jueves, 2 de mayo de 2013

Capítulo 56: Ellos son mi familia


*Laura*
Al día siguiente por la mañana, quedamos todos para ir a ayudar a los papis a decorar la casa. Queríamos ayudar y como no teníamos cosas mucho más interesantes que hacer, decidimos ir a echarles una mano. Quedamos todos en la puerta del edificio de la parejita para subir todos juntos. 
-Clara-la llamé.
-¿Qué?-me contestó medio dormida.
-Vamos que se nos hace tarde-dije metiéndole prisa.
-Voy-dijo perezosamente.
Jesús estaba preparando el desayuno, así que nosotras nos preparamos. Nos pusimos chándales viejos y algo holgados y las dos nos hicimos coletas altas. Guardé mi móvil en uno de los bolsillos del pantalón y en el otro el móvil de Dani. Llegamos y estaban allí ya todos esperándonos. Nos saludamos y Dani no me hizo mucho caso.
-Dani, toma tu móvil-se lo tendí.
-Gracias-lo cogió y se lo guardó en el pantalón.
Nada más, me quedé algo pillada, pues si que le había molestado.
-Tranquila, seguro que es su plan de venganza, no aguantará mucho más sin estar cerca de ti-me susurró Álvaro.
-Eso espero-dije.
Subimos y me fui directa para la puerta y toqué el timbre. Nos abrió una Isa llena de pintura con Blas tras ella.
-Hola Lau-me sonrió.
-¿Eres Isa o un cubo de pintura con piernas?-me reí, no pude evitarlo. Parecía un Avatar.
-Muy graciosa...
-Ho...¿la?-dijo Dani- Espera... ¿Bajo esa pintura está Isa?
-Sí-dijo Blas.
-Menos mal que hemos venido-dijo Clara-.Porque si seguís así, no os quedará pintura ni para medio salón...
-¿Bella?
-¿Carlitos?
-Qué bien pintáis-dijo Jesús.
-Y que lo digas-dijo Ainhoa riendo.
-Hermanita, deberías ahorrar esas fuerzas para pintar la pared, no a tu novio.
-Sois todos muy graciosos-dijo seria.
-Cuñadita no te enfades que yo te comprendo-la abrazó-¡NO!-se llenó de pintura y todos reímos.
-Ahora sí que me comprendes de verdad-dijo y empezamos a reír otra vez.
-¿Habéis venido a  reíros o a ayudar?-dijo Blas.
-A ayudar-dijo Carlos.
Pasamos y nos pusimos manos a la obra.
-Venga, a ver, Isa y yo pintamos la habitación, como ya hacíamos-dijo Blas.
-Lau y yo pintamos la habitación del bebé-dijo Dani para mi sorpresa.
-Pintadla de celeste-dijo Isa.
Asentimos, cogimos un par de cubos, brochas y rodillos y entramos a la habitación. 
A pesar de que Dani dijo que él y yo pintaríamos la habitación del bebé, no me dirigía la palabra, por lo que me temí que seguiría así por el día entero o por un buen rato más, así que saqué mis cascos, cosa que siempre llevaba encima, al igual que el móvil, los conecté y me puse a escuchar música mientras comencé a pintar. Llevaba un rato pintando cuando Dani se puso por medio y empezó a pintar por donde yo ya había pintado.
-Dani, eso ya está pintado-dije quitándome los cascos.
Nada, silencio. Inspiré hondo y me fui hacia otra de las cuatro paredes. Comencé a pintar con la música puesta de nuevo. Después de un rato, Dani volvió a ponerse por medio y a pintar lo que yo ya había pintado. Volví a inspirar, quité la música y me puse a pintar otra pared atenta a cada movimiento que hacía mi novio. Parecía que ya me iba a dejar, por lo que seguí pintando la pared tranquilamente hasta que se volvió a poner a mi lado y comenzó a pintar lo que yo tenía pintado. Me cansé, me puse en medio y lo único que conseguí fue que me pintara la cara como si fuera la pared.
