*Laura*
Los chicos empezaron a hacer el loco y Carlos y Dani empezaron a correr
detrás de David para tirarlo a la piscina. Yo miré a Blas y lo vi un poco
serio, algo le pasaba. Yo aunque pareciera que estaba en mi mundo o que no me
daba cuenta de nada, soy muy observadora, vale, me gusta irme de vez en cuando
a mi planeta y dejar de pensar que existo, pero me doy cuenta de muchas cosas y
sabía que a Blas le pasaba algo, pero no sabía cómo decírselo, no era mi amigo.
-¿Te pasa algo?-me preguntó Álvaro.
-No, solo que verás como aquellos tres acaban en la piscina-reí.
-Seguro-rió conmigo.
De pronto Isa se mareó y si Blas no llega a estar a su lado, se cae al
suelo.
-¿Isa?-Blas estaba asustado, al igual que todos nosotros.
-Ayudadme a llevarla a la habitación, por favor-pedí mirando a Blas.
-Sí-no lo dudó ni un segundo, cogió a mi amiga en brazos y la llevó hasta
la habitación.
-Yo llamaré a un médico-dijo Carlos.
-Sí, gracias.
Llegamos a la habitación y al poco rato, entraron Carlos, David, Dani y
Álvaro seguidos por un médico. Le explicamos lo que había pasado y nos pidió
que saliéramos fuera para que él pudiera examinarla. Salimos. Dani y David se
sentaron en el suelo y se pusieron a hablar. Carlos y Blas estaban nerviosos
esperando a que saliera el médico y yo me quedé al lado de la puerta mirando
hacia el suelo...
-Verás como no es nada-me dijo Álvaro acariciándome la mejilla.
-Eso espero, sino tendremos que adelantar nuestra vuelta a España y no
creo que eso le haga gracia, a parte sus padres están siempre encima de ella y
si se enteran que se ha desmayado y tiene algo malo... Puede que no la dejen
salir de casa-dije.
-Seguro que no es nada-sonrió para tranquilizarme.
-Gracias-le sonreí y él me abrazó.
Por encima del hombro de Álvaro vi como Dani nos miraba, pero en cuanto
se dio cuenta que lo estaba mirando, giró la cara y siguió hablando con David.
El médico salió de la habitación y todos nos acercamos a él.
-Está bien, puede que sea un poco de estrés, ¿está sometida a alguna
presión?-preguntó mirándonos a todos.
-No, estamos de vacaciones-respondí.
-Pues entonces puede que sea anemia, ¿come bien?-me miró.
-Sí, hace todas las comidas y hay veces en las que come
bastante-contesté.
-Pues entonces puede ser falta de hierro. Que descanse, no pase mucho
tiempo bajo el sol y en varios días se le pasará. Pero si no tiene cuidado,
puede que haga falta que la ingresen. ¿Sois de por aquí?
-No, somos españolas.
-Pues que tenga cuidado o tendréis que regresar-dijo, se despidió de
nosotros y se fue.
Yo suspiré y me eché contra la pared. Los chicos se fueron a sus
habitaciones menos Blas, que quería quedarse. Él se sentó en el sofá y yo en mi
cama. Estaba cansada, por lo que me quedé dormida. Me desperté porque escuché
voces de dos personas hablando, eran Blas e Isa, quien ya había despertado. Me
levanté de mi cama y la abracé. Le expliqué que debía descansar, pero ni Blas
ni yo le dijimos lo que le pasaba. Ella era un poco asustadiza y no quería que
se viniera abajo por algo que se pasaría en un par de días si se cuidaba. Le
advertí que debía cuidarse y dejar de tomar tanto el sol. Se quedó hablando con
Blas y al rato, se quedó dormida y yo vi mi oportunidad.
-Blas, ¿podemos hablar un momento?-le susurré para no despertar a mi
amiga.
-Claro.
Salimos al pasillo. Miré hacia todos lados y no había nadie. Los chicos
se habían ido cada uno a su habitación a dormir.
-¿Pasa algo?-me preguntó.
-Nada malo, no te preocupes. Solo quiero preguntarte algo-lo miré a los
ojos y pude ver que estaba un poco nervioso.
-Dime.
-A ver, no te conozco mucho, ni somos grandes amigos de toda la vida pero
soy observadora y me he dado cuenta de que miras de forma especial a Isa, ¿qué
sientes por ella?
Balbuceó varias veces sin saber muy bien qué decir, se tocó el pelo y las
manos, estaba nervioso.
-Pues, es una buena amiga y me cae bien-respondió después de unos minutos
en silencio.
-¿Seguro? Puedes contarme lo que sea-le sonreí para que se tranquilizara
un poco.
-Eso mismo me dijo Dani-rió nervioso-.Pues... Creo que me gusta tu
amiga-se sonrojó-.Pero por favor, no se lo digas. Sé que a ella le gusta Carlos
y no quiero que haya malos rollos.
-Tranquilo, tu secreto está a salvo conmigo-le sonreí y él me abrazó como
agradecimiento.
-Yo también tengo algo que preguntarte-esa mirada me puso nerviosa.
-Dispara-reí nerviosa.
-¿Sientes algo por Álvaro?
-Yo... No sé, no os conozco mucho y somos amigos, me cae muy
bien-contesté.
-El roce hace el cariño y el cariño... El amor-rió al ver mi cara.
-Eres muy listo, pero a mí no me gusta él-me sonrojé.
-Tranquila, tu secreto está a salvo conmigo.
Entramos en la habitación. Sobre las siete, él se fue y yo me quedé
despierta, no podía volver a dormir. Me di una ducha, me cambié y esperé a que
Isa se despertara. A las nueve, ya estábamos las dos listas y en el ascensor
bajando al restaurante para desayunar. Nos sentamos junto a los chicos y ese
día me senté entre David y Blas y frente a Dani. Isa se sentó entre Dani y
Carlos y frente a David. Álvaro estaba casi en la otra punta de la mesa.
-Ahora que estamos todos, me gustaría que me contestarais algo-dije
llamando la atención de todos.
-Pues dispara-dijo David en tono divertido.
-¿De quién fue la idea de espiarnos y de cantar? ¿Y de dónde os habéis
sacado esa canción?
-Es algo antigua-respondió Carlos.
-¡No! ¿Enserio?-ironicé y reímos.
-Pues el que empezó a cantar fue Blas-dijo Álvaro.
-Pero si tú estabas con Lau-dijo Isa.
-Llevo mucho tiempo con ellos y reconozco sus voces-respondió.
-Ah-dijo.
-¿Y de quién fue la idea de espiarnos?-volví a preguntar.
-De Carlos, ¿por qué? ¿Ibais a besaros o algo y no queríais que os viéramos?-dijo
Dani algo molesto y me quedé sin saber qué decir.
-No, pero nos sorprendimos al escucharos cantar-respondió Álvaro.
Nos quedamos en un silencio incómodo, terminamos de desayunar, los chicos
se fueron a grabar y nosotras a la habitación. No pude dejar de pensar en todo
el día en la contestación que me había hecho Dani, ¿por qué se comportó así?
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