jueves, 2 de mayo de 2013
Capítulo 60: "Ladrón que roba a Ladrón..."
*Raquel*
Estábamos todos en el piso de Laura y Clara esperando a que Laura, Dani, Blas e Isa llegaran del ginecólogo, por fin sabríamos qué sería el bebé. Un sobrinito, me hacía mucha ilusión y más desde que había empezado a cuidar del hijo de mi vecina. Un niño de un par de meses.
Los chicos llegaron y no nos quisieron decir nada hasta que llegara Ainhoa. Al poco rato, llegó, nos presentó a su hermana y nos dieron la noticia:
-Vale, pues... es... música de tambores-dijo mi hermanita dándole tensión al asunto.
-Niña-dijo Blas feliz.
-¡Toma!-saltó David.
-Hemos ganado-dijo Laura sonriente.
-Cariño creo que me debes algo-le dijo Clara a Carlos.
-Yo le pondré el reto a Raquel-dijo David mirándome pícaro.
-Yo a Dani-dijo Lau.
-Yo a Carlos-Clara sonrió pícara.
-Yo a mi Isa-dijo Blas abrazando a mi hermana.
-Venga pues yo a Alejandra-dijo Jesús.
-Ya solo quedáis vosotros-Isa señaló a Álvaro y a Ainhoa.
Estuvimos un rato discutiendo lo que íbamos a hacer cada pareja, yo me quedé mirando a Ainhoa, que miraba hacia todos lados menos a Álvaro, y de golpe Jesús pegó un bote y se acercó a Alejandra.
-Alejandra, quiero una cita contigo-todos nos quedamos mirándoles y nos reímos.
-Va-vale-respondió ella cortada.
-Raquel-me llamó Ainhoa y la miré-.¿Podemos hablar un momento?
-Claro-respondí.
Nos levantamos y fuimos hasta la cocina.
-¿Pasa algo?-le pregunté a mi amiga.
-Quería preguntarte si puede quedarse mi hermana con nosotras en tu piso-me respondió tímida.
-Pues claro que sí, tonta-le dije-.No hacia falta que me lo dijeras.
-Gracias-me sonrió.
-¿Solo era eso o pasa algo más?-pregunté viendo que miraba hacia el salón nerviosa.
-Tengo que pediros un favor a todas-respondió.
-¿Sobre qué?-pregunté intrigada.
-Sobre...-suspiró-La apuesta.
-¿Qué pasa con la apuesta?-la miré extrañada, me lanzó una mirada y lo comprendí al instante-Ainhoa, no puedes huirle siempre.
-Lo sé, pero es lo que quiero después de lo que pasó-respondió.
-Hablando de eso, todavía no nos has contado qué pasó-le dije.-¿Quieres hablarlo?-pregunté.
-Necesito hablarlo, pero aquí mejor que no.
-Tranquila, esta noche en casa, ¿vale?-le sonreí.
-Vale-asintió y salimos al salón.
Estaban hablando en grupitos, así que me senté dónde había sitio libre, al lado de Laura y Clara.
-¿Qué le vais a hacer a vuestros chicos?-les pregunté.
-Nada malo, pero aún me debe algo de este verano-respondió Laura.
-¿El qué?-preguntamos Clara y yo curiosas.
-Sabéis que le tengo pánico a las motos, ¿no?-asentimos-Pues me hizo subirme en una con él a pesar de haberle dicho que no me gustan.
-Vaya, por él haces muchas cosas que nunca habrías hecho-dije.
-Sí, supongo que es lo que tiene el amor-dijo mirando a su chico con ojos de enamorada.
-Jo Laurita, que sensiblona estás tú últimamente-le dijo Clara.
-Shi-dijo.
-Soy muy joven para ir pensando en un segundo sobrino-le dije.
-No estoy-se quejó.
-¿Cómo estás tan segura?-le preguntó Clara.
-Porque estoy en mis días-respondió avergonzada.
-Uuuh, entonces tienes a Dani a régimen, ¿no?-me reí y Clara me siguió después de chocarme la mano.