-Muy bien, eres increíble-dije molesta.
Me giré para irme a otro lado pero Dani se puso delante de mí y puso ambas manos a cada lado de mí cara. Me besó.
-Blue-sonrió.
-Idiota-le sonreí falsamente.
Pasé por debajo de sus brazos y me dispuse a salir de la habitación, pero Dani fue más rápido, me cogió por la cintura y me atrapó contra la pared.
-Perdóname, me he pasado un poco con la venganza ¿no?
-Un poco mucho-dije seria.
-Lo siento-dijo apenado.
-Sé que querías gastarme una broma por haberte quitado el móvil y podrías haberme hecho cualquier cosa, pero por favor no dejarme de hablar. Eso no lo soporto-dije.
-¿Cualquier cosa?-preguntó pícaro bromeando para quitarle hierro al asunto.
-Cualquier cosa permitida en público-dije sonriendo un poco.
-Entonces...
Se pegó más a mí y me besó. Seguimos pintando y sobre las dos y media nos reunimos todos en el salón, que estaba casi pintado al completo, para esperar las pizzas que habíamos pedido. No tardaron mucho en llegar, abrí yo y el repartidor me miró raro, normal, aún llevaba la cara entera de azul gracias a mi novio. Pagamos entre todos y nos sentamos en el suelo a comer.
-Al final con tanta pizza vamos a acabar redondos-rió Álvaro.
-Eh, con la pizza no te metas-dijo Dani.
Nos quedamos un momento en silencio y un móvil comenzó a sonar con la canción I don't think so de los chicos inundando todo el salón ya que sonaba a todo volumen. Todos nos sobresaltamos, pero yo sonreí dándole un mordisco a mi trozo de pizza ya que yo sabía qué móvil era el que estaba sonando y por qué. 
-Es el mío-dijo Dani sacándose el móvil del bolsillo.
-¿No tenías otra canción puesta?-preguntó David-¿Cómo es que te la has cambiado?
-No la he cambiado, es una notificación-dijo extrañado mirando su móvil.
Todos volvieron a quedarse en silencio a la espera de que Dani mirara qué era. Yo ya lo sabía, así que no me molesté en preguntar ni cotillear. Dani sonrió, dejó el móvil a un lado y se tiró sobre mí.
-Te quiero-y me besó.
Esa mañana, antes de ir a despertar a Clara, había cogido el móvil y en la agenda le había puesto una nota de aviso que decía: ¡Petardooo! ¿Sabes qué día es hoy? Pues es 27 de agosto, lo que quiere decir que solo quedan 11 días para que haga un año desde que estamos juntos. Un año desde que acepté ser tu novia y... ¿Sabes qué? Que no me arrepiento porque te quiero como a nadie. No te enfades mucho por haberte quitado el móvil, ¿vale? Te quiero :) <3
Nos incorporamos y Dani me abrazó, la sonrisa no se apartaba de su cara por nada y eso me gustó.
-Oh, que bonito-exclamó Clara.
-Laura es una romántica-dijo Blas y yo me sonrojé.
Los chicos cogieron el móvil de Dani y se lo fueron pasando para leer lo que le había puesto.
Todos me miraron y sonrieron de forma pícara, yo me sonrojé aún más.
-Tiene buena memoria la chica y todo-dijo David.
-¿Qué esperabas de mi novia?-preguntó Dani.
-Esto es muy bonito, oiiish-exclamó Isa.
-Ya saltó la dulzona-dijo David riendo.
-Mira guapo, primero mírate al espejo y después ya hablaremos-le contestó.
-Que por algo te llaman pastelito-rió Raquel.
-¿Tú también?-se hizo el ofendido.
-Es mi hermana-se encogió de hombros.
-Y yo tu novio-se quejó.
-Tranquilo David, que a mí me gustan los pasteles-dijo Clara dándole un golpecito en el hombro.
-Yo prefiero los dulces-dijo Blas mirando a Isa.
