*Ainhoa*
Cuando Raquel me llevó al piso de su hermana, me quedé sorprendida, los
Auryn me encantaban, pero ahora que los miraba de cerca... Álvaro era aún más
guapo en persona.
-Ainhoa-me llamó Isa.
-¿Sí?-dije volviendo a la tierra.
-Será mejor que te quedes aquí hoy... No creo que Raquel pase la noche en
casa-dijo sonriendo. Miré a mi amiga, estaba besándose todo el tiempo con
David.
Me quedé mirando a Laura, estaba tonteando todo el tiempo con Dani, según
Raquel, llevaban casi un año ya saliendo juntos.
Después miré a Carlos y a Clara, se les veía los graciosillos, según
Raquel, Clara era un poco chulita y Carlos un graciosillo, estaban pasándolo en
grande... ¿Qué juego era ese? Estaban jugando a piedra papel o tijeras y el que
ganaba besaba al otro.
Después miré a Blas y a Isa, la hermana y el cuñado de mi amiga, me fijé
en ella, tenía la tripa algo hinchada.
-¿Raquel no te lo ha contado?-me preguntó Álvaro sacándome de mis
pensamientos, le miré algo cortada.
-¿Contarme qué?-pregunté.
-Isa y Blas.
-Ah, pues sé que se conocieron en Londres y que son novios...
-¿Nada más?
-No ¿qué debería saber?
-Isa está embarazada de Blas-respondió
-¿Enserio?
-Sí-sonrió, que sonrisa más bonita que tenía-.Bueno, creo que aquí están
todos distraídos.
-Sí-sonreí tímida de nuevo.
-¿Quieres que vallamos a dar una vuelta? Luego te puedo llevar a casa de
Raquel, sé dónde está.
-Claro, me encantaría.
Fuimos a dar una vuelta, llevábamos ya un rato, nos habíamos caído muy
bien.
A él le sonó el teléfono.
-¿Diga?... Ah hola Silvia-¿Silvia?-No... Lo siento pero ahora estoy algo
ocupado... Sí ya hablaremos mañana-colgó y me miró-.Era una amiga.
-No hace falta que me expliques nada-le corté.
*Isa*
Todos se fueron ya, menos las chicas y Blas.
-Buenas noches-me dio un beso en los labios-mañana nos veremos-me abrazó
y yo le besé de nuevo.
Nos despedimos y las chicas y yo nos quedamos solas.
-Bueno-dijo Clara poniéndose a mi lado y Lau al otro.
-¿Si?-pregunté.
-¿Cómo te fue con tus papis?-me preguntó Lau.
-Pues genial, al final no se enfadaron casi nada.
-Qué alivio, ya pensábamos que te iban a encerrar de por vida-dijo Clara.
-No, eso no, lo máximo habría sido que nos obligaran a Blas y a mí a
casarnos.
Me fui a mi habitación, estaba agotada y quería dormir.
Por la mañana me desperté y fui a casa de Blas, después de ducharme y
vestirme, íbamos a desayunar juntos y por la tarde iríamos al IKEA para decorar
la casa un poco.
Cogí a Chiqui y me marché antes de que las chicas se despertasen.
Llegué a casa de Blas con Chiqui y abrí la puerta con mi llave de
repuesto.
Pasé a su habitación, ya que aún seguía dormido, dejé a Chiqui en el
salón, para que no tuviese un mal despertar a causa del pesado de nuestra
mascota.
Me acerqué a él y le empecé a dar besos en los labios.
-¿Isa?
-¿Quién si no?
-¿Una preciosa chica que ha venido a intentar que le sea infiel a mi
preciosa novia?
-Puede-le di otro beso, el me pasó las manos por la cintura y me pegó a
él.
Nos levantamos y Blas se duchó y se vistió, después desayunamos.
-¿Vemos una peli?-pregunté.
-Sí-me abrazó.
Nos pusimos a ver la peli.
-Jo... ¿Por qué muere ella?-pregunté con las lágrimas saltadas.
