*Laura*
Eran las doce de la mañana cuando mi móvil sonó.
-¿Sí?
-Hola, ¿no sabes quién soy?-claro que lo sabía, pero iba a jugar con él
un poco.
-No, ¿quién eres?
-El amor de tu vida-respondió. Aún lo recordaba, que mono.
-¿El amor de mi vida? Lo dudo, él a esta hora sigue durmiendo-reí.
-¿Tú también? Muy bonito-se hizo el ofendido.
-Ais, no te me enfades-dije.
-No me enfado si vienes a verme hoy-contestó.
-¿Puedo pensármelo?
-Corres el riesgo de que me enfade.
-Entonces vale-dije.
-Vente dentro de un rato y comemos juntos.
-Vale, ¿llevo algo?-pregunté.
-No, hoy cocino yo-dijo.
-¿Enserio?-pregunté sorprendida.
-Sí y yo cocino bien-dijo con un tono de "no te vayas a reír de
mí".
-No lo dudo-reí.
-Pues hasta dentro de un rato-dijo.
-Hasta luego-colgamos.
Me di una ducha y pensé en qué ponerme. Al final me decidí por unos
shorts vaqueros y una camiseta de tirantes con un dibujo de Mickey Mouse.
-Claris-la llamé.
-Dime Lauris-contestó.
-Me voy, nos vemos luego-le dije.
-¿Vas con tu amor?-preguntó.
-Sí-respondí.
-Pasároslo bien-dijo pícara.
-Pava-le saqué la lengua, cogí mi bolso y me fui.
Fui andando, no tenía ganas de coger el coche y así me daba un paseo.
Hacía un buen día.
Llegué a la casa de Dani después de media hora andando. Toqué la puerta y
me abrió él con una sonrisa y un delantal puesto.
-Mmm qué bien huele-dije sonriendo y dándole un pico.
-Es que mi comida está buenísima y el cocinero ni te cuento-dijo pícaro mientras
cerraba la puerta tras de mí.
-Tú échate flores, que como la comida esté mala...-comencé.
-¿Qué harás si está mala?-preguntó mirándome.
-Primero correr al hospital y después se lo diré a Carlos y Clara para
que la tomen contigo-respondí.
-Eres mala-dijo poniendo un puchero.
-No-dije poniendo un puchero también.
-Vale, no eres mala pero sí una cobarde porque no serías capaz de hacerme
algo por ti misma-dijo acercándose peligrosamente a mí.
-Claro que sí-dije picada.
-¿El qué?-preguntó dando otro paso hacia mí.
-No me tientes rubito porque puedes salir perdiendo-le dije muy cerca de
los labios.
Me miró e iba a decirme algo, pero un olor un poco raro nos llamó la
atención.
-¡Mierda!-se quejó y salió corriendo hacia la cocina.
-¡Menudo cocinero estás hecho!-reí.
-Te lo dije anoche, me nublas los sentidos.
Me sonrojé cuando me acordé qué estábamos haciendo cuando me dijo eso.
Fui al baño, me lavé las manos y puse la mesa mientras él terminaba de preparar
la comida. Espaguetis. Nos sentamos a comer y después de un rato comiendo,
me empecé a reír.
-¿De qué te ríes?-preguntó.
-De los morritos que te has puesto-reí y cogí una servilleta.
Lo limpié.
-Gracias-me sonrió.
-De nada-le devolví la sonrisa.
Se volvió a manchar y en vez de limpiarse o dejarme limpiarlo, me dio un
beso en la mejilla.
-¡Hey!-me quejé.
-Pero no te limpies-me dijo cuándo me iba a limpiar.
-No, me voy a dejar la cara manchada de tomate-dije.
-¿Cómo es que no te manchas?-preguntó.
-Porque sé comer bien y no hago el payaso-le saqué la lengua.
-Borde-me dijo.
-¿Contigo hoy? Sí.
-Vale, muy bonito-se hizo el ofendido.