-A mí me dan igual, dulces o pasteles, mientras tengan chocolate-dijo Raquel.
-Igual que yo-le dijo Carlos riendo y chocaron las manos.
-Yo con fresa-dijo Ainhoa.
-¿Cómo hemos podido acabar hablando de pasteles?-pregunté.
-Habéis sido vosotros-dijo Dani.
-¿Quién pasó el móvil-preguntó Álvaro.
-¿Tú no estás muy calladito?-le preguntó Isa a Jesús.
-Estaba pensando-respondió.
-¿En qué?-preguntó Álvaro.
-Mejor dicho, ¿en quién?-pregunté mirándolo pícara.
-Ainhoa-contestó mi primo.
Álvaro le lanzó una mirada de odio y Ainhoa se sonrojó.
Isa se levantó, se acercó a mí y me susurró:
-Ven, vamos a vengar nuestro aspecto de pitufas.
Asentí y fuimos hasta las habitaciones, cogimos los botes de pintura azul y se los tiramos encima a los chicos.
Todos empezamos a reír menos Dani y Blas.
-¡ISA!-gritó Blas.
-¡LAURA!-gritó Dani.
-Vosotros nos habéis convertido en pitufas y nosotras os hemos convertido en Avatar-señaló a Blas-y pitufo-señaló a Dani y rió.
-Ahora... Creo que debemos correr-dije cuando vi que los chicos se estaban levantando mientras el resto no paraba de reír.
Empezamos a correr por todo el piso y al final acabamos los once buenos de pintura.
Sobre las ocho, ya habíamos acabado y limpiado todo, o la mayor parte, y decidimos irnos. 
-Lau-me llamó Dani.
-Dime-lo miré.
-¿Te vienes conmigo?-preguntó poniendo ojitos.
-Vale-sonreí-.Pero primero voy al piso a por ropa y a lavarme un poco.
-Dúchate y arréglate, a las diez paso por ti-me dijo.
-Vale, ¿adónde vamos?-pregunté curiosa.
-Sorpresa-me besó.
-Vale-dije no muy convencida-.Ahora nos vemos.
-Hasta luego.
Subí al piso con Clara y me metí a la ducha. Me costó, pero conseguí quitarme toda la pintura. Cuando salí, fui a ver qué me ponía y nada me convencía.
-¿Te pasa algo?-preguntó Clara pasando por mi habitación ya duchada y con su pijama.
-Dani me va a llevar a algún sitio y no sé qué ponerme-dije.
-¿A qué sitio?-preguntó intrigada.
-No tengo ni idea.
Se puso un poco pensativa y al final dijo:
-Ponte un vestido.
Miré entre mis vestidos y encontré uno que me había comprado hacía poco y no me había puesto aún.
-¿Este está bien?-pregunté enseñándoselo.
-Es genial y muy bonito-dijo.
El vestido era de tirantes en turquesa, hasta un poco más arriba de las rodillas, con un cinturón en negro. Lo dejé encima de la cama, saqué unos tacones a juego con el cinturón y fui al baño a peinarme. Me lo sequé y me lo alisé dejando las puntas un poco onduladas. Me maquillé un poco y me vestí. Saqué un bolso negro también, metí la cartera, un espejo, el móvil, mi cámara y poco más y ya estaba lista. Eran las diez menos cinco, justa. 
-Vaya, que guapa-dijo Jesús.
-Gracias-me sonrojé-.¿No tenéis planes para hoy?
-Ahora dentro de un rato viene Carlos-respondió Clara .
-Oh, tu amorcito-dije con voz de niña pequeña.
-Pava-me dijo y reímos.
-¿Tú no tienes planes, primo?-miré a Jesús.
-No, me quedaré aquí toda la noche con los tortolitos-rió.
Clara le sacó la lengua y yo me reí. Unos minutos después, tocaron el timbre. Me levanté y abrí.
-Que guapa rubia-me saludó Carlos.
