sábado, 20 de abril de 2013

Capítulo 10: Un punto de apoyo

*Isa*
En la habitación de Carlos, Blas y Dani, me quedé a solas con Carlos, nos volvimos a besar, bueno, más bien, él me besó a mí de nuevo. Nos separamos cuando Dani entró, nos miró y se metió en el baño.
-¿Qué pasa?-me preguntó cerca  de los labios.
-No sé-me quedé mirándole a los ojos.
-Si quieres... No lo volveré a hacer-parecía decepcionado, pero el problema es que yo ya no sabía lo que quería.
-No, claro que quiero-le acaricié la mejilla con suavidad-Pero, no hace tanto que nos conocemos, siento que vamos muy deprisa.
-Lo entiendo, yo tampoco sé qué me ha pasado-sonrió. Dani salió del baño.
-No es por ser un agua fiestas, pero he visto a Blas en el pasillo, parecía enfadado ¿qué le habéis hecho ya?-dijo Dani.
-No lo sé-dije.
-Lo único que sabemos es que besé a Isa, él dio un portazo y salió a toda prisa.
-Ya lo entiendo-salió de la habitación.
Miré a Carlos.
-¿Qué crees que le ha pasado a Blas?
-No tengo ni idea-se encogió de hombros.
-Es tu amigo, deberías tener alguna idea.
-Tú también eres su amiga.
-Pero desde hace tres días mal contados.
-Dani parecía saberlo-dijo mirando la puerta.
-Voy a la piscina.
-No-me agarró y me tendió en la cama de nuevo.
-Déjame-me hice la ofendida.
-No te puede dar mucho el sol y tienes que descansar.
Estuvimos en un silencio un rato, pero no fue incómodo, yo lo rompí.
-¿Qué pasará cuando volvamos a España?
-¿A qué te refieres?
-Nos estamos viendo mucho, me he acostumbrado a vosotros, y ahora, cuando volvamos a España, no nos veremos.
-Eso no dejaré que pase, iré a verte cada día a Málaga.
-No creo que lo hagas, seamos realistas, tú vives en Madrid y además vas de gira... Y yo de Málaga, aunque me fuese a Madrid no nos veríamos casi nunca.
-Yo jamás dejaría de verte.
Estuvimos hablando un buen rato, y David entró.
-Carlitos, déjanos a Isa y a mí a solas-le dijo.
-¿Por qué?-puso un puchero.
-Tu hazlo-le dije tranquila.
-De acuerdo, os espero abajo en el comedor. Carlos salió de la habitación y David se sentó a mi lado.
-¿Qué querías?-le pregunté.
-¿Cómo lo habéis hecho?-me preguntó.
-¿El qué?
-Ya se lo he preguntado a Laura antes, esto no me cuadra.
-¿El qué?
-Tenéis a los Auryn locos por vosotras.
-¿Sí?-me hice la sorprendida.
-No te hagas la sorprendida, Dani y Álvaro van a por Laura y Carlos y...
-¿Y quién?
-No te lo puedo decir...
-Vamos dímelo.
-Pero si te lo he puesto a huevo, deberías saber quién va tras de ti-se rió.
-¿Blas?.
-Sí.
-Y yo le he hecho daño-me quedé mirando al vacío.
-¿Qué le has hecho?
-Nada-me callé. Dani entró en la habitación.
-¡Isa!-dijo acercándose a mí a toda prisa.
-Yo os dejo a solas-dijo David saliendo.
-¿Qué?-le pregunté.
-¿Qué le has hecho a Blas?
-Yo no sabía que él sentía eso por mí si lo hubiese sabido jamás habría dejado que Carlos me besara.
-Lo sé, pero el daño ya está hecho...
-¿Cómo he podido ser tan tonta?-dije seria.
-¿Cómo he podido ser tan tonto?
-¿Qué?
-He sido borde con alguien que no tiene culpa.
-No tienes la culpa, Blas seguro que estará borde ahora.
-No creo, él no es como yo.
-Dani-le puse carita de perrito abandonado, necesitaba un amigo y él lo era.
-¿Si?
-¿Me llevas a caballito al comedor del hotel?
-¿Por qué?
-No me encuentro bien, y además estoy cansada.
-Vale, pero solo porque eres tú.
-Gracias-le di un beso en la mejilla.
-Pero con una condición.
-Miedo me das.
-¿Serás mi mejor amiga?
-Solo si tú eres mi mejor amigo-le sonreí.
-Trato hecho.
-Eso significa que no lo contaremos todo ¿no?
-Exacto.
Me subí a su espalda y me bajó al comedor a caballito, Carlos nos miró celosillo.
Me dejó en un sitio libre que quedaba entre David y Carlos.
-Nos vemos a través de David-me guiñó un ojo Dani.
-Sí-le devolví el guiño.
-¿Qué hacéis?- preguntó Carlos celoso.