-Sois idiotas-nos miró mal y se puso más roja que un tomate.
-Ais no te enfades, si es de broma-dijo Clara y la abrazamos.
-No, ahora me dejáis-trató de apartarnos, pero la abrazamos.
-¿Qué pasa?-preguntó Isa mirándonos.
-Nada, que a estas pavas les ha dado un ataque de amor-respondió Laura.
-Dejadme algo para mí-dijo Dani.
-Tranquilo que durante la noche es toda tuya-dijo Clara y reímos.
-No es por nada pero el primero que consiguió dos besos de ella fui yo-saltó Álvaro de golpe.
-Pues el primero con el que durmió fui yo-dejó caer David.
-Yo soy su rubio-dijo Carlos.
-Yo fui el primero en hacerme su amigo y al que le contó sus cosas-dijo Blas.
-Es mi novia-protestó Dani.
-Yo fui su amiga antes de que se hiciera tu novia-le dijo Clara.
-Yo la conozco desde peque-salté yo.
-Es mi mejor amiga desde peques-se picó Isa.
-Yo soy su primo de toda la vida-dijo Jesús obvio.
-Yo acabo de conocerla-rió Alejandra que se estaba empezando a soltar un poco.
-¡Laura para todos y todos para Laura!-exclamó Ainhoa riendo.
-Pues siento deciros que yo me quedo con una sola persona-dijo levantándose y yendo hasta Dani-.Con mi niño.
Se sonrieron, ella se sentó encima de él, se abrazaron y se dieron un beso.
-Luego diréis que no sois monos-dije tirándoles un cojín.
-Es que no somos monos, solo demostramos cuánto nos queremos-dijo mi amiga un poco picada.
-Yo también quiero mucho a Blas-dijo Isa dándole un beso a su chico.
-Yo también quiero a Clara-Carlos la cogió de las mejillas y le plantó un beso en los labios.
-Raquel-me llamó David con voz melosa. Lo miré-.¿Tú me quieres?
-Mucho-le sonreí.-¿Y tú a mí?
-¿Cómo no te voy a querer si eres quién me alegra el día?-se puso a mi lado y me abrazó fuerte.
-David... me dejas... sin aire-dije mientras él me apretaba.
-Ups, lo siento-aflojó el abrazo.
-Te quiero-lo besé.
-Luego somos nosotros-dijo Lau tirándome devuelta el cojín.
-Sois vosotros, pero es que David es un pastelito y tiene que hacerse notar-dije.
-¿Eso es bueno o malo?-preguntó David mirándome.
-Bueno-le sonreí.
Me devolvió la sonrisa y me dio un beso.
-Cuéntanos un poco de ti, Alejandra-dijo Álvaro después de un rato-.¿Qué edad tienes?
-Veinte-respondió.
-Igual que yo-dijo Laura como una niña ilusionada.
-¿Te crees guay?-preguntó David para picarla.
-Mucho-le contestó chula.
-No veas cómo está Laura hoy-rió Blas-.¿Qué te ha dado?
-Ni idea-rió.
-Parece que seguiré siendo la enana-dijo Isa.
-Bueno, piensa que dentro de poco habrá alguien más enana que tú-le dijo Carlos.
-Os prohíbo que la llaméis enana-nos advirtió señalándonos.
-Tranquila-reímos.
-Una pregunta-dijo de pronto David.
-¿Para quién?-pregunté.
-Para Laura-respondió.
-Miedo me dan tus preguntas-dijo ella-.Pero dime.
-¿Te acuerdas que cuando hicimos lo de las apuestas dijiste que tuviéramos cuidado con qué apostaríamos?-le preguntó.
-Sí-asintió ella-.Raquel dijo que no valía echarnos hacia atrás y Álvaro propuso lo de hacer dos grupos.-dijo.
-Eso, lo de que no valía echarnos hacia atrás, ¿sigue en pie?-volvió a preguntar.
-Sí-respondió mirándonos a todos-.Una apuesta es una apuesta.