-Gracias rubio-le sonreí tímida mientras le daba paso.
-Estás preciosa-me dijo Dani.
-Tú si que eres precioso-lo abracé y nos besamos.
-¿Nos vamos?-dijo separándose de mí y dándome la mano.
-Sí-le sonreí-.Adiós chicos, no hagáis travesuras.
-No-dijeron al unísono.
-Dani cuídala-le advirtió Jesús.
Cerré la puerta, bajamos, nos montamos en el coche y me llevó a un restaurante del centro. Nos pasamos la cena hablando de todo un poco y riendo, me encantaba pasar tiempo con él. Estuvimos dando una vuelta y cuando ya nos cansamos, nos fuimos a la casa de Dani. Iba a soltarle la mano para ir al baño, pero Dani tiró de mi mano y me pegó contra él.
-Hey-dije.
-Es que se me olvidaba algo-dijo.
-¿El qué?-le pregunté extrañada.
-Felicidades-me susurró y me besó.
¿Felicidades? Me quedé extrañada.
-¿Felicidades?-pregunté en cuanto nos separamos.
-Claro, son más de las doce-dijo obvio.
-¿Más de las...?-entonces llegó a mi mente-Ostras.
-¿Te habías olvidado de tu propio cumpleaños?-preguntó sorprendido.
-Ups-dice con cara de inocente.
-No me lo puedo creer, seguro que eres la única persona a la que se le olvida su cumpleaños-se burló.
-Jo, tenía otras cosas en las que pensar-me hice la ofendida poniendo un puchero y frunciendo el ceño.
-¿Cómo qué?-preguntó.
-Como en... Ti-dije y toqué su nariz con mi dedo índice.
Sonrió y me volvió a besar, pero esta vez era un beso más largo. Nos separamos y unimos nuestras frentes.
-¿Qué te apetece hacer para empezar tu cumpleaños?-preguntó y yo me encogí de hombros.
-¿Y a ti?
-Cosas solo permitidas para mayores de dieciocho años-me susurró en el oído y me dio un beso en el cuello-.¿Tú quieres?
-No sería mal comienzo de un cumpleaños.
Me miró pícaro y volvimos a besarnos como tanto nos gustaba.
Por la mañana, me desperté y, al mirar hacia el otro lado de la cama, vi que Dani no estaba. Me levanté, me puse mi ropa interior y una camiseta de Dani que tenía encima del escritorio. Este chico era un desordenado. Salí de la habitación y escuché ruidos en la cocina. Me acerqué y me apoyé en el marco de la puerta. Sonreí mientras lo miraba.
-¿Tienes buenas vistas?-me había pillado.
-Muy buenas-respondí.
-Pues yo quiero mi beso de buenos días, así que tú veras-dijo mirándome.
Sonreí, me acerqué a él, lo abracé y lo besé.
-Buenos días-le susurré.
-Muy buenos pequeña-sonrió-.Felicidades de nuevo.
-Gracias-le sonreí.
-¿Desayunamos?-preguntó y asentí.
Nos sentamos y nos pusimos a desayunar. Cuando acabamos, nos pusimos a recoger, pero mi móvil sonó, así que dejé a Dani solo en la cocina y fui a buscar mi móvil. 
-¿Sí?-dije sin mirar quién era.
-¡FELICIDADEES!-mi abuela y mi padre.
-Gracias-me alegré de escucharlos.
-¿Qué tal te sientan los veinte?-preguntó mi padre.
-¿Bien?
-¿Qué, ya te han hecho el primer regalo?-preguntó mi abuela.
-¿Cuenta que mi novio me haya hecho el desayuno?-reí.
-Pues claro, todos los detalles de un chico hacia su chica cuentan-respondió.
-Entonces sí, me han hecho mi primer regalo-sonreí mirando a Dani.
-¿Estáis los dos solos en una casa?-preguntó mi padre con tono sobre protector.
-Em... Sí-contesté.
