jueves, 2 de mayo de 2013
Capítulo 67: Una de cal y otra de arena
*Ainhoa*
*Flashback*
-¿De verdad?-le pregunté por enésima vez a Álvaro.
-¿Otra vez?-rió-Ya te he dicho que sí-me dio un beso.
-Pero ¿estás seguro?-pregunté nerviosa.
-Tan seguro como de que te quiero-sonrió.
-Pero...
-Ya-me cortó-.Pesada.
-¡Oye!-me quejé.
-No te enfades, pero es que me lo has repetido mil veces y la respuesta sigue siendo la misma: Sí-me dijo.
-Jo... Sí, soy una pesada, pero es que estoy nerviosa-dije.
-Pues no sé por qué, quién va a conocer a los suegros soy yo, no tú-rió.
-Sí, pero no puedo evitar ponerme nerviosa-respondí.
Rió y me dio un beso.
-Ya verás como no pasa nada, solo espero caerles bien-dijo.
-Verás como sí-le sonreí-.Ellos solo se fijan en que esa persona me haga feliz.
-Entonces estoy más que aceptado-rió-.Porque lo único que quiero es hacerte feliz.
Sonreímos y lo besé.
*Fin del Flashback*
Y así fue como decidimos que Álvaro iría a ver a mi familia. En ese momento, estaba en la parada del tren esperándolo, llegaría en pocos minutos más y yo estaba que no podía con mis nervios. Miré mi móvil por enésima vez, día 26 y aún no teníamos noticias de Laura.
De pronto, me llegó un WhatsApp de Raquel.
Raquel: La abuela de Laura está ingresada en el hospital y no tiene Internet en el móvil, por eso no nos contesta
Ainhoa: Ala... ¿Cómo lo sabes?
Raquel: Le hablé por WhatsApp a Jesús y me lo ha dicho
Ainhoa: Pobre... ¿Dani lo sabe?
Raquel: Se acaba de enterar porque David le ha mandado un WhatsApp, que si no...
Ainhoa: Espero que se recupere... Sería un gran golpe para Lau
Raquel: Sí... Pero la abuela de Lau ya es mayor y muy fuerte, no sé qué pasará...
Ainhoa: Esperemos que vaya bien.
Raquel: Sí...
Ainhoa: ¿Y cómo va todo por ahí?
Raquel: Bueno, mis padres la han liado, pero no quiero hablar de ello...
Noté que era un tema delicado, así que decidí cambiar de tema.
Ainhoa: ¿Dónde estás ahora?
Raquel: En Málaga aún ¿y tú?
Ainhoa: En Barcelona, esperando a Álvaro en la parada del tren :P
Raquel: Esta vez quiero los detalles, ¿eh?
Ainhoa: Sí, sí... Jajajaja.
Raquel: Mala amiga... ¬¬
Miré hacia el tren que estaba llegando al andén, podría ser ese en el que iba a llegar Álvaro.
Raquel: ¿Ya me vas a dejar solita? :'(
Ainhoa: ¡Noo! Jajajaja
Alguien me tapó los ojos mientras estaba distraída con el móvil.
-¿Álvaro?-pregunté sorprendida, me había asustado.
-¿Quién si no?-preguntó dándome un beso en la mejilla.
-No sé, pero espero que mi novio no se entere de esto-reí.
-Y yo...-rió conmigo.
-Es que es un poco celosillo-dije con sus manos aún en mis ojos.
-No, un poco, no. Es muy, muy celoso-me dio otro beso, pero esta vez más cerca de los labios.
-Pues tenemos que darnos prisa antes de que llegue para que no nos vea-dije divertida quitándome sus manos y girándome hacia él.
-Pues sí, no me gustaría encontrarme un chico así-dijo.
-¿Así cómo?-hice una pequeña pausa mirándolo a los ojos-¿Dulce, bueno, guapo, simpático, divertido...?-me cortó besándome.
Nuestro beso fue interrumpido por mi móvil, un WhatsApp de Raquel.