-¿Por qué lo preguntas?-le dijo Carlos.
-Para que después no digáis que no queréis hacer lo que os pidamos, el día que decidisteis votar sobre el sexo del bebé de Isa y Blas firmasteis la sentencia de no volver hacia atrás y las reglas...
-Son las reglas-completó Álvaro mirando fijamente a Ainhoa.
-Y es lo que os toca por perdedores-terminó David serio como si acabara de dar un discurso.
-Miedo me da lo que me vas a pedir-le dije mirándolo.
-Tranquila, seguro que lo que yo te voy a pedir es de lo más fácil que van a pedir-me dijo sonriéndome, pero no me terminaba de fiar de él.
-¿Las parejas tampoco se pueden cambiar?-preguntó Álvaro.
Todos nos miramos entre nosotros.
-Yo lo siento pero tengo más que planeado el reto de Raquel-se disculpó David.
-Yo tengo pensado qué pedirle a Carlos-dijo Clara.
-Yo ya he hecho planes con mi loquis-dijo Blas.
-Lo siento, pero llevo bastante tiempo pensando en mi venganza-dijo Laura y Dani se la quedó mirando.
-Yo ya le he pedido una cita a Alejandra-se disculpó Jesús.
Miré hacia Álvaro que sonrió, ¿qué se traería entre manos? Aunque en ese momento quién más miedo me daba era David, ¿que habría planeado?
-Nosotros nos vamos-dijo Carlos.
-¿Os vais juntitos?-preguntó Laura, aquel día le dio por la vena de niña pequeña.
-Sí-respondió Clara.
-Jo, ¿me vas a dejar sola?-preguntó haciendo un puchero.
-Gracias, yo soy invisible al parecer-dijo Jesús indignado.
-No, invisible no, solo diferente-dijo Carlos riéndose de él.
-Ja ja ja-rió sarcásticamente-¿Lo de gracioso te pega por el color de pelo o me parece a mí?
-Con mi Carlitos no te metas-lo defendió Clara.
-Ha empezado él-se quejó-.¿Por qué él si puede meterse conmigo y yo con él no?
-Porque los que tenemos el pelo rubio somos especiales-dijo Isa encogiéndose de hombros.
-Y a los demás que nos den, ¿no?-dijo Álvaro.
-No a todos, hay excepciones-contestó mi hermana abrazando a Blas.
-Los rubios seréis especiales, pero solo porque sois tontos-dijo David picado.
-¿Perdona?-preguntó Dani indignado.
-¿Y qué se supone que tenemos que hacer o decir nosotros?-le preguntó Ainhoa a Blas.
Ellos eran castaños los dos, así que quedaban en medio.
-Vosotros sois de los nuestros-dijo David haciéndoles una seña. Habíamos vuelto a hacer dos grupos.
-No sé si os habréis dado cuenta, pero en ese lado están las dos chicas de mi vida y mi perro-dijo Blas.
-Con perro ¿te refieres a Dani, Carlos o Chiqui?-David se estaba pasando.
-¡Eh!-dijeron los dos rubios al unísono.
-¿Cómo hemos acabado hablando del color del pelo?-preguntó Laura que llevaba un buen rato callada.
-Lo próximo serán los ojos-dijo Alejandra.
-Ya sería lo que faltaba-saltó Dani y reímos.
-Desde luego que estáis locos, Alejandra se estará llevando una mala impresión nuestra-dijo Álvaro.
-Puedes estar tranquilo, estoy curada de espantos-rió-.Además, mi hermana me ha hablado muchas cosas sobre vosotros.
-Esperemos que cosas buenas-bromeó Blas.
-Sí-respondió.
Después de un rato, decidimos irnos. Alejandra, Ainhoa y yo llegamos al piso y mientras la hermana de mi mejor amiga se instalaba e iba a darse una ducha, Ainhoa y yo entramos a la cocina para ir preparando la cena.
-Raquel...-me llamó.
-Dime-la miré.