Reí por la cara que puso. Me levanté, le di un beso en la mejilla y
comencé a quitar la mesa. Metí los platos al fregadero y cuando iba a
lavarlos...
-Deja, yo los friego-dijo detrás de mí.
-Vale-me giré y quedé frente a frente con él-.Pero yo también sé.
-Lo sé, pero es mi casa y como yo he cocinado, yo friego-contestó
poniéndome el pelo por detrás de los hombros.
-Bueno, pero yo te ayudo y así acabamos antes-le dije pasando mis manos
por su cuello.
-Vale-pasó sus manos por mi espalda hasta llegar a mi cintura.
Rozó su nariz con la mía y yo cerré los ojos. Su móvil sonó.
-¿No lo coges?-pregunté.
-No quiero separarme de ti-pegó su frente a la mía.
-Hagamos una cosa-dije y me miró a los ojos-.Ve, cógelo y vuelve conmigo.
-Vale-dijo.
Era Blas que decía que si queríamos ir con Isa y con él a mirar los
muebles para el bebé y la casa. Yo dije que sí, pero Dani no tenía muchas
ganas, así que al final terminé por convencerlo. Fregamos los platos entre los
dos y nos fuimos. Llegamos a la casa de Blas. Tocamos y nos abrió Isa.
-Hola-dije alegre pasando y dándole un beso en la mejilla a ella y
después a él.
-¿Qué tal?-preguntó Blas.
-Bien-dije sonriendo.
-Dani, ¿te pasa algo?-le preguntó Isa.
-Nada, solo que alguien me debe algo-respondió Dani mirándome mal y yo me
hice la desentendida.
-Bueno-dijo Blas mirándome por el rabillo del ojo-.¿Vamos?
-Sí.
Bajamos, nos montamos en el coche de Dani, Blas de copiloto e Isa y yo
detrás, y nos fuimos. Llegamos al IKEA, Dani aparcó y entramos.
-¿Qué vais a mirar primero?-pregunté.
Isa y Blas se miraron entre ellos y al final dijeron:
-Los muebles para el bebé.
Llegamos y nos fuimos directos hacia las cunas. Habían varias ya montadas
y mientras Isa y Dani miraban los precios y eso, yo me acerqué a Blas que se
había quedado embobado con una de las cunas.
-Hey, ¿qué pasa?
-Solo de pensar que en una cuna como está dentro de poco tiempo estará un
bebé mío y de Isa... Aún no me lo creo, soy tan feliz-sonrió.
-Uich si es que eres lo más mono-dije con ternura dándole un abrazo-.Dime
dónde te venden que te compro.
-¿Por qué no te compras a Dani?-preguntó Isa un poquillo celosa.
-Porque a él ya lo tengo-sonreí-.Y tranquila que Blas es solo tuyo y
dentro de poco tiempo de un o una chiqui.
-Sí, ya queda menos-dijo Isa con una sonrisa acariciándose la barriga.
-Pero yo sigo pensando que va a ser una chiquitita-dijo Blas.
-¿Vosotros qué decís que va a ser?-nos preguntó Isa.
-Una niña, así le podemos peinar, poner vestiditos...-dije con ojos
soñadores.
-Mejor que sea un niño, así jugará con nosotros a la play, al
fútbol...-dijo Dani.
Reímos.
-Pero sea lo que sea, seguro que va a ser muy querido por todos sus
titos-dije.
Sonreímos y a Blas se le fue los ojos otra vez hacia la cuna.
-¿Nos la llevamos?-le preguntó a Isa.
Ella la miró y asintió, era bastante bonita.
Se la llevaron. Dimos un par de vueltas más para mirar algunas otras
cosas. Por un pasillo me crucé con una niña pequeña que estaba en un carrito.
Empezó a llorar mirando hacia el suelo y sus padres no se habían dado cuenta de
que se le había caído su muñeco porque estaban mirando algo. Me agaché, cogí el
muñeco y me acerqué a la pequeña.
-Toma-se lo di.
Ella dejó de llorar y sonrió.
-Oh, gracias-dijo la madre.
-De nada-me levanté y le sonreí.