Raquel: Ya está ahí Álvaro, ¿eh?
Ainhoa: ¿Ahora eres vidente? :O
Raquel: No... xD
Ainhoa: Bueno, nos tenemos que ir a mi casa. Adiós.
Raquel: Adiós <3
Guardé el móvil y me volví hacia mi novio.
-Creo que deberíamos ir a tu casa ya-me dijo sonriendo mientras me abrazaba por la cintura.
-Sí, creo que sí-reí y le di un pequeño beso.
Nos fuimos a mi coche que estaba aparcado fuera de la estación, metimos su maleta en el maletero y nos pusimos rumbo a mi casa, donde mis padres, mis hermanos, mi cuñada y mi sobrinito, lo recibieron bastante bien.
*Laura*
Al rato de haber llegado mis tíos, salió un médico.
-Familiares de María Sánchez?-preguntó mirando por la sala de espera.
-Nosotros-dijo mi tío y el médico se acercó a nosotros.
-Ahora mismo está estable, pero la mantendremos en observación toda la noche-nos comunicó.
-¿Qué tiene?-volvió a preguntar mi tío.
-Ha sufrido una angina de pecho, no ha sido muy fuerte, pero me gustaría mantenerla en observación por si acaso-respondió-.¿Tiene problemas cardíacos?
-Sí, le dio un infarto leve a principios de año-respondió mi tío.
-Entonces con más razón la mantendremos en observación-dijo.
-¿Podemos verla?-preguntó mi tía.
-Es preferible que esperen a mañana por la mañana-dijo y nosotros asentimos.
Sobre las doce y media o una de la madrugada, llegó mi primo.
-¿Cómo está?-preguntó.
-Hijo-dijo mi tía-.Está estable, pero la tendrán en observación toda la noche. ¿Qué tal el viaje?
-Bien-respondió distraído-.¿Habéis entrado a verla?
-No nos dejan hasta mañana por la mañana-respondió su padre.
Asintió y se sentó a mi lado.
-Va a salir de esta, ya verás-me dijo mientras me abrazaba, yo solo asentí.
-Jesús, ven un momento, por favor-pidió mi tío que había estado hablando con mi padre.
Se levantó y fue hasta ellos, después de un rato, se volvió a acercar a mí y se agachó frente a mí.
-Prima, vamos-me dijo.
-¿Adónde?-pregunté extrañada-.No me quiero mover de aquí.
-Hemos hecho un viaje muy largo y tú llevas aquí desde temprano, necesitamos descansar, vamos a un hotel de aquí cerca y te prometo que por la mañana temprano estamos de vuelta-me dijo y yo negué-.Lau, no seas cabezota y vente conmigo.
-Pero...-repliqué.
-Nada de pero, mañana temprano te prometo que estamos de vuelta.
-Está bien-me di por vencida, con él nunca podía.
Nos despedimos, salimos del hospital, fuimos hasta mi coche a por mi mochila y nos fuimos en su coche a un hotel. Pedimos una habitación doble, subimos en el ascensor y, al llegar, me fui a dar una ducha mientras él llamaba a alguien, supuse que a Alejandra.
Cuando salí, él entró y yo me senté en la cama, cogí mi móvil y me di cuenta de que tenía un mensaje de mi compañía de teléfono diciéndome que me quedaría varios días sin Internet por un problema interno que tenían, una razón más para cambiarme a otra compañía, pero eso era en lo que menos pensaba en ese momento.
Jesús salió y se sentó en la otra cama.
-Jesús-lo llamé y él me miró-.¿Qué pasa si...?
-No digas eso-me interrumpió y se sentó a mi lado en la cama que yo ocupaba-.Va a salir de esta, es fuerte y tiene que seguir dándonos la lata-dijo y yo asentí-.¿Has hablado con las chicas?
-No, me he quedado sin Internet hasta dentro de varios días-respondí.
-Mañana llámalas que se quedaron preocupadas, ¿eh?
-Sí.
-¿Quieres que duerma contigo como cuando éramos pequeños y te daba miedo la oscuridad?-me preguntó.