-Por favor te lo pido, ayúdame con lo de la apuesta-suplicó.
-Haré lo que pueda cari, ya has escuchado a los chicos, no podemos negarnos a hacer lo que nos pidan ni cambiar las parejas-le dije-.Lo siento.
-Es que...
-¿Quieres contarme qué pasó el día que desapareciste?
Asintió y dijo algo en un susurro muy rápido y con las manos en la cara.
-Ainhoa, no te he escuchado ni entendido nada-le dije riendo levemente-.¿Tan malo es?
-Yo....-suspiró y me miró-.Cuando fui a buscar a Álvaro, hablamos y me besó. Pero no era un beso como los que te da David, o los que les dan Blas, Dani y Carlos a las chicas, fue muy seco y rudo-comenzó a aguársele los ojos.
-¿Sabes por qué lo hizo?-pregunté atónita, ella asintió.
-Para darle celos a Silvia que nos estaba viendo.
-Pero será...
-Eso no es todo-dijo tranquilizándose un poco.
-No me digas que esa te hizo algo porque voy y le arranco la cabeza de un golpe-dije amenazante.
-No me hizo nada, más bien me lo hice yo sola-dijo y no la entendí hasta que se explicó-.En un arrebato le dije todo lo que siento por él, que después de eso no podríamos volver a ser amigos y me fui.
Me acababa de dejar sin palabras, como para no irse. Yo habría hecho lo mismo.
La abracé y terminó de desahogarse conmigo, Alejandra entró a la cocina.
-¿Te lo ha contado?-me preguntó mientras le acariciaba la espalda a su hermana. Yo asentí.
Nos pasamos la noche dándole ánimos y por la mañana, David pasó a por nosotras. Fuimos al piso de las chicas, donde prácticamente pasábamos todos los días, para prepararle el regalo de aniversario a mi hermana. Queríamos hacerle algo especial a nuestra enana. Llegamos y Dani y Laura estaban en un rincón abrazados y dándose mimos.
-Buenas-dijimos al entrar.
-Hola-nos respondieron todos.
Mi cuñado nos estuvo explicando en qué consistía su idea y a todos nos pareció genial.
-¿Empezamos?-preguntó Blas.
-¿Quién va a ser el primero?-preguntó Carlos.
-Yo-dijo David muy dispuesto.
-Y yo le hago las preguntas-dije.
Pusimos la cámara y me costó un poco cogerle el truquillo, pero al final lo conseguí.
-Ejem-le llamé la atención a David que estaba un poco distraído.
-¿Sí?
-¿Comenzamos?-le pregunté.
-Claro-se enderezó en la silla.
-¿Qué pensaste la primera vez que viste a Isa?
-Pues que estaba zumbada-rió nervioso.
Cortamos.
-Siguientes-dijo David cogiéndome por la cintura.
-Venga, ahora yo grabo-dijo Carlos-.Y Clara se sienta.
-No, me da vergüenza-trató de escabullirse.
-Pero si solo lo va a ver Isa-le dijo Blas.
-Está bien-dijo resignada.
-¿Cuando la conociste?-le preguntó el rubio.
-En la guarde, siempre estaba en el mismo sitio y yo siempre iba a por ella, me gustaba animarla y... Estaré a su lados siempre.
Oh, que mona que era Clara cuando dejaba salir su lado sentimental, que era pocas veces.
-Ahora nosotros-dijo Dani mientras se sentaba en la silla y Laura detrás de la cámara.
-Si la describieses con una palabra, ¿cuál sería?-preguntó.
-Loca. No, es broma yo creo que dulce o algo así, pero loca... También.
-Solo una cariño-rió.
-Loca, pero es una gran amiga.
-Ahora salgo yo-dijo Carlos.
-Y yo grabo-dijo Dani.
Se pusieron en sus posiciones.
-Feo, ¿qué es lo que más te gusta de ella y lo que menos?