Empezó a darme una charla sobre lo poco que le gustaba que su niña estuviera a solas con su chico hasta que mi abuela le dijo que no fuera un anticuado y que yo ya era mayorcita. Gracias a que mi abuela me entendía. Estuvimos un rato más hablando, colgué y me llegó una mención de twitter. La miré y sonreí, no podía ser de otra persona, pero después comenzaron a llegarme más. Las leí por este orden:
Dani: Hoy cumple años una persona muy importante en mi vida. Felices 20, que cumplas más y espero que sean a mi lado :) <3
Isa: Mi amooor muchísimas felicidades cariño. Ya son 20, te me haces mayor :'( Te quiero <33
Clara: Laura muchas felicidades, te estas haciendo cada vez más mayor eso no es justo, nuestra niña crece y se nos va de nuestro lado XD Es bromaa jajaja te quiero muchoo :D <3
Carlos: ¡Rubiaa! Muchas felicidades, espero que te lo pases genial. Un beso (KKK)
Álvaro: ¡Lauu! ^^ Hoy es tu cumple me han dicho, ¿no? Jajaja Espero que te lo pases genial y disfrutes de tu día. Muchos besos :) (KK)
Blas: ¡Lauritaa! Que ya cumples 20 joo, me estás alcanzando :( jajajaja Espero que te lo pases genial, muchos besos guapa ;) (KK)
Raquel: ¡¡Mi vidaaa!! Ains que te me haces mayor :S Jo y no te tengo cerquita para tirarte de las orejas... Jajajaja, eso se puede arreglar fácilmente ¿verdad? xD Bueno que espero que te lo pases genial. Un beso enorme, te quiero <33
David: ¡Rubiaaa! Que te nos haces viejaa jajajaja Es broma que luego te enfadas xD Espero que te lo pases genial paisana. Un beso ;) (KKK)
Ainhoa: Muchas felicidades Laura, espero que te lo pases genial. Un beso ^^ (KK)
Sonreí. Dani se me acercó por detrás y me abrazó.
-¿Qué haces?-preguntó.
-Viendo las felicitaciones de las personas a las que más quiero-respondí.
-¿Sí? ¿Y cuál te ha gustado más?
-Me gustan todas, pero sin duda me quedo con la de mi rubio favorito-contesté girándome para quedar frente a frente con él.
-¿Carlos?-preguntó mirándome.
-No, su nombre empieza por D y termina por Ani-dije siguiéndole el juego.
-Que empiece por D y termine por Ani-se hizo el pensativo-.No caigo.
-Tonto-reí-.Te quiero.
-Yo también te quiero-me besó.
Su móvil sonó, nos separamos y lo miró.
-Ven, vamos a cambiarnos que tenemos que irnos-dijo cogiéndome de la mano mientras me llevaba hacia su cuarto.
-¿A dónde vamos?-pregunté.
-Sorpresa-se encogió de hombros.
-¿Sorpresa?-pregunté.
-Claro es tu cumpleaños y el día de las sorpresas-respondió.
-Bueno, pero tendremos que ir al piso, ¿no? Aquí no tengo ropa-dije.
-Sí que tienes, esta mañana pasó Clara y te dejó una mochila con ropa y todo lo que puedas necesitar-contestó.
-O sea que estáis compinchados-dije.
-Más o menos, no saques conclusiones hasta que no lleguemos-dijo y me dio mi mochila.
-Está bien-dije no muy segura-.Voy a ducharme.
-Vale-me dio un beso y fui al baño.
Me duché y mientras Dani se duchaba, saqué de la mochila lo que me había metido Clara. Dos shorts, uno vaquero y otro en negro, varias camisetas mis converses blancas y unas sandalias, un biquini, ropa interior y mi neceser. Me vestí con los shorts vaqueros, una de las camisetas de tirantes en blanca que ponía I love you y mis converses. Dani salió y yo entré, me lavé los dientes, me peiné con una coleta alta y mi flequillo suelto y ya estaba lista. No tenía ganas de maquillarme, así que no lo hice. Guardé el neceser y la ropa del día anterior en la mochila y ya estaba lista. Dani terminó de ponerse los zapatos y nos fuimos. Él también llevaba una mochila. Se había puesto unas bermudas de bañador en blanca y negra, una camiseta de tirantes negra y los tenis. Guardamos las mochilas en el maletero y nos montamos en el coche.