-Adiós-le dije moviendo mi mano.
-Dile adiós, Lucía-le dijo la madre.
La pequeña sonrió y movió la mano. Se fueron y alguien me abrazó por
detrás pasando sus manos por mi estómago.
-Te gustan los niños ¿eh?-preguntó dándome un beso en la mejilla y
apoyando la barbilla en mi hombro.
-Sí-respondí y puse mis manos encima de las de él.
-Lo sabía, si quieres vamos y encargamos uno ahora ahí mismo en el
baño-dijo tan tranquilo.
-¡DANIEL FERNÁNDEZ DELGADO!
Me separé de él y lo miré a la cara.
-¿Qué?-preguntó como si nada.
-Eres, eres.... ¡AH!-dije molesta.
-¿Un amor? Lo sé-dijo chulo.
-¿Te digo una cosa guapito?-pregunté acercándome hacia él.
-Dime-dijo sonriendo arrogantemente.
-Esta noche que duerma contigo tu abuela-le susurré en el oído.
Me separé de él y me fui con Isa y Blas que se estaban riendo. Después de
toda la tarde con los chicos, nos fuimos. Dani paró y se bajaron Isa y Blas.
Dani y yo salimos a ayudarlos a sacar algunas de las cosas que habían comprado.
Las subimos al piso y bajamos después de despedirnos de ellos.
-¿Vamos?-me preguntó Dani cogiéndome de la mano.
-No, te dije que hoy iba a dormir contigo tu abuela-le dije.
-¿Tan mal te ha sentado?-preguntó dejando las bromas de lado.
-Dani, es que lo que has dicho y dónde lo has dicho...
-¿Me perdonas?-preguntó poniendo morritos.
Lo miré y no me pude resistir.
-Sí-sonreí.
-¡Bien!-dijo como un niño pequeño-.Entonces, ¿te vienes conmigo?
-Primero vamos al piso a por ropa, me niego a venir mañana con la misma y
además me gustaría usar mi pijama-contesté.
-Vale, pero lo más seguro es que no te haga falta pijama-me susurró
pícaramente robándome un beso.
-Aún estoy a tiempo de no irme contigo-le dije.
-Vale, no he dicho nada.
Negué con la cabeza y entramos al piso. Metí en un bolso grande ropa, una
muda limpia y mi pijama y nos fuimos. Al llegar, preparamos algo de cenar y
después de cenar Dani fue a ducharse mientras yo me quedé en el salón viendo la
tele y hablando por WhatsApp. Dani llegó, se sentó a mi lado y me dio un beso
en la mejilla. Su móvil comenzó a sonar, pero él pasaba de él.
-¿Por qué no lo coges?-le pregunté.
-Porque es el WhatsApp-respondió.
-¿Y qué pasa para que no quieras cogerlo?-le miré extrañada.
-Es que es Silvia y no tengo ganas de contestarle ahora, ya se cansará de
hablar-dijo indiferente.
¿Silvia? ¿Qué tendría que hablar esa con Dani? Bueno, eran amigos, pero
Isa me había contado lo que le había hecho... Más le valía a esa chica ni
siquiera mirar a Dani porque si no...
-Te has quedado pensativa, ¿te pasa algo?-me preguntó.
-No nada-le sonreí, dejé el móvil, lo abracé por el cuello y le di un
beso en la mejilla-.Te quiero.
-Yo también pequeña.
-Me gusta que me llames pequeña-volví a sonreír.
-Y a mí me gusta llamarte pequeña-sonrió.
Mi móvil sonó, un WhatsApp de número desconocido. Lo miré extrañada.
-¿Quién es?-me preguntó.
-No sé, no conozco el número-respondí.
-¿Qué te dice?-preguntó y leímos la conversación.
X: Holaa :)
Lau: Hola, ¿quién eres?
X: Noelia
Lau: ¿Noelia?
X: Tu cuñada :P
Me quedé en blanco y Dani igual.
-¿Cómo ha conseguido tu número?-preguntó.