-En primer lugar, feo tú-le sacó la lengua y nosotros reímos-.Pues, lo que más me gusta de ella... Es difícil, creo que su risa o sus ganas de vivir. Sí, siempre consigue que todo se anime a su alrededor, ella es muy alegre y eso es algo genial, es muy dulce, pero no es como tú que eres empalagoso, ella es mi mejor amiga y... Jo, ¿qué decir? No sé, supongo que su risa.
-¿Y lo que menos?-le volvió a preguntar Dani.
-Llamarme Carlitos, pero se le perdona porque yo la llamo Bella.
-Ahora yo-dijo Álvaro.
-Y yo grabo-dijo David separándose de mí.
-Vale, probando probando...-dijo David motivándose y haciendo gestos raros que nos hicieron reír.
-Sí se escucha-rió Álvaro.
-¿Qué es Isa para ti?
-Pues... Isa es una gran amiga, es una amiga que sé que está ahí para lo bueno y lo malo y que seguro que me ayudará.
-Ahora Ainhoa-dije empujando a mi amiga.
-¿Yo?-preguntó-Pero si casi no la conozco.
-Pero algo tendrás que decir sobre ella, la conoces desde este verano. ¡Lánzate!-le dijo Alejandra.
-Yo grabo-dijo Blas sonriéndole para tranquilizara, aunque no entendí sus nervios. Se sentó y Blas le dio al botón de grabar.
-Se que aún no os conocéis demasiado, pero ¿te cae bien? ¿Qué es ella para ti?
-Pues... Sí, ella me cae genial, sus ganas de reír siempre me encantan, es una gran amiga y me encantaría conocerla más porque sé que es fantástica-sonrió.
-¿Ves cómo no era tan difícil?-le dije.
-Ahora ponte tú, lista-me sacó la lengua
Me puse yo delante de la cámara y David a grabar.
-¿Qué piensas de ella? ¿Y sobre el parto?-preguntó.
Guay, el tema del parto me daba un poco de miedo.
-Pues, que es la mejor hermana del mundo-respondí.
-Aparte es que no tienes más-añadió mi chico.
-También, pero me refiero a que la quiero muchísimo y quiero lo mejor para ella, pienso que mi hermana esta loca, desde siempre, pero ¿qué se le va a hacer? Las mejores personas lo están ¿no?
-Sí, no hay más que verte a ti-me dijo.
-Tonto-le saqué la lengua-.Y respecto al parto, espero que todo valla genial, se que tengo tiempo para decírselo, pero me da miedo, es mi hermana y no quiero que le pase nada-se me saltaron las lágrimas.
-Ahora Laurita, que es la que queda-dijo Clara.
-Y grabo yo-dijo Blas.
-Jo, ¿por qué?-preguntó Dani.
-Porque sí-le respondió y él se hizo el ofendido cruzándose de brazos.
-¿Qué es Isa para ti? ¿Y qué darías por ella?
-Isa para mí...-suspiró-Para mí Isa es muchas cosas, ella es... Es mi peque, es mi mejor amiga, es mi hermana, daría lo que fuese por ella, cualquier cosa. Si alguien le hiciese algo, sería capaz de dale una paliza o... Haría el tonto para hacerla sonreír, Isa es mi familia, ella estaba ahí cuando no había nadie más....-se emocionó y logró emocionarnos a todos.
-¿Tienes miedo de que algo vaya mal?
-Sí, pero sé que todo irá bien, la niña será preciosa y ella estará perfecta.
Pararon y Dani la abrazó y le dio un beso.
-Ahora queda el novio-dijo David.
-Y yo grabo-dijo Laura.
-¿Tú por qué?-le preguntó Clara.
-Porque se me ha antojado-se encogió de hombros.
-Uiii-dijo Clara poniendo una cara rara y yo reí, lo hizo por molestarla.
-Bueno, ¿que pensaste cuando la viste por primera vez?-preguntó Lau pasando de Clara.
-Pensé que era la chica más bonita que había visto jamás-¡qué mono!
-¿Qué es Isa para ti?
-Isa lo es todo para mí-suspiró-Sin ella mi vida estaría vacía, no podría estar feliz, sabría que me faltaría algo, ella es mi mundo y me quedo corto cuando digo que la quiero. Pero aunque se lo dijera todos los días a todas horas, aun serían pocas veces.
-¿Tienes miedo? Del parto y eso digo-volvió a preguntar.
-Sí, la verdad. Pero confío en la fuerza de Isa y sé que lo conseguirá y que nuestra peque será preciosa y tendremos toda la vida para estar con ella y con lo que venga, claro-sonrió nervioso-Creo que todos tenemos miedo, pero también sabemos que es una parte más de la vida.
-¡Tengo al cuñado más romántico sobre la Tierra!-exclamé, todos rieron y Blas se sonrojó.
-Ahora todos-dijo para cambiar de tema.
Todos nos pusimos delante de la cámara y cuando se puso...
-Te queremos Isa-dijimos todos a la vez.
-Sabemos que esto saldrá bien-dijo David.
Chiqui pegó un bote y se puso sobre Blas y Lau.
-¿Ves? Hasta Chiqui lo sabe-dijo Dani.
Apagamos la cámara y los chicos se pusieron a montar el vídeo mientras nosotras hablábamos de algunas cosas relacionadas con algo que queríamos hacerle a nuestros chicos.
*Ainhoa*
Al día siguiente del aniversario de Isa y Blas, me encontré sola en el piso de Raquel. Mi amiga se había ido desde por la noche con David y mi hermana se había ido a cumplir su apuesta, una cita con Jesús. Esperaba que se lo pasaran bien.
Estaba en el salón bastante aburrida viendo la tele, a eso de las cinco de la tarde cuando tocaron el timbre. Me levanté extrañada, ¿quién podría ser? Raquel tenía llaves y dudé que fuera ella porque seguramente estaría aún con David hasta por la noche y si es que volvía para dormir. Mi hermana tampoco podía ser porque salió hacía apenas una hora. Abrí la puerta y no pude creerme que estuviera ahí.
-Por tu reacción al verme debo deducir que no me esperabas precisamente a mí, ¿no?-preguntó.
-La verdad es que no-respondí fría y recobrando mi compostura.
-¿Puedo pasar?-preguntó.
-¿Qué quieres?
-Hablar contigo-respondió y yo suspiré, seguramente era por la apuesta y no me quedaba más remedio.
-Está bien, pasa.
Asintió y entró. Cerré la puerta y fui hasta el salón seguida por él.
-Siéntate-le dije mientras me sentaba y me hizo caso, solo que se sentó a mi lado y eso me puso nerviosa-.¿Qué es lo que tengo que hacer?
-Me gustaría que habláramos-dijo en tono tranquilo y seguro.
-No tenemos nada de que hablar-volví a ser fría.
-Tenemos mucho de lo que hablar-dijo llevándome la contraria y remarcando "mucho".
-¿Sobre qué? Pensé que lo había dejado claro la última vez que hablamos-le dije molesta y nerviosa.
-¿Por qué me tratas así? Tú no eres tan fría-me dijo mirándome directamente a los ojos.
-No me conoces-le dije.
-Tienes razón y me gustaría que me dejaras conocerte-dijo.
Su mirada no me decía nada, pero por su actitud deduje que quería volver a tenerme como amiga a su lado y yo... Yo no podía ni quería seguir siendo su amiga. No quería escucharlo hablar de otras chicas. Exploté, no soy del tipo de chicas que se guardan las cosas, así que quise dejárselo todo claro de una vez.
-Álvaro, no sé a dónde quieres llegar, pero estoy dolida, ¿vale?-me levanté del sofá y me puse las manos en la cabeza-.Te lo dije aquel día y te lo vuelvo a repetir hoy, te quiero y no precisamente como amigo. No sabes lo que sentía cada vez que me hablabas de Silvia, diciéndome que la quieres, ver cómo te pones mal por ella... Álvaro no quiero escucharte decir que soy tu mejor amiga, que me quieres como a la mejor amiga... Quiero alejarme de ti, poder olvidarte y dejar de sentir esto que siento por ti, ¿puedes entenderlo?-lo miré.
-No-respondió cortante.
-No ¿qué?-fruncí el ceño extrañada.
-No quiero-se levantó del sofá-No quiero comprender que te quieras alejar de mí ni que quieras olvidarme. No quiero y no te voy a dejar.
-¿Por qué?-pregunté.
-Porque no me da la gana-volvió a ser cortante.
-¿Se puede saber qué te pasa?-le pregunté dolida y extrañada por su actitud.
-Tú me pasas-se acercó a mí-Me pasa que desde que te fuiste del edificio de Blas no puedo dejar de pensar en lo que me dijiste, no puedo dejar de pensar que fui un estúpido al besarte de aquella manera solo porque estaba Silvia delante y por no haberme dado cuenta antes de que no era Silvia por la que sentía algo. A quien quiero...
-Álvaro no...-no quería escucharlo para sufrir de nuevo.
-...es a ti-terminó pasando de lo que yo le había dicho.
Lo miré atónita, seguramente acababa de escuchar mal. Mi mente me estaba gastando una broma muy pesada y no me había hecho ni un pelo de gracia.
-Ainhoa, cuando saliste por la puerta, sentí algo en el pecho que no supe decir lo que era, pero ese algo comenzó a agrandarse mientras pasaban los días y no sabía nada de ti... Y porque descubrí que ese vacío solo se hizo un poco más pequeño cuando volví a verte.
Me quedé sin palabras, ¿enserio estaba diciendo todo aquello?
-¿Es enserio o lo dices para que vuelva a estar a tu lado y tú puedas sentirte mejor?-pregunté mirándolo a los ojos, así él no podría mentirme, o eso esperaba.
-Pocas veces he hablado tan enserio como ahora-respondió dando un paso más hacia mí-Además, quiero que me ayudes en una cosa.
-¿En qué?-pregunté.
-La noche del cumpleaños de Laura me dijiste que soy un buen amigo, una buena persona y que seguramente como novio sería muchísimo mejor-respondió.
-¿Qué quieres decir con eso?-lo miré extrañada.
-Me gustaría que me ayudaras a descubrir si soy un buen novio-contestó acercándose más a mí.
-¿C-cómo? No, yo no...
-Ainhoa-me cortó-.Me quieres y te estoy diciendo que yo a ti también.
-No exactamente-le corté.
-Tienes razón-me miró a los ojos-.Te quiero y no me acabo de dar cuenta, me di cuenta cuando entraste ayer por la puerta del piso de las chicas, quise ir a abrazarte y decírtelo, pero no me hiciste mucho caso en toda la tarde y te comprendo.
-Pero...
-Necesitas pruebas, ¿verdad?-asentí-Tranquila, vengo preparado-sonrió.
¿Que venía preparado? ¿Qué quería...? Cortó el hilo de mis pensamientos cuando puso sus manos en mis mejillas y me besó. Era un beso... Indescriptible, nada en comparación con el otro que me dio. Me estaba besando de forma lenta y dulce, tal y como era él. Tenía razón cuando dijo que tenía pruebas de que me quería, me lo estaba demostrando con aquel beso. Nos separamos y juntamos nuestras frentes.
-Te voy a denunciar-me susurró dándome, después, un beso corto en los labios.
-¿Por qué?-lo miré extrañada.
-Por ladrona-me sonrió-.Me acabas de robar el corazón.
-Hay un dicho por ahí que dice: "Ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón"-le sonreí.
-¿Yo también te he robado?-preguntó.
-Claro, solo que hace ya bastante-respondí.
-No importa, tenemos mucho tiempo para recuperar todo lo perdido, pero solo si aceptas a ayudarme a descubrir si puedo ser un buen novio-dijo.
-Si eso implica poder estar a tu lado, lo haré encantada.
-Te quiero-me sonrió.
-Yo también te quiero.
Y me volvió a besar.
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