-Dani no me fío mucho de ti, así que... ¿Puedes decirme a dónde vamos?-pregunté una vez había puesto el coche en marcha.
-Es que si te lo digo deja de ser sorpresa-respondió-.¿Por qué no te fías de mí?
-Porque la última vez que lo hice, me llevaste a ver a tus padres-respondí.
-Puedes estar tranquila, hoy no saldremos de Madrid.
-Vale-dije no muy convencida.
Media hora después, llegamos a la casa de las afueras de Madrid. Nos bajamos del coche y entramos por el jardín dados de la mano. No me pude creer lo que vi. Los chicos y las chicas estaban allí todos.
-¡FELICIDADES!-gritaron a la vez.
Corrí hacia ellos y me fueron abrazando todos uno a uno.
-¿Tú también?-le pregunté a Jesús.
-Claro, no todos los días una prima mía cumple años-me respondió y me abrazó.
-Gracias-le devolví el abrazo.
-Creo que a quién tienes que agradecer más es a tu chico-me dijo.
Miré hacia Dani, le sonreí y él me devolvió la sonrisa. Seguí saludando a los chicos cuando...
-Felicidades Laura-me dijo.
Me quedé mirándola, ¿qué hacía ella allí? 
-Gracias-le sonreí.
Nos dimos dos besos y me fui con las chicas.
-¿Se puede saber qué hace ella aquí?-le susurré a las chicas mientras las abrazaba.
-Se ha colado por la cara con Álvaro-respondió Isa.
Puse los ojos en blanco, pero no permitiría que la presencia de esa me fastidiara el día. 
-¡Momento de los regalos!-gritó mi primo.
El primer regalo me lo dio Silvia, eran unos pendientes un poco raros pero bastante monos. Se lo agradecí y Ainhoa me dio su regalo.
-No sé mucho sobre tus gustos, pero espero que te guste-dijo un poco tímida.
Era una colonia que olía bastante bien.
-Muchas gracias-le sonreí y la abracé.
-Ahora el mío-dijo Carlos.
Lo abrí y vi un gorro de lana blanco que parecía muy calentito. Encima, había un paquete más pequeño, eran unos pendientes.
-Muchas gracias rubio-le sonreí mientras le daba un beso en la mejilla.
-De nada rubia, el gorro es para que este invierno no se te enfríen las neuronas y te quedes como tu novio-rió.
Todos reímos y Dani lo miró mal.
-No os metáis con él, pobrecito-salí en su defensa.
Volvieron a reír y Álvaro me dio su regalo. Era una camiseta que ponía:
-Smile-le sonreí.
-Always-sonrió también.
-Gracias Smiler-le abracé.
-De nada, aunque es poca cosa-dijo.
-El detalle es lo que cuenta, no el regalo-dije.
-Espero que digas eso cuando abras el mío-dijo David.
Me dio su regalo y al abrirlo abrí mucho la boca, me tiré sobre él y lo abracé.
-¿Cómo sabías que lo quería?
-Un pajarito-rió-.Sé que no es el nuevo, pero aparte de que aún no está a la venta porque no lo ha terminado, sabía que te habías quedado con las ganas de tener ese, lo vi y me acordé de ti, así que ahí lo tienes-me explicó.
-Muchas gracias-volví a abrazarlo.
Era el primer CD de Pablo Alborán, quise comprármelo hacía mucho tiempo, pero no lo había encontrado por ningún lado ya que se habían agotado en poco tiempo.
-Ahora el mío, espero que te haga la misma ilusión-dijo Raquel.
