, aunque, quizá, no, seguro que tú habrías encontrado a alguien, como a Silvia.
-¿que? Jamás, Isa, sin ti no soy nada ni nadie, Silvia no es más que una vieja amiga a la que no veía desde hace más de cinco años.
-¿Qué? ¿5 años?
-Sí, ¿por qué te sorprendes?- esa zorra me había dicho que era yo la que me había puesto en medio...
-Por nada- sonreí.
-Dímelo- me abrazó.
-No- reí, caímos en la cama y el empezó a hacerme cosquillas porque había caído sobre mí.
-¿Por qué?- paró un segundo y acercó su cara a la mía
-Porque no hay nada que decir.
-¿Como que no?- empezó a hacerme cosquillas otra vez.
-Como que no, para por favor, se me va a salir el hígado por la boca- dije riéndome a más no poder.
La puerta se abrió y David entró junto con Raquel.
-Cuidadito con lo que le haces a mí hermanita- dijo Raquel, Blas se quitó de golpe muy rojo- Tranquilo, que se que no le vas a hacer nada, solo veníamos a cotillear por qué mi hermana se reía así.
-Culpa suya- le señalé.
-¿Mía?- se hizo el inocente.
-Sí, tuya- le di un beso.
-¿Es necesario que esteis en toalla?- pregunta David.
-Sí- dije riendo.
-Bueno, ¿sabéis donde está teniendo que dormir Ainhoa?- dijo mi hermana riendo.
-¿Donde? ¿que le has echo ya Rodríguez? es que las dos sois iguales...-dijo Blas.
-¿Como que iguales? ¿que insinúas?- me hice la ofendida.
-Que cuando se os mete algo entre ceja y ceja, no hay quien os lo saque de la cabeza.
-Ah, vale, creía...
-Volviendo al tema Ainhoa, ¿donde está?- preguntó Blas y David y Raquel rieron.
-Resulta que... una de las habitaciones es muy pequeña y solo cabe uno, y Alvaro no iba a dejar su habitación grande, entonces, Jesús, como buen amigo se ha ofrecido a dormir solo.
-¿Enserio?- me quedé un poco bastante sorprendida, y no era la única.
-Sí- dijo David riendo.
-Si yo fuese Ainhoa habría dejado a ese par de celosos juntos y me habría ido yo a la habitación pequeña- dijo Blas.
-Yo no- dije.
-¿Por qué?
-Porque si fuese yo, significaría que el que duerme en la habitación grande solo, eres tú- le dije.
Blas me abrazó y le di un beso en la mejilla.
-Bueno, nosotros nos vamos a dormir- dijo Raquel agarrando a David de la mano y llevándoselo.
-Buenas noches- les dije.
Cerraron la puerta tras de sí y yo me tiré a la cama otra vez.
-¿Piensas dormir en toalla? no es que me moleste, es que no quiero que te resfríes- sonrió.
-No creo que me resfriase con este calor, pero no te preocupes que me pongo ahora un pijama- le sonreí.
Me di la vuelta y me coloqué mi camisón rojo, (ropa interior también).
-¿Desde cuando duermes en bóxer?- dije dándome la vuelta.
-Desde que hace calor- sonrió- ¿te molesta?
-Para nada- me tendí a su lado- me encanta- le abracé, desde siempre me había gustado el olor de su piel, desde la primera vez que nos acercamos en londres hasta ahora.
-¿Que pasa?- me preguntó en voz baja.
-Me gusta el olor de tu piel- contesté y me sonrojé, había sido una respuesta estúpida... Abrí los ojos y miré que sonreía.
-A mi también me encanta tu piel- me acarició la espalda, permanecimos un momento abrazados en silencio- ¿por qué te sorprendiste antes cuando te dije eso de Silvia?
-Oh, por nada- me hice la tonta.
-No te hagas la tonta, que se perfectamente que es por algo, vamos dímelo- puso carita de pena.
-Es que es una tontería muy grande, no es nada de verdad.
-Venga, vamos, dímelo- me abrazó con fuerza.