-Por favor-lo miré.
Me sonrió y nos acomodamos en la cama.
Era el mejor, siempre ahí para cuando lo necesitara. En vez de primos parecíamos hermanos y no por el hecho de que nos parecíamos, sino por la relación que teníamos, nos queríamos mucho y siempre estábamos ahí para apoyarnos mutuamente.
Al día siguiente, me desperté y él aún seguía dormido. Miré el reloj y vi que eran las ocho de la mañana, apenas había dormido nada, pero no podía dormir más, así que fui al baño, me lavé la cara, los dientes y me cambié. Cuando salí, Jesús se estaba despertando.
-¿Qué hora es?-preguntó bostezando.
-Las ocho y media-respondí.
-Vale, me visto y nos vamos-dijo y asentí.
Entró al baño y quince minutos después salió vestido. Bajamos a recepción, pagamos y nos fuimos de nuevo al hospital.
Los días fueron pasando y la verdad era que no me acordé de las chicas, no tenía cabeza para nada. Nos dejaron entrar a ver a mi abuela, quien seguía estable, no empeoraba pero tampoco mejoraba y eso me tenía muy nerviosa.
Uno de esos días, estaba con mi abuela cuando mi tío me dijo que saliera a comer algo, no tenía ganas, pero por no enfadarlo, salí.
Me fui al final del pasillo y me apoyé en la pared.
-Hay que ver lo que le gusta la soledad a mi pequeña-dijeron a mi espalda.
Esa voz... Me giré y lo vi allí parado.
-¿Dani?-lo miré sorprendida para después lanzarme a sus brazos-¿Qué haces aquí?
-He venido a apoyar a mi chica, como buen novio que soy-bromeó.
-Gracias-lo abracé más fuerte.
-No tienes nada que agradecerme, pequeña-me sonrió.
-Pero estoy pasando por un momento difícil y has llegado justo cuando más te necesito-lo volví a abrazar.
-Yo siempre estaré a tu lado, para lo bueno y lo malo-me miró dulce mientras me acariciaba la mejilla.
-Y yo te lo agradeceré siempre-lo besé.
-Te he echado de menos-dijo cuando nos separamos un poco.
-¿A mí o a mis besos?-lo miré divertida, mi humor cambiaba cuando estaba él junto a mí.
-A los dos-me miró pícaro-.Pero más a mi Laura completa.
-Te quiero-volví a abrazarlo.
-Yo también te quiero-apretó el abrazo esta vez él.
-¿Cómo sabías que estaba aquí?-pregunté aún abrazada a él.
-Me lo dijo David que se ha enterado porque se lo dijo Raquel a la que se lo ha dicho Jesús-me respondió.
-Me alegro de lo insistentes que han sido-dije.
-Y yo, porque de no ser por ellos no estaría aquí-me dio un beso en el cuello.
-Siento no haber contestado, no tengo Internet en el móvil-me disculpé.
-No pasa nada, lo que importa es que ahora estamos juntos-me dijo mirándome.
-Me alegra que estés aquí-le sonreí.
-A mí me alegra estar aquí-me dio un beso.
-Prima, creo que deberíamos ir a... Ui, creo que ¿interrumpo?-dijo Jesús divertido.
-Em... Creo que sí-le dije.
-Lo siento-se rió haciéndome burla.
-No pasa nada-dijo Dani abrazándome y después lo saludó chocándole la mano.
-Venia a por Laura porque mi madre me ha dicho que lleva todo el día sin ir a comer nada-me miró mal.
-Es que si no tengo hambre no puedo comer-dije obvia.
-Ven yo te llevo-me dijo Dani.
-Yo me quedo con abuela que mis padres van a casa a cambiarse y tu padre ha llamado diciendo que llega en un rato-dijo Jesús.
-Vale-asentí y fui con Dani.
Bajamos hasta la cafetería y comimos entre risas y algunas cosas que me contaba Dani sobre su familia. Cuando subimos, mi padre ya estaba arriba.
