sábado, 20 de abril de 2013

Capítulo 19: ¿Qué le dijiste para que se fuera?


*Isa*
Llegamos a casa de la abuela de Laura, se pusieron a hacer de comer, Dani, Blas y yo nos esperamos en el salón.
-Voy a pedirle un vaso de agua-dijo Dani levantándose.
-Vale-dije.
Se levantó y fue para el pasillo que llegaba a la cocina, me quedé sola con Blas de nuevo, genial... No puedo evitar ponerme nerviosa... Cada vez que le miro estoy más nerviosa.
-¿Qué dijiste que querías estudiar?-me dijo para sacar tema de conversación, seguro.
-Medicina-sonreí algo nerviosa.
-Buena carrera, pero es difícil ¿no?
-Sí-volví a sonreír.
-Ya ha sido bastante duro decirte lo que siento como para que tú ahora te comportes así de distante.
-Ya lo sé, pero no sé qué hacer, me cuesta pensar.
-¿Por qué te cuesta pesar? 
-No lo sé, tú me nublas los pensamientos... Ups...- me puse roja, eso no debí decirlo.
-¿A sí?-me miró divertido.
-Sí-no le miré, me puse muy roja. 
Dani volvió riéndose.
-¿De qué te ríes?-le dije.
-Pues que le gusto-se encogió de hombros.
-Explícate.
-Dice Laura, a su abuela, que le pongo nerviosa y que tengo unos ojos bonitos-sonrió feliz.
-Blas también tiene unos ojos preciosos... Ups...-se me escapó algo de nuevo, me miraron boquiabiertos... Ya era lo segundo que se me escapaba esta noche... Me puse roja-es la verdad, mírate al espejo si no me crees.
-Te creo-me sonrió y me puse más roja.
Nos trajeron la cena, me senté junto a Blas.
Nos dimos la mano, al principio estábamos normales, pero después de un rato, por lo menos yo, estaba más atenta a mi mano derecha (que era la que tenía a Blas agarrado de su mano izquierda) que de todo lo demás, nos pusimos a jugar al puso chino debajo de la mesa, nos pasamos un buen rato riendo.
Lau llevó a los chicos a su habitación y nos fuimos a la nuestra... Ella se marchó.
Me empecé a poner el pijama en la habitación en la que dormiríamos Lau y yo, me dejó un pijama verde suyo, era bastante corto, me senté en la cama a esperar a Lau, pero no venía... 
Me cansé y cuando fui a salir abrí la puerta y Blas y yo nos chocamos.
-Ains-me quejé.
-Ains yo que estoy debajo-dijo en el suelo debajo de mí.
-Ains yo que me he asustado de ti.
-¿De mis preciosos ojos?-me guiñó un ojo.
-Tonto-crucé los brazos y puse moritos.
-Pareces una cría-se rió.
-Pues ahora no respiro.
-¡Respira, respira!-dijo zarandeándome de un lado al otro.
-Vale, pero para-reí.
-¿Nos levantamos?
-Será lo mejor-me ruboricé pensando en que pasaría si llegara María (la abuela de Lau) y nos viese allí, Blas en el suelo y yo sentada, con los brazos cruzados, sobre él.
Nos levantamos.
-¿A qué habías venido?-le pregunté.
-Desde luego a que me atropellen y tiren al suelo no.
-Ja, ja-reí con sarcasmo.
-A ver si Laura estaba aquí, pero ya veo que también ha desaparecido.
-Estará con Dani.
-Nunca lo hubiese pensado-dijo con ironía pero con humor-¿Dónde?
-Detrás, hay un huerto-pasé de su sarcasmo humorístico, le agarré de la mano y lo llevé hacia la parte de atrás de la casa.
Vimos algo que nos descolocó.
-Shh-me tapó la boca con el dedo.
Miramos a Lau y a Dani, se estaban besando... WOW... Él le pidió salir a ella... 
-Aquí sobramos-me dijo Blas muy cerca de mí.
-Sí-Nos agarramos de la mano y nos fuimos al piso de abajo.
Nos fuimos al pasillo de las habitaciones otra vez.
-Buenas noches.
-No me dejes sola-dije agarrándole de la mano.
-¿Tienes miedo?
-No, pero esta casa es como la de... Bueno una peli de terror que vi el otro día...
-Tienes miedo-se metió conmigo.
-Sí... ¿Y qué?
-Anda ven-entramos en la habitación en la que estaban Dani y él.
-¿Y Dani qué?
-A ese le queda media vida para bajar... Mira, si le dice que no, se va a ir a dar un paseo y si dice que sí, no bajan.
-Tienes razón.
Me tendí en una de las camas.
-Ey, esa era mi cama-puso un puchero.
-Te aguantas-le saqué la lengua.
-No me aguanto-me empujó y se metió en la cama también.
-Me ahogas.
-Pues vete a tu habitación-me sacó la lengua.
-No, a cabezota no me gana nadie-sonreí-Ai que me caigo...-me abracé a él para no caerme el suelo, la cama no era muy grande y Blas la estaba ocupando entera.
Entonces, escuchamos un montón de pasos corriendo y un portazo... ¿Qué había pasado?... Escuchamos a Dani por el pasillo, entró en la habitación (En la que estamos Blas  y yo) Nos hicimos los dormidos.
-Tú sí que tienes suerte...-dijo en voz baja.
Volvió a salir, pero cogió algo.
-¿Qué crees que haya pasado?-le pregunté a Blas en voz baja... Pero no me contestó, estaba dormido. Decidí dormirme también.
Por la mañana, me desperté, y vi cómo me miraba Blas. Tiene unos ojos preciosos, quiero pasarme el día mirándolos, bajé la mirada a sus labios, ansiaba besarlos. Pero no iba a poder... Por lo menos de momento, hasta que me aclarase...
-¿Qué tal has dormido?-me preguntó.
-Tengo calor-sonreí-y es por tu culpa, caprichoso.
-Mira la que fue a hablar-me dio con el dedo en la frete.
-Voy a cambiarme y a hablar con Lau.
-Ok-me dio un beso en la comisura de los labios.
Me puse muy roja.
Entré en la habitación de Lau.
-Lau, ¿preparada para irnos?
-No, yo me quedo.
-¿Qué?- me sorprendí.
-Lo siento, mi abuela está enferma del corazón, tengo que quedarme con ella.
-Pero...De acuerdo-es mi mejor amiga, tengo que entenderla.
Blas entró.
-Dani se ha ido-dijo.
-¿Qué?-pregunté sorprendida.
-Se marchó anoche... Cogió su coche y se fue...-dijo Blas.
-Yo os llevo... Pero...-dijo Lau.
-¿Pero?-dije.
-Tendréis que esperar a mañana... Mi coche está en el mecánico hasta mañana por la tarde...
-¡TE LO DIJE!-le dije a Blas.
-¿Cómo lo sabías?-dijo sorprendido.
-La conozco-me encogí de hombros.
-Laura, ahora que estamos aquí tus mejores amigos...-empezó Blas.
-¿Qué le dijiste para que se fuera?-acabé yo.
-¿A Dani?-dijo ella.
-No, al unicornio rosa de mi armario, ¿a quién si no?-dije riendo.
-Pues...-comenzó Lau.

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