-No- dije firme.
-Pues ahora me enfado- puso cara de falso enfado.
-No, cariño no te enfades- le di un beso en los labios.
-Dímelo y se me pasará.
-Es que es algo muy tonto.
-Pues ahora estoy enfadao de verdad...- se dio la vuelta.
Yo me levanté.
-¿A donde vas?- me miró extrañado- no estoy enfadado de verdad- me agarró de la mano y me atrajo a él.
-Ya lo se- sonreí- solo voy a tomar el aire un momento, ¿vale?
-Vale- sonrió.
Salí de la habitación, necesitaba hablar con Lau, ella me entendía como nadie, pero estaba de cumple y no la iba a molestar, ¿Clara? ella siempre me sacaba una sonrisa, pero, se dormía con facilidad y seguro que ya estaba más que dormida y mejor no despertarla, ¿Raquel? a ella siempre se le puede contar todo, pero, estará distraída con David, ¿Ainhoa? no tengo demasiada confianza con ella, pero es mi amiga, la avisaría, pero, ¿y si por fin Alvaro y ella están juntos? no los iba a molestar...
Me senté en el porche, Chiqui se sentó a mi lado.
-¿Que haces aquí?- me preguntó una voz que conocía y que siempre me sacaba una gran sonrisa.
-Pensaba, ¿y tú? ¿como que no estás con la chula?
-Se ha dormido y me aburro.
-Lo sabía- reí- ven- le hice un lado y se sentó a mi lado.
-¿En que piensas Bella?
-Sabes que no me gusta que me llamen así Carlitos- le sonreí de lado.
-Pero a mi sí me gusta llamarte así- imitó mi gesto.
-¿Silvia te cae bien?
-¿Y a ti?
-Yo pregunté antes- arqueé una ceja.
-¿Puedo serte sincero?
-Que soy yo- dije.
-Me cae como el culo de un caballo- reí ante eso- es odiosa.
-Bien, ya no soy la única que la odia- sonreí.
-¿Que te ha echo? Mira que como te haya echo algo, uf, la dejo sin cabeza, no la va a reconocer ni su madre- apoyé mi cabeza en su hombro.
-Eres el mejor- dije sonriendo.
-¿Acaso lo dudabas?
-No, ¿como iba a dudarlo?
-Volviendo al tema Silvia
-Llamemosla, la Barbie culo caballo- reímos.
-Buen nombre.
-¿Verdad que sí?.
-En fin, ¿que te ha echo?
-Se está metiendo entre Blas y yo, y me esta diciendo que soy infantil, que soy yo la que se ha metido entre ellos, que Blas me dejará por ella y demás, y para colmo, hoy he descubierto que Blas y ella no se veían desde hace más de cinco años...
-Que zorra de ...- le callé.
-No hace falta que le insultes, ya la he insultado yo bastante- reímos.
-¿Por qué no se lo dices a Blas?
-Porque es su amiga y se sentiría mal...
-Puede, pero, creo que se sentiría mejor al saber que has confiado en él para contarle esto, ¿tu que opinas Chiqui?- le miramos.
-Augghhh- aulló
-Sí, tienes razón, se lo contaré- sonreí.
-¿Ha echo falta que te lo diga Chiqui para que te des cuenta?- me preguntó.
-No, me ha echo falta que me lo diga mi Edward, mi mejor amigo, para que me de cuenta- le abracé con fuerza y me levanté- deberías volver a tu habitación ¿no crees?
-No- dijo volviendo a mirar el paisaje.
-¿Por qué? ya es tarde.
-Quería quedarme un rato más aquí... se está muy bien con el aire fresquito- cerró los ojos, me volví a sentar a su lado y apoyé la cabeza en su hombro otra vez, él abrió los ojos y se quedó mirándome.
-Me apetece quedarme un rato más con mi Edward.
-Eso esta bien, hace mucho que no estamos juntos.
Estuvimos un buen rato en silencio mirando el cielo.
-¿Que hacéis ahí?- nos preguntó Dani acercándose.