Era un sobre, lo abrí y la abracé mientras gritaba de la emoción. Eran dos entradas para un concierto que daría Pablo Alborán en poco tiempo allí en Madrid.
-Son Vips-dije sorprendida.
-Hombre, ¿qué creías?-dijo-Ya que las compro, lo hago bien.
-Mil gracias-la volví a abrazar.
-Creo que esos dos regalos nos han dejado un poco por los suelos a los demás-dijo Blas.
-De eso nada-me quejé.
-Felicidades mejor amiga-me dijo dándome un paquete.
-Gracias mejor amigo-le sonreí.
Él me regaló el último CD de Adele.
-¿Cómo...?-no acabé la pregunta.
-¿Cómo sabía que te gustaba?-terminó él. Asentí-.Un amigo lo sabe todo sobre su amiga, pero puede que haya tenido un poco de ayuda-rió.
-Gracias-lo abracé.
-Ahora el mío-dijo Clara.
Ella me regaló un colgante para la pulsera que ella e Isa me habían regalado para reyes, era una luna. Sabía que me encantaba. Isa también me regaló un colgante para la pulsera. Era un bebé.
-Eso es porque pronto serás tita-se acarició la barriga.
Sonreí y las abracé a las dos.
-Muchas gracias chicas, sois las mejores.
-Todo por nuestra Lau-dijo Isa y Clara asintió de acuerdo.
-Supongo que quedo yo-dijo Jesús.
-Supongo-me encogí de hombros.
Él me dio tres regalos, uno suyo, uno de mi abuela y otro de mi padre. Comencé por el de él, que era el más grande. Era un álbum de foto con todas nuestras fotos desde pequeños.
-¿Cómo lo has conseguido?-pregunté atónita-Pensé que lo había perdido.
-Y lo has perdido, es una copia de mi álbum-respondió.
-Muchas gracias-le sonreí y lo abracé.
El siguiente que abrí fue el de mi abuela, era una pulsera de plata y por último, abrí el de mi padre. Era un colgante de plata del que colgaba un corazón un poco grande que se abría. Lo abrí y no pude evitar que las lágrimas me salieran. Dentro había una foto de mis padres. Mi primo me abrazó.
-Me dijo que era de tu madre, que llevaba todo este tiempo guardándolo y que quería que lo tuvieras tú-me dijo.
Lo abracé fuerte. Después de un rato, conseguí tranquilizarme y volví a darle las gracias a todos.
-Bueno, ahora ¡chapuzón a la cumpleañera!-gritó David.
-¡No!-grité-Espera a que me cambie, por favor.
-Está bien, pero tienes cinco minutos o entraré a por ti-me advirtió Dani.
Fui al coche a por la mochila y entré a la casa a cambiarme. Cuando salí de cambiarme, Silvia colgaba el móvil.
-Lo siento Laura, pero tengo que irme-se disculpo con una sonrisa falsa-. Pásatelo bien y ya nos veremos otro día.
Mejor nunca, pensé.
-Claro, adiós.
-Despídeme de los demás-dijo.
Asentí y vi como se iba. Llegué al jardín y vi a Dani de espaldas a mí mirando hacia la piscina mientras hablaba con Álvaro que estaba dentro. Aproveché su despiste y lo tiré al agua.
-No me creo que hayas hecho eso-dijo saliendo a la superficie y mirándome.
-Pues lo he hecho-le guiñé un ojo.
-La has liado.
Se salió de la piscina y comenzó a correr detrás de mí por todo el jardín intentando cogerme, Chiqui empezó a correr detrás nuestra. Dani se tropezó con él y yo comencé a reírme a más no poder, tanto que ya me dolía el estómago y no pude seguir corriendo, cosa que aprovechó mi chico para cogerme en brazos. Y tirarse conmigo a la piscina.
-¡Ahogadilla!-gritó mi primo y me ahogó.
-¡Jesús!-le grité.
Me subí sobre su espalda y comencé a ahogarlo también.
-Oye, ¿no creéis que falta alguien?-preguntó David.
-Sí, ¿dónde está Silvia?-preguntó Álvaro.
-Perdón, me ha dicho que se iba y me ha pedido que me despidiera de vosotros por ella-dije.
-Ah-dijo Álvaro cabizbajo.
-Ei, no te pongas mal, estaba hablando por teléfono, quizás le haya salido algo o algún problemilla-traté de animarlo-.Es miércoles, no todo el mundo es cantante y tiene tiempo libre.
Me sonrió y seguí con mi tarea de ahogar a mi primo. Después de un rato, decidimos salirnos y secarnos. Nos sentamos todos en el césped. Yo me senté entre las piernas de Dani y él nos rodeó con su toalla que era grande. 
-Estás pensativa-me susurró.
-Sí-dije.
-¿Qué te pasa?-preguntó.
-Que estoy celosa-respondí.
-¿De quién?-preguntó.
-De vuestras Auryners-dije.
-¿Y eso?-preguntó David.
-Porque a ellas les cantáis siempre y a nosotras aún no nos habéis cantado-dije poniendo un puchero.
-Eso es verdad-dijo Isa.
-¿Queréis que os cantemos?-preguntó Blas abrazando a Isa.
-Si-dijimos todas.
-¿Tú también?-le preguntó Álvaro a Ainhoa.
-Sería un placer-sonrió y Álvaro le devolvió la sonrisa.
-¿Qué cantamos?-preguntó Carlos.
-¿Don't Give Up My Game?-dijo Dani.
-De eso nada-me quejé.
-¿Entonces?-me preguntó y todos me miraron.
-¿Qué? Es mi cumpleaños y hoy decido yo-dije mandona.
-A la orden señora-dijo David y reímos.
Me puse pensativa, me apetecía una de amor...
-Eres tú-dije.
-¿Cuál?-preguntó Jesús.
-La cantaron en una de las galas de Destino Eurovisión-respondí.
-¿Cómo es que te has decidido por esa?-me preguntó Álvaro.
-Es bonita-me encogí de hombros-.¿La vais a cantar?
-Claro-dijo Dani.
Todos se miraron y Dani comenzó a cantar mientras me tenía abrazada por la espalda, pegó su mejilla con la mía, Carlos miró a Clara, David estaba entre las piernas de Raquel, giró la cara, le dio un beso en la mejilla, Blas abrazó a Isa y Álvaro nos miró a todas antes de que cantaran.

Como una promesa eres tú, eres tú
Como una mañana de verano
Como una sonrisa eres tú, eres tú
Así, así eres tú.

Toda mi esperanza eres tú, eres tú
Como lluvia fresca en mis manos
Como fuerte brisa eres tú, eres tú
Así, así eres tú

Eres tú como el agua de mi fuente
Eres tú el fuego de mi hogar
(Algo así eres tú)
Eres tú como el agua de mi fuente
(Algo así como el fuego de mi hoguera)
(Algo así eres tú)
Eres tú el fuego de mi hoguera
Algo así eres tú

Eres tú como el agua de mi fuente
(algo así eres tú)
Eres tú el fuego de mi hogar.

Terminaron de cantar y nosotras les aplaudimos, eran geniales y yo estaba emocionada. Pasamos todo el día entre bromas y por la noche nos quedamos allí a dormir. La tarde estuvo bastante bien, Álvaro y Ainhoa hablaban bastante, pero de vez en cuando Jesús se metía y terminaban hablando los tres y, aunque a Álvaro no le hiciera mucha gracia al principio, al final estuvieron bien los tres. Dani no me dejó en ningún momento y David para que se despegara de mí le hizo alguna que otra ahogadilla. Yo me reía y terminaba pagando con una ahogadilla. 
Hubo un momento en el que me quedé pensativa sentada en el bordillo de la piscina mirándolos a todos. Lo tenía claro si me preguntaran por mi familia en este mismo momento, diría que ellos son mi familia.

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