-Ni idea, a lo mejor lo ha cogido de tu móvil-le respondí.
-¿Cómo?
-Cuando llegué a Granada, ese día por la tarde estuvo hablando conmigo
desde tu móvil-le dije.
-¿Enserio?-preguntó sorprendido.
-Mira la conversación si quieres.
Me hizo caso y buscó la conversación.
-Será... Cotilla-dijo.
Yo reí y miré la conversación.
Noelia: ¿Ya te has acordado de mí?
Lau: Sí, jajaja
Noelia: ¿Qué tal?
Lau: Bien ¿y tú?
Noelia: Bien ^^ Oye, dile a mi hermano (que seguro que estáis juntos) que
haber si te trae por Alcázar que ¡te queremos conocer!
Lau: ¿Cómo sabes que estamos juntos?
Noelia: Dani nos dijo que pasabais mucho tiempo juntos
Lau: Ah
Noelia: ¿Qué ha dicho?
Lau: ¿Sobre qué?
Noelia: Sobre lo de traerte?
Lau: No sé, está mirando su móvil
Noelia: Jajaja, me está hablando a mí. Regáñale porque me está diciendo
cosas muy feas :(
Miré a Dani.
-Dani dice tu hermana que te regañe-reí.
-Voy a hacer un grupo y hablamos los tres que me quiero enterar de lo que
te dice y que ya de paso lo diga conmigo delante-dijo.
Hizo el grupo y comenzó a hablar él...
Dani: A ver cotilla, ¿cómo has conseguido el número de Laura?
Noelia: El día que llegaste, fuiste con papá a no sé dónde y yo cogí tu
móvil, lo cotilleé y como vi la conversación con tu chica pues se me ocurrió
hablarle
Dani: ¬¬
Noelia: Pero eso no importa, ¿cuándo nos la vas a traer?
Dani: No insistas pesada
Noelia: Pero yo no soy la única, mamá y papá también la quieren conocer.
Ah y mamá dice que a ver si la traes pronto
Dani me miró...
-¿Quieres?-preguntó.
-Son tus padres, si tú quieres llevarme pues iremos, pero... Me da corte
¿y si no les gusto?-dije nerviosa.
-Sí les gustas-me sonrió para tranquilizarme-.Les he hablado mucho de ti,
solo les falta conocerte en persona.
-Pues entonces vale, pero después tocaría ir a que conozcas a mi
padre-dije.
-Vale, iremos uno de estos días antes de que empecemos con la gira y
eso-dijo.
Yo asentí y volvimos a la conversación.
Noelia: ¡Eii! que sigo aquí. ¿Qué estaréis haciendo para no contestarme?
¬¬ :O
Dani: Payasa, dile que dentro de poco iremos a veros
Noelia: ¡Bien! :D Mamá dice que vale, pero que la avises con tiempo. Ya
sabes cómo es... xD
Dani: Vale, ahora déjanos que vamos a dormir
Noelia: Sí, dormir y yo me chupo el dedo. ¡Qué os aproveche!
Dani: ¡NOELIA FERNÁNDEZ DELGADO!
Noelia: Noe para los amigos jajaja. Era broma, no te enfades que te salen
arrugas. Besos hermano ;) Lau, nos veremos pronto y a ver si hablamos por WA.
Besitos (KK)
Lau: Adiós :) (K)
Dani: Buenas noches, payasa (LL)
Dejamos los móviles y nos fuimos a la habitación. Nos tumbamos en la cama
y Dani me abrazó.
-Pequeña-me llamó.
-Dime-lo miré.
-¿De verdad quieres ir a conocer a mi familia?-me preguntó mirándome a
los ojos.
-Tú dijiste que querías ir enserio conmigo y eso implica suegros y
cuñados. Y como yo también quiero ir enserio contigo, iré a conocer a tu
familia-respondí.
-Te amo-me dijo serio mirándome a los ojos.
Sonreí y lo besé.
-Yo también.
Me acurruqué bajos sus brazos, lo abracé por la cintura y me quedé
dormida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario