*Laura*
Dani y yo salimos de la casa dados de la mano y comenzamos a andar.
-¿Tú sabes qué quieren decirnos Isa y Blas?-preguntó.
-Puede-dije.
-¿Y no me lo vas a decir?-preguntó poniendo carita de pena.
-Lo siento, pero le prometí a Isa que no diría nada-contesté apenada.
-Te perdono porque sé que Isa es como tu hermana-me dijo.
-¿Solo por eso?-pregunté mirándolo.
-Sí-asintió.
-Ah-le solté la mano.
Íbamos por un parque, yo cruzada de brazos y él a mi lado. De vez en
cuando, se echaba contra mí y me empujaba con el hombro, pero yo ni me
inmutaba. Sí, me había picado por el comentario que había hecho.
Un pequeño grupo de chicas se acercaron a pedirle fotos y autógrafos a
Dani, así que me aparté un poco para quedarme al margen. Al rato, dos chicas se
me acercaron.
-Hola, tú eres Laura ¿verdad?-preguntó una de ellas con una sonrisa.
-Sí-sonreí tímida.
-Jo, eres más guapa que en fotos-dijo la misma chica. Yo me sonrojé, era
muy lanzada.
-¡Andrea!-la regañó la otra chica.
-¿Qué?-se quejó.
-Sé más delicada-contestó-.Perdona a mi amiga es un poco...
-No pasa nada-le sonreí.
-He visto todas las fotos que habéis subido a twitter y me encantan,
hacéis una pareja muy bonita-dijo la primera chica, Andrea.
-Gracias-me volví a sonrojar.
-Os va bien ¿no?-preguntó Andrea, esa chica era bastante directa y
lanzada.
-S-sí-dije no muy segura y tímida.
Miré hacia Dani, me sonrió y yo aparté la mirada y la devolví hacia las
chicas.
-Uh, ¿eso que ha sido?-preguntó sorprendida.
-Nada-dije rápidamente.
-¿Estáis enfadados?-preguntó la otra chica.
-N-no-dije.
-Puedes contárnoslo si quieres, no vamos a decir nada-dijo Andrea-.Estás
picada con él, ¿verdad?
-Seguro que no es para tanto-dijo su amiga.
-Es verdad, seguro que lo ha dicho en plan broma.
Miré hacia Dani y vi que ya había acabado con las chicas y que nos
miraba.
-Ha sido él, ¿verdad?-pregunté señalando con la mirada a Dani.
-Em... Pues-dijo Carmen, la amiga de Andrea.
-¿Quién qué? Pff... No-rió nerviosa. Alcé una ceja mirándolas-.Ha sido
él.
Reí.
-Gracias-le dije.-Ha sido un gusto veros y hablar con vosotras-les
sonreí.
-Gracias a ti, ¿nos seguirás en twitter?-preguntó Andrea.
-Claro, dejadme un tweet y os sigo-respondí sonriéndoles.
-Gracias-sonrieron y se fueron.
Fui hasta Dani, quien me sonrió e hizo el amago de abrazarme. Yo lo miré
con las cejas alzadas y los brazos cruzados a la espera de que dijera algo.
-¿Qué te pasa?-preguntó dejando de sonreír.
-¿No eres capaz de solucionar las cosas por ti solito?-pregunté en la
misma posición.
-Es que no me hablabas-se defendió.
-Ya, pero porque estaba esperando a que dijeras algo para arreglar lo que
has dicho-contesté.
-Entonces, sí estás picada.
-Sí-respondí cortante.
-¿Me vas a perdonar?-preguntó poniendo ojitos.
-No lo sé, pero poner ojitos o pucheros no te va a servir-dije.
-No me importa, tengo otros métodos. Solo espero que no te importe tener
público.
Lo miré extrañada, pero no me dio tiempo a reaccionar cuando ya me tenía
pegada a él con las manos en mi cintura y sus labios sobre los míos. Me estaba
besando en medio de una plaza con algunas de sus fans que aún seguían allí
viéndonos. La verdad es que no me importó. Descrucé los brazos y puse mis manos
en sus mejillas correspondiéndole el beso.
Nos separamos y pegué mi frente a la suya. Él sonrió.
-¿Ya estoy perdonado?-preguntó poniendo ojitos sin dejar de sonreír.
-Sí-sonreí.
-¿Y me dirás lo que nos tienen que decir Isa y Blas?
-No-respondí.
-Jo-puso un puchero-.¿Tienes hambre?-cambió de tema.
-Un poco.
-Pues vamos-me cogió de la mano.
Fuimos hasta un restaurante y nos sentamos. Mi móvil sonó, era una
notificación de twitter. Las chicas que habían estado hablando conmigo, Andrea
y Carmen, me habían mandado un tweet como les dije que hicieran para poder
seguirlas. Ponían: 'La novia de Dani es muy simpática, ¿verdad Carmen?' Sonreí
las seguí y les puse: 'Muchas gracias, vosotras también sois muy simpáticas.
P.D: Ya os sigo :)'.
