sábado, 20 de abril de 2013

Capítulo 8: Solo quiero estar junto a ti

*Isa*
Me levanté de la cama y vi a Lau, nos cambiamos y fuimos a desayunar, estaba un poco asustada por los desmayos... Llevaba 3 días devolviendo todo lo que comía, siempre a la misma hora, pero no se lo quería decir a nadie, es más, creo que por eso son los desmayos, estaba realmente asustada, sobre todo, porque un familiar mío murió hace ya varios años por algo así, como no podía comer nada porque lo devolvía la ingresaron, pero ya era tarde, estaba deshidratada totalmente.
Bajamos a desayunar, Lau preguntó de quién era la idea de la canción y la verdad es que anoche me sorprendió que se supiesen esa canción, era bastante antigua.
Yo estaba sentada entre Dani, mi nuevo amigo y Carlos, el chico que me gustaba.
Dani se puso borde con Lau, le pegué un codazo disimulado, se quejó y me dio otro, me entraron arcadas, pero no porque me cayese mal, sino porque lo devolvía todo últimamente y su codazo fue a parar a mi estómago, le pegué otro cuando se me pasó la fatiga, todos nos miraron de golpe.
-¿Qué?-dijo aún más borde.
-¿Qué hacéis?-preguntó Carlos.
-Nada interesante-se encogió de hombros.
-No toques a mi Bella-dijo Carlos dándome un abrazo.
-No le he hecho nada malo-dijo Dani a la defensiva.
-Solo le has pegado-dijo David uniéndose a la conversación mientras Carlos seguía
abrazándome.
-¿Nos vamos? tenemos que grabar- dijo Blas molesto.
-Sí-dijo Álvaro levantándose.
-¿Ya?-dijo Carlos molesto.
-Sí-insistió Blas, ¿qué le pasaba?
-Vale, nos vemos luego-me dio un beso en la mejilla.
-Vamos Carlos-dijo Dani de pie ya. Se separó de mí y se marcharon.
Lau y yo pensamos en ir otra vez de turismo hoy quería despejarme un rato, pero no me debía dar el sol, así que fuimos esquivando el sol, llegamos al hotel a la hora de comer o más o menos por ahí, vi a Dani y me acerqué a él.
-¿Por qué estabas tan borde con Lau?
-¿Por qué crees?
-No te preocupes, no creo que haya nada entre ella y Álvaro,-me dio un abrazo, parecía más calmado. Entonces sentí fatiga de nuevo, salí corriendo por el pasillo y me choqué con Blas.
-Perdón-dije mientras seguía corriendo, solo me giré un instante para ver si estaba bien.
-No pasa nada, ¿a dónde vas con esas prisas?
-No puedo hablar-me alejé deprisa.
-EY- me gritó desde detrás, comenzó a correr detrás de mí.
-NO ME SIGAS- dije entrando en el baño de señoras, me metí en uno de los toilettes y me agaché, los baños estaban raramente vacíos y limpios.
-Isa, me da igual que estés ahí dentro, ¿qué ha pasado?-no le pude contestar-Isa, ¿estás enfadada por algo?
-No, vete-pude decir al fin.
-¿Qué pasa?-creo que me oyó llorar.
-Nada vete-ya acabé y tiré de la cisterna, me acerqué al lavabo me lavé la cara y las manos y enjuagué la boca y cuando empecé a marearme me senté en el suelo y me puse a llorar, estaba asustada.
-Isa como no salgas entro yo.
-Que me dejes-dije llorando.
-Se acabó, entro-entró al baño y miró por todos lados hasta que me vio al lado de una de las puertas, me tapé la cara, no quería que me viese llorar.
-¿Qué te pasa?
-Nada-le dije aun llorando.
-Eso no es lo que parece.
-No quiero hablar de ello.
Blas me agarró de las manos y me sonrió.
-¿Por qué lloras?-me preguntó dulcemente.
-Es que...
-Vamos dímelo.
-Pues, mira...-entonces entró una señora y al vernos así se asustó.
-Disculpe que esté aquí, es que mi amiga no se encontraba bien y la acompañé-le dijo Blas a la señora en Inglés-ya nos íbamos.
La señora asintió y Blas intentó moverme, pero yo sabía que si me levantaba me desmayaría de nuevo.
-Vamos Isa-tiró de mí.
-No quiero salir-le dije.
-Pues te saco yo-me cogió en brazos y me sacó de allí, le pasé las manos por el cuello, no quería que me soltase.
-Gracias- le dije al oído cuando se metió en el ascensor conmigo en brazos.
-¿Por qué?-me preguntó mirándome a los ojos.
-Por ser mi amigo, por estar ahí cuando lo necesito, por ayudarme.
-Para eso están los amigos-sonrió-. ¿Y la llave de tu habitación?
-La tiene Lau-le dije avergonzada-la mía se me ha olvidado.
-Pues te llevo a la mía, que los chicos están en la piscina.
-Gracias.
-Deja de darlas-me dijo divertido.
Nos metimos en su habitación y me sentó en la cama, al no tener apoyo en la espada me caí, no tenía fuerza para sostenerme a mí misma, le agarré por acto reflejo y calló sobre mí.
-¿E-es estás bien?-me preguntó cortado.
-Sí, me caí de espaldas, no quería arrastrarte conmigo, lo siento.
-Estás muy pálida.
-Lo sé.
-¿Qué te ha pasado?
-Pues...-se lo acabé contando todo.
-¿Por qué no dijiste nada?-dijo preocupado, aún no se había movido ni un poco, estaba tal y como acabamos cuando me caí de espaldas.
-Porque me da miedo.
-¿Miedo a morir?-Sí.
-Pues dilo-me dijo.
-¿Pero qué pasa? ¿Por qué te preocupas tanto por mí?
-Porque... Déjalo-se levantó y se dio la vuelta.
-Blas... Perdóname, me he pasado, tú me estás ayudando y yo...
-No importa... Pero, ¿por qué no entiendes que yo...?- pegaron en la puerta, Blas dijo algo en voz baja, pero no llegué a oírle.
*Blas*
La llevé en brazos hasta arriba, la verdad es que me estaba empezando a asustar de verdad. Cuando la vi llorando en el suelo, me asusté de lo lindo.
La senté en mi cama, ella me agarró y caí sobre ella, me contó algo, que me asustó.
Intenté convencerla de que lo dijese, pero no me hizo caso, me enfadé y me levanté.
-Blas... Perdóname, me he pasado, tú me estás ayudando y yo...
-No importa... Pero, ¿por qué no entiendes que yo...?-pegaron en la puerta, y dije en voz muy baja-Te necesito, solo quiero estar junto a ti.
Carlos entró.
-¿Qué hace ella aquí?- dijo acercándose a Isa más de la cuenta.
''Contrólate Blas, sin malos rollos''. Respiré hondo y les miré.
-¿Qué?-se me escapó del enfado, me di la vuelta y salí dando un portazo.
Me senté en un banco, Laura me vio y se acercó a mí.
*Isa*
Carlos se sentó a mi lado, Blas se puso a respirar profundo. Me giré hacia Carlos y le vi muy cerca, se acercó a mí y me besó.
-¿Qué?-escuché a Blas, salió de la habitación dando un portazo.
-Blas-dije cuando le vi.
-Tranquila, se habrá acordado de algo.
Nos volvimos a mirar y me besó de nuevo, Dani entró.

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