-Somos the best amigos 4ever-dijo Dani.
-O en español o en inglés-rió Álvaro.
-Es un remix-dije riendo.
Entonces vi algo que me descolocó, Blas venía con Lau, eso no me importaba, lo que me molestó, fue que Blas llevaba su mano por encima de los hombros de Lau... ¿Celos? NO.
Se pusieron a decir que eran pareja, me enfadé, y entonces dijeron que eran mejores amigos, eso me calmó un poco, nos trajeron la comida, y cuando la tuve delante, noté que no me entraba, Blas me miró, me mandó una mirada que entendí come, me puse a comer y cada vez me sentía peor.
-Isa-me llamó Lau-¿Te encuentras bien?
-Sí, ¿por qué lo preguntas?-dije algo nerviosa.
-Estás pálida-dijo David.
-Es que estoy cansada.
-Si quieres te llevo a tu habitación-me dijo Carlos dulcemente.
-No, estoy bien aquí-dije tensa, sabía que si me levantaba me sentiría peor o me desmayaría de nuevo y no quería volver a pasar por ahí.
-¿Por qué no nos tomamos algo en mi habitación?-dijo Álvaro mirando a Lau.
-Sí-dijeron todos a unísono.
-Id vosotros, yo acompaño a Isa a su habitación y ahora voy-dijo Blas.
-De acuerdo-dijo Lau.
-¿Por qué?-preguntó Carlos un poco celoso.
-Porque le quiero enseñar un libro-dije para no levantar sospecha.
-Te esperamos Blas-dijo Lau.
-Isa, si te encuentras bien, vente-me dijo Dani.
-Sí-le sonreí.
Se marcharon y me quedé sentada en la mesa al igual que Blas, estábamos en silencio, un silencio bastante incómodo.
-¿Tienes fatiga?-me preguntó.
-Un poco-le dije.
-Por favor ve al médico.
-No, esto se me pasará-dije secamente.
-Pues no es que estés mucho mejor.
-Es que no me quiero ir-dije elevando la voz.
-No grites-me dijo-. ¿Puedes andar?
-Sí-me levanté de golpe.
-Acompáñame- me agarró de la mano y me llevó fuera.
Seguimos caminando en silencio por Londres hasta llegar al London Eye. ¿Por qué me trajo aquí? Estaba cerrado, normal, eran las 11 de la noche, pero las luces estaban encendidas.
Seguimos caminando de la mano hasta llegar a un parque enorme, parecíamos una pareja, seguro, la gente se nos quedaba mirando.
Nos sentamos en el césped, él se tendió.
-¿Qué hacemos aquí?
-He traído a una amiga a ver las estrellas a un parque de Londres, ¿tan raro es?
-No-me tendí a su lado.
Se giró hacia mí, me giré hacia él, nos miramos a los ojos.
-Por favor.
-Es que... No quiero irme de aquí aún.
-No quiero que te pase nada-me agarró de la mano.
-¿Por qué te preocupo tanto?
-Porque...-se cortó, suspiré.
-Lo suponía...
-Te necesito-me dijo en voz alta, me quedé cortada-Te lo suplico, vuelve a España y ve al hospital, no quiero perderte.
-Sí me voy me perderás.
-No, te seguiré a donde sea. Te lo pido por favor.
-De acuerdo-le sonreí-Pero, prométeme una cosa.
-Dime.
-No te olvides de mí.
-Jamás-me dio un beso profundo en la mejilla.
Estuvimos un rato más allí, nos quedamos dormidos.
Por la mañana me despertó mi móvil, no pude cogerlo, abrí los ojos con pesar y me vi abrazada a Blas, me sentí bien, pero cortada, él abrió los ojos y me miró directamente a los míos.
-Cuando vuelva a España te llamaré y nos veremos-me dijo para romper el silencio.
-Sí.
Cogí mi móvil y vi que la llamada perdida era de Lau, la llamé.
Isa: Lau, me vuelvo a España.
Lau: ¿Qué?
Isa: En el desayuno tengo que confesarte algo...
Lau: Yo me vuelvo contigo.
Isa: Sacaré los billetes para mañana, si te quieres dar una vuelta por Londres, esta tarde es tu ocasión.
Colgué, miré a Blas, me agarró de la mano y nos pusimos en marcha hacia el hotel, nos esperaban miles de preguntas del tipo: ¿Dónde habéis estado?
Llegamos al comedor del hotel y todos nos miraron.
Me senté entre Blas y Dani, Carlos estaba en frente, me fijé en que aún no me había soltado de Blas, le solté con cuidado y empezaron las preguntas...

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