-Pues porque es una peli triste.
-Pero encima el llora solo unos minutos y después... Se levanta, se seca
las lágrimas y se va como si nada...
-Sí a ti alguna vez te pasase algo, que espero que jamás, lloraría por ti
el resto de mi vida.
-Te quiero, pero si me pasase algo preferiría que rehicieras tu
vida.
-No podría, tu eres mi vida-nos besamos tiernamente, él me pasó las manos
por la cintura y yo a él por el cuello.
Llamaron a la puerta.
Blas se levantó a abrir era Silvia... ¿Qué hacía ella aquí?
-Hola-saludó, le dio dos besos a Blas y se acercó a mí, me dio dos besos
y se sentó a mi lado.
-¿Quieres algo de beber?-preguntó Blas.
-Sí, por favor-Blas fue se levantó y Silvia le tocó el culo-.Ups perdona,
iba a ponerte bien la camiseta.
-Vale-se quedó cortado, a mi me entró un gran enfado por el cuerpo.
Blas fue a la cocina.
-Perdona, pero... ¿Qué haces?-le dije molesta.
-¿Qué hago de qué?-preguntó Silvia mirándome con desprecio.
-Le acabas de tocar el culo a MI novio-le respondí.
-Ha sido sin querer, a parte somos amigos desde siempre y tenemos este
tipo de confianzas-me dijo chula ¿qué se había creído?
-Pues me da igual las confianzas que tengas, ahora Blas es mi novio y no
tienes por qué ir tocándole el culo.
-Si tienes celos es porque estás insegura-me dijo-.¿Piensas que Blas
puede dejarte por mí?
-No, porque sé que me quiere tanto o incluso más de lo que yo a él-dije
firme, aunque a Blas lo quiero más que a nada-y ahora estamos esperando un
bebé.
-¿Y qué?-dijo indiferente-Ahora el amor no dura para toda la vida, y un
hijo no es un impedimento para él, si quiere puede hacer su vida con otra
persona.
-Pero yo sé, que no lo hará porque él me quiere a mí y nuestro amor
durará para siempre.
-Eres tan infantil.
-¿Perdona?-me alteré aún más.
-Estás perdonada, pero te agradecería que nos dejaras un rato a solas,
desde que tú apareciste no puedo pasar tiempo con él.
-Eso quiere decir algo ¿no crees?-dije chula.
-Sí, que eres un estorbo que se ha metido entre nosotros dos.
-Estorbo tú que estás fastidiando todo el día.
-Mira enana...
-A mí no me insultes o...
-¿O qué?
-Mejor no me retes.
-Sí, uf, te tengo un miedo que vaya.
Me estaba alterando de verdad, Blas se acercó a mí.
-¿Estás bien?-me preguntó dulce.
-Sí, no te preocupes.
-No deberías alterarte, es malo para el bebé-dijo Silvia haciéndose la
buena persona.
-¿Por qué te has alterado?-me preguntó Blas.
-No me he alterado...-mentí.
-Es que, verás, se ha puesto un poco celosilla de que te tocase el culo
sin querer-dijo Silvia dulce, que falsa que era-.Le he explicado que entre tú y
yo no hay nada.
-Isa, mi pequeña y preciosa Isabella-me abrazó y me besó, se me pasó
todo.
Silvia se marchó de golpe.
-¿De verdad te has puesto celosa?-me preguntó.
-Sí...
-Nunca debes ponerte celosa, sabes que a quién yo quiero es a ti-me
besó-.Solo a ti, por siempre.
-Y yo a ti-le abracé y nos quedamos abrazados un rato.
¿Cómo podía haber pensado que Blas me iba a dejar por esa Silvia? ¿Celos
de ella? JAMÁS.
Por la tarde después de comer llegaron Dani y Lau, nos iban a acompañar
al IKEA a comprar y a elegir cosas para la habitación del bebé, las íbamos a
comprar de color blanco y celeste por si era un niño o una niña, como decía
Blas.
Nos montamos en el coche de Dani y llegamos al IKEA.
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