-Tomar el aíre- dije con los ojos cerrados.
-¿Me puedo unir?
-Lo siento, no se admiten feos- dijo Carlos.
-No seas malo, claro que sí- le dije y Dani se sentó a mi otro lado.
-Se está muy bien aquí- dijo apoyando su cabeza en mi hombro.
-¿Verdad que sí?- dije.
-Tiene que ser buenísimos vernos a los tres desde fuera- dijo Carlos, el estaba apoyado sobre Chiqui y para colmo estábamos los tres con los ojos cerrados.
-Sí, y como Chiqui se mueva...- dice Dani.
Chiqui se movió y acabamos los tres en plan Sandwich en el suelo, Carlos y Dani eran el pan y yo el Jamón...
-Parecemos un sandwich...- dije.
-¿De que?- pregunta Dani?
-¿De jamón?- pregunto yo.
-No se... solo se que el que nos vea se descojona- dice Carlos.
-Eso seguro- digo yo.
-Y lo que es seguro también es que el bebé va a salir revuelto y pensando que su familia está loca- dice Dani.
Empezamos a reír y Chiqui se acercó.
-¿Ahora te acercas?- dijo Carlos haciéndose el ofendido- no deberías haberte movido...
-Carlos... es un perro, no se si lo sabrás- dice Dani.
-Con lo mimado que está eso no se lo cree ni él- dice Carlos mirando a Chiqui.
Empezamos a reír otra vez.
-Una pregunta...- dije- no es que me moleste tenerte encima- le dije a Dani- pero creo que estamos aplastando a Carlos y que deberíamos levantarnos- dije.
-No, aplastemos a Carlos- dijo Dani Riendo.
-¿Pero no te das cuenta de que un asesinato apuntaría a ti directamente?- le dije
-¿A mí por qué?- pregunta Dani.
-Porque le odias- le dije.
-No, yo no le odio, solo me debe unas cuantas y me aprovecho.
-¿Que? Tú no me debes nada- dijo Carlos.
-Mira, te tengo debajo, y no me da miedo hacer fuerza y aplastarte- dijo Dani.
-Chicos, no se si recordaréis que yo estoy en medio...- dije.
-Lo sabemos- dijeron a unisono.
Por fin nos levantamos y nos volvimos a sentar como antes, a excepción de que Carlos no se apoyó en Chiqui.
-¿Como que no estás con Lau?- le pregunté a Dani.
-Está dormida y me da cosa despertarla- dijo.
-¿Te da cosa? ¿enserio?- dijo Carlos riendo con ironía.
-Es mi novia, es diferente a ti, a ti, me divierte despertarte porque te picas, a ella, me gusta verla feliz.
-Oh, que mono- dijimos Carlos y yo a la vez y empezamos a reír.
-Esto si que es raro- dije.
-¿El que?- preguntó Dani.
-Que estemos tranquilos, los tres, sentados en un escalón, con los ojos cerrados, de noche, y que no nos estemos haciendo perrerías...
-¿Has olvidado el suceso de hace un par de minutos?- me pregunta Carlos.
-No, pero, ese no ha sido queriendo y al final no ha pasado nada- sonreí aun con los ojos cerrados.
-¿Como que tú no estás con Blas?- me pregunta Dani.
-Necesitaba tomar el aire y pensar.
-¿Pensar?
-Sí
-¿En que?
-¿Te cae bien Silvia?- le pregunté.
-¿Qué?
-Lo has oído perfectamente- le dice Carlos.
-Pues no- dice- ¿y a vosotros?
-No- dijimos a la vez.
-la llamamos la Barbie culo caballo- reí
-Me gusta ese nombre para ella.
-¿verdad que sí?- esto me suena....
Nos contamos las diferentes razones por las que odiábamos a Silvia.
Después de un rato, miré en la muñeca de Dani, el reloj marcaba las 2 de la mañana.
-Chicos...- estaban dormidos, me hizo bastante gracia- Chicos- les volví a llamar y ellos se despertaron con pereza.
-¿Um?- contestó Dani.
-Son más de las 2 de la mañana, deberíamos volver a la cama ya.
-Sí...- Carlos bostezó.
Los tres nos levantamos y volvimos a nuestras habitaciones, me tendí al lado de Blas, que estaba dormido boca arriba, me hizo gracia porque estaba hablando en sueños.
-Isa... sí, ella.... la quiero.... ¿Silvia?- presté atención- lo se... se mete... no.... yo solo quiero a Isa...- le abracé y le di un delicado beso en la mejilla para no despertarle.
Al rato me quedé dormida.
Por la mañana me despertó un suave y cálido contacto en mis labios, abrí los ojos, Blas me había dado un beso.
-Buenos días- le dije sonriendo.
-Hola- sonrió- ¿donde estuviste anoche?
-Con unos amigos en un lugar con vistas- sonreí.
-¿Y eso?
-Con Carlos y Dani en el escalón alto del porche tomando el aire.
-Ah, ¿que hacíais ahí?
-Hablar... ya te voy a decir eso, pero me tienes que prometer que por favor, vas a intentar no enfadarte ¿vale?
-Vale- dijo serio.
-Silvia, lleva ya varios meses diciéndome cosas...
-¿Cosas?
-Sí, que me metí entre ella y tú, que tu irás con ella, que no me quieres y demás.
-¿Qué?-abrió los ojos de par en par- sabía que no te caía bien, vamos, que al único que le cae bien es a Alvaro, pero de ahí a amenazarte... eso no lo consiento... se va a enterar.
-Blas no- le abracé- no se la líes, por favor.
-Eres mi novia, no tiene derecho a meterse contigo, yo te quiero a ti.
-Espera, tengo una idea mejor que liarsela ¿vale?
-¿Cuál es?- me preguntó, yo le expliqué mi idea y le pareció buena, por lo que decidimos llevarla a cabo.
Esa tarde, en casa, ya tocaba lo más difícil, montarlo todo... Para la idea que tuvimos Blas y yo, llamamos a Silvia también, así serviría también para que Alvaro por fin se diese cuenta de como era esa zorra.
Llegaron todos y cuando llegó Silvia todos se quedaron un poco pillados mirándome como si me hubiese vuelto loca.
-Bueno, vamos al trabajo- dije- ¿y si empezamos por las habitaciones? nos dividimos como el otro día y así acabamos antes...
-El problema es que a lo mejor no os gusta como lo decoramos- dijo Lau.
-Entonces todos juntos...- dijo Dani.
-Menudo caos, 12 personas en una habitación...- dijo Jesús.
-O, os digo más o menos como va, y ya decoráis...- dijo Blas.
-Venga, mejor- dijo Raquel.
Hicimos dos grupos.
Blas, Lau, Dani, Clara, Carlos y yo quedamos en decorar nuestra habitación y la del bebé, que era lo que se dice lo más personal, Y Raquel, David, Jesús, Silvia, Ainhoa y Alvaro en decorar las dos habitaciones de invitados, la verdad es que era un apartamento enorme.
-Por fin- exclamé cayendo en la cama.
-Serás vaga- me dijo Clara riendo.
-Llevo un mini yo dentro, cargo con el doble que tú, así que no te metas conmigo- le dije.
-Oh, venga ya, ese mini tú aún no debe pesar ni un kilo.
-No, pero aún así da hambre...
-Como sois las dos eh- dijo Carlos.
Ya empezamos todos esta vez a decorar el salón y al comedor, la cocina ya estaba.
-Voy a por una cosa... ¿me ayudas Silvia?- le guiñé un ojo a Blas.
-Claro- me sonrío lo más falso que se podía.
Llegamos a la habitación y me puse a coger unas cosas para el salón que me había dejado a propósito ahí.
-¿Por qué me pides ayuda de golpe? ¿por fin has entendido que Blas es para mí?
-No, simplemente, eres su amiga y no quiero que sufra sabiendo lo mala persona que eres.
-Oh, por favor, la única puta aquí eres tú, ¿crees que no estoy enterada de lo que pasaba al principio? no podías decidirte entre Blas y Carlos- ¿como lo sabe?
-¿Y qué? Lo que cuenta es que ahora sí, y que somos todos felices.
-¿Felices?, me haces reír... ¿como vas a ser tú feliz? me das lástima.
-Tú si que me das lástima, no sabes lo que es querer a alguien, si de verdad quisieses a Blas le dejarías, ¿no conoces el dicho de si amas algo déjalo ir?- no iba a dejar que esa arpía me afectara.
-Déjale tú, ese bebé solo será una carga para él.
-¿Perdona?
Lau entró de golpe con cara de enfado, ¿Blas no le había dicho nada? maldita sea ¿por qué tenía dos puertas esta habitación? seguro que había entrado por la contraría a la que estaban los demás.
-¿Tu amiga no puede defenderse solita y por eso necesita tu ayuda?- dijo la arpía.
-Si puede defenderse sola, lo que pasa es que no voy a permitir que le sigas diciendo esas cosas.
-¿Tu madre no te enseñó que no debes meterte en las conversaciones de los demás? ah, no, que no tienes madre- rió.
Miré a Lau, se le saltaron las lágrimas, me entraron ganas de estrangular a esa zorra.
-¡Con ella no te metas!- le dije ya bastante enfadada.
-¿O si no qué?
-No me retes porque te tengo ganas- dije muy enfadada.
-Sí, claro- rió- ¿tu y cuantas más?
-Yo- dijo Clara entrando y colocándose a mi lado.
-Y yo- dijo Raquel colocándose al otro lado de Lau.
-Os tengo un miedo que valle- dice irónica.
-Mira- comienza Raquel.
-No, dejadla- la corta Lau- Sí, es verdad que no tengo madre, pero tengo un padre que siempre me ha cuidado y una familia, que aunque no sea de sangre es como si lo fuera y más. Y eso es lo que tú envidias.
-¿Yo? ¿envidia de vosotras?- bufó- por favor si no sois nadie.
-Puede que para ti no sean nadie, pero para nosotros sí- dice Dani entrando.
-Em...- se queda cortada y me dan aun más ganas de correr a ella y arrancarle los pelos.
-Y sí, envidia porque incluso al acabar de conocer a Ainhoa le hicimos más caso que a ti- dice David.
-Porque ella no es una metida como tú- dice Carlos.
-¿Estáis todos en mi contra?
-No lo estábamos, pero hemos abierto los ojos- dice Blas pasando su brazo por mi cintura- y te pido que te vallas de mi casa y que no te vuelvas a acercar a nosotros.
-Pero Blas...
-Nada, por favor vete ¿si?
-no es justo, ¡me habéis tendido una trampa!
-Y has caído cariño, así que hazle caso al dueño de la casa si no quieres que te saque yo misma por los pelos- dice Raquel amenazante, de verdad que adoro a mi hermana.
-Álvaro, tú no les vas a hacer caso ¿verdad? tú me crees
-Yo...
Todos le miramos a la espera de lo que va a decir.
-Álvaro, tu me quieres y tienes que creer en mí.
-Por favor vete...- dice él.
-Pero...
Álvaro se va triste y antes de que ninguno podamos reaccionar, Ainhoa ya estaba tras él.
-¿Te puedes ir ya?- le dije a Silvia
-Deberíais creerme a mí, no a ellas...
-Que te vallas- le dijo Clara.
-No me das órdenes.
-Ni tú a ella- le dice Carlos.
-¡Vete ya coño!- le dije ya más que harta.
-Vale, vale....- dio una última mirada y antes de marcharse, me empujó, estuve a punto de caer, pero, menos mal, agradezco a todo lo existente que él me estaba sujetando por la cintura, porque si no me habría caído.
-¿QUE HACES?- se alteró Blas.
-Ha sido sin querer.
-¡LÁRGATE Y AHORA SI QUE NO TE QUIERO VER! ¡ES MÁS NO QUIERO OÍR HABLAR DE TI!
Silvia se fue deprisa.
-WoW, no sabía que podías enfadarte así- dijo Raquel.
-El momento lo requería- dijo él ya más calmado.
Había pasado un tiempo, era septiembre, mañana era el aniversario de Lau y Dani, el 8 de septiembre, que rápido pasaba todo... y en unos meses, el 13 de diciembre, tocaría el mío con Blas...
Le mandé un whatsApp a Dani.
Isa: Dani!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Dani: Isa!!!!!!!!!!!! k pas???
Isa: Mañana tu aniversario me han dicho no? XD
Dani: Ostras es verdad O_o
Isa: Se te habia olvidado verdad -.-'
Dani: k vaa XD
Isa: Q ya nos conocemos.
Dani: Demasiado..
Isa: Por eso... tachan tacha! te voy a ayudar!!!
Dani: me da miedo tu ayuda... pero venga, dime
Isa: Oye q si no la quieres nada ehh, ya piensas algo tu solito XD
Dani: No, venga dime
Isa: Te acuerdas lo q me dijiste de esa idea tuya de ese atico??
Dani: Era una mala idea
Isa: Para nada!! XD y lo mejor de todo sabes q es??
Dani: Cual?
Isa: Q la e alquilado para ti y q la decorado con las chicas para mañana Bss q os lo paseis bien
Dani: Isa!!! espera!!
Isa: ¿si?
Dani: Como sabias q atico era?
Isa: Tu me lo dijiste recuerdas???
Dani: Verdad XD, te debo una.
Isa: Mas bien, nos debes una a todas las chicas ;)
Dani: Ok
Dejé el whatsApp y me volví a tender al lado de Blas.
-Mañana Lau y Dani hacen un año- suspiré.
-Y nosotros en diciembre.
-Sí.
-Que rápido se pasa todo... cuando nos demos cuenta estaremos sosteniendo a nuestro bebé.
-Sí- le besé- ¿te acuerdas de lo mal que lo pasé cuando Dani me sacó el biquini en Londres?
-Sí- rió- y tu no me soltabas, en ese momento, agradecí a Dani que te lo quitase porque así conseguí que me abrazases.
-Si querías un abrazo, solo tenías que pedirlo, te lo habría dado encantada- sonreí sincera- ¿cuando te enamoraste de mí?- pregunté curiosa.
-La primera vez que te vi, y no miento, pero me di cuenta de que te quería de verdad, cuando te vi mal, no soportaba verte así ¿y tu de mí?
-Creo que al conocerte, pero me costó mucho darme cuenta de que eras tú.
-Lo se, pero me alegro de que te dieses cuenta- me besó.
-¿por qué siempre estamos ñoños?
-No lo se- rió-pero tienes razón.
-Pues ser ñoño es una ñoñoría.
-¿qué?
-Nada- reí- estoy loca.
-Sí, y yo también, por eso te quiero tanto, porque si no estuviese loco, no podría quererte ni la mitad de lo que te quiero y si estuviese cuerdo te querría un cuarto de la mitad de lo que te quiero que sería muy poco de lo que te quiero al estar loco, porque un cuarto de la mitad de lo que te quiero no es lo que mereces ni merecerás jamás, porque tú mereces lo que te quiero estando loco y más.
-Me estás rayando- se rió de mi cara
-Esa era la idea- reí con el, me encanta su risa.
-Me gusta tu risa.
-Y a mi la tuya.
-prométeme que siempre estaremos así.
-¿así como?
-Juntos, felices, riendo, locos.
-No puedo prometerte eso- le miré- te lo juro.
Le besé.
-Estás loco.
-Tú me enloqueciste.
-Puede que un poco, pero tú ya estabas loco de por si solo.
-Puede- se encogió de hombros.
-Y la conclusión de esta conversación es- dije esperando respuesta.
-Quererte es una locura.
-Mira quién habla- reí
-El loco que se enamoró de la loca- reímos los dos juntos y nos besamos.
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