-Hola-saludamos.
-Hola-miró un poco extrañado hacia Dani.
-Llegó esta mañana porque Jesús lo avisó-le dije.
-Ah-dijo.
Se pusieron un rato a hablar y por la noche me quedé con Dani en un hotel para que no tuviera que quedarse él en el hospital.
-Mañana tengo que volver a Alcázar porque llega el resto de mi familia-me dijo una vez tumbados en la cama.
-No pasa nada, mañana o pasado iré a que me miren el móvil para que podamos hablar-dije.
-Vale, pero te voy a echar de menos-me abrazó fuerte.
-Yo yo a ti-le devolví el abrazo.
Nos quedamos dormidos. Al día siguiente por la tarde, se fue y al otro día, fui con mi primo a una tienda de electrónica para que me miraran el móvil. Al final, decidí cambiarme de compañía, por lo que me dieron una mejor tarifa y un móvil nuevo. En cuanto llegué al hospital, me puse a encender el móvil y le metí mi tarjeta de memoria ya que era ahí donde estaban guardados los números de teléfono de todo el mundo y las fotos y demás. No traía mucha batería, así que mi primo lo puso a cargar en la habitación de mi abuela y empecé a hablarle a todo el mundo por WhatsApp para que guardaran mi número.
Lau: Isa, este es mi nuevo número, he tenido que cambiarme de compañía y de móvil para poder volver a tener Internet
Isa: Sabes que pienso matarte, ¿verdad?
Lau: Perdóname, pero no tenía cabeza para nada...
Isa: Bueno, por esta vez te lo perdonaré
Lau: Gracias cari :)
Isa: Pelota... :P ¿Cómo sigue tu abuela?
Lau: Más o menos, no empeora pero tampoco mejora :S
Isa: Verás como pronto se pone bien
Lau: Gracias amor :D
Isa: No tienes que dármelas, somos amigas ^^
Lau: Te quiero <3
Isa: Y yo <33
Después pasé a Raquel...
Lau: Raquel, tengo nuevo número y ya Internet, siento no haber hablado contigo antes
Raquel: Eres... ¡No te digo nada porque estamos en horario infantil y porque prefiero decírtelo a la cara! Mala persona y mala amiga ¬¬
Lau: Perdóname, de verdad... Es que no he estado pendiente del móvil y cómo mi compañía decidió dejarme sin Internet pues mucho menos
Raquel: Bueno... Por esa te vas a librar... ¿Cómo estás?
Lau: Desesperada
Raquel: Tranquila, verás como pronto mejora :)
Lau: Gracias :)
También avisé a Ainhoa.
Lau: Hola, este es mi nuevo número :)
Ainhoa: Hola, ¿cómo sigue tu abuela? ¿Y cómo estás?
Lau: Mi abuela sigue igual y yo pues ahí voy impaciente porque mejore de una vez...
Ainhoa: Todo pasará, ánimo y ¡no te vengas abajo!
Lau: Muchas gracias :D
Y después con los chicos. Primero Carlos:
Lau: ¡Rubio! Tengo nuevo número. Un beso (K)
Carlos: Apuntada, ¿cómo sigue tu abuela? Mucho ánimo rubia
Lau: Igual, gracias :)
Después David:
Lau: ¡Hey! Este es mi nuevo número y por fin tengo Internet. Un beso y ya hablamos.
No me contestó por lo que supuse que no estaba. Así que le dejé también un mensaje a los demás y me tuve que ir porque el médico entró a revisar a mi abuela.
Los día siguieron pasando y recibí, casi todos los días, mensajes de todos los chicos, de todos excepto de Dani... ¿Por qué? Ni idea porque incluso me respondió Noelia, su hermana, pero no me dijo nada de él. Muy raro...
A los pocos días, estaba en twitter cuando vi un tweet de Dani:
'Ya en Madrid, siento haberos dejado abandonados, pero me dejé el cargador aquí, soy un despistado'.
Ah, por eso era, pero a mí no me habló ni me dijo nada.
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