Miré a Dani, estaba pensativo mirando la carta, sonreí y le saqué una
foto.
-Hey-me dijo al darse cuenta.
Yo comencé a reírme.
-Estás muy pensativo, ¿te pasa algo?-pregunté.
-No, solo que mañana nos tendremos que separar por varios días y te voy a
echar de menos-dijo cogiéndome la mano y mirándome mientras hacía un puchero.
-Yo también te voy a echar de menos, pero podemos hablar por WhatsApp
todos los días y a todas horas-le dije.
-Sí, pero no será lo mismo porque no te podré besar-dijo robándome un
beso.
-Pero tan solo es una semana que se pasará rápido, ya lo verás-le sonreí
y le di un pequeño beso.
Sonrió, rozó su nariz con la mía y comenzó a darme pequeños besos. El
camarero llegó, pedimos y seguimos con lo nuestro. Cuando terminamos, Dani pagó
y salimos dados de la mano. Llegamos a un parque y nos metimos por los jardines
hacia un lugar un poco apartado, queríamos pasar el resto de la tarde solos. Se
tumbó en el césped boca arriba y yo a su lado boca abajo. Apuntó su móvil hacia
mí para hacerme una foto, así que lo miré y puse una cara rara arrugando la
nariz, cerrando los ojos y poniendo morritos. Empezó a reírse y, cuando vi la
foto, yo también me reí. Saqué la cámara de mi bolso y empezamos a hacernos
fotos de todo tipo, besándonos, sonriendo, poniendo caras raras... Nos lo
pasamos genial. Sobre las siete, nos levantamos y nos fuimos hacia su casa,
cogimos el coche y nos pusimos rumbo a la casa de las afueras. Cuando llegamos,
faltaban Carlos, Clara, Blas e Isa.
-Hola-nos saludaron.
-¡Feo!-sonreí y le di un abrazo a Álvaro y después abracé a David.
Les di dos besos a las chicas y me senté junto a Dani a esperar a los que
faltaban. Carlos y Clara llegaron al poco rato.
-Laura, Clara ¿vosotras sabéis qué quieren decirnos mi hermana y
Blas?-preguntó Raquel.
-Puede-dijimos las dos a la vez.
-Sí que lo saben, o al menos Laura-dijo Dani-.Pero si no me lo ha dicho a
mí, tampoco os lo dirá a vosotros.
-¿Por qué?-preguntó David.
-Porque es algo que deben contar ellos y no nosotras-dijo Clara.
-Exactamente-dije.
-¿Ni siquiera a mí? Soy su hermana-dijo Raquel poniendo ojitos.
-¿Todos tenéis la costumbre de poner ojitos cuando queréis
algo?-pregunté.
-Sí, pero solo te ablandan los míos-respondió Dani y yo sonreí.
Los chicos llegaron, dieron la noticia y después, las chicas, nos pusimos
a preparar la cena, aquella noche nos quedaríamos en la casa a dormir todos
juntos, así que aplazamos el irnos con nuestras familias unos días.
Por la mañana, me desperté y noté el brazo de Dani alrededor de mi
cintura. Me giré y lo miré durante y rato. Seguía dormido profundamente, así
que me levanté con cuidado de no despertarlo y salí de la habitación. Por el
pasillo, me crucé con Álvaro que también se acababa de levantar.
-Buenos días-le sonreí.
-Buenos-sonrió también.
-¿No hay nadie más despierto?-pregunté al ver que en el salón solo estaba
Chiqui en un sofá.
-Parece ser que no-respondió.
Fuimos hasta la cocina y nos quedamos parados en el umbral de la puerta
ante la escena que acabábamos de ver. Nos miramos entre nosotros con los ojos
abiertos por la sorpresa y volvimos a mirarlos. Nos salimos al salón y
comenzamos a reírnos. Al poco rato, salió Blas de la habitación y se unió a
nosotros.
-Buenos días-nos sonrió.
-Hola-dijimos a la vez.
-¿Pasa algo?-preguntó.
-Nada, ¿por?-respondí.
-Estáis muy sonrientes y risueños-dijo.
-Es que te quiero mucho Blas-le di un beso en la mejilla y comencé a
reírme.
-¿Qué le pasa?-preguntó Blas mirando a Álvaro un poco extrañado.
-Que se ha levantado de muy buen humor-rió.
Poco a poco fueron saliendo todos.
-Buenos días-dijo Dani dándome un enorme beso en la mejilla y un abrazo.
-Hola-le sonreí y le correspondí el abrazo.
Álvaro se me acercó cuando me separé de Dani y me susurró:
-¿Nos metemos un poco con Raquel y David por lo de la cocina?
-Me parece una buena idea-sonreí pícara.
Me devolvió la sonrisa y mientras nos preparábamos para el desayuno
comenzamos con nuestro plan.
-Lau, ¿qué te apetece desayunar?-me preguntó.
-Pues... Besos.
-¿Besos?-preguntó Álvaro mientras todos me miraban extrañados.
-Sí, es que me ha dado envidia y como culo veo, culo quiero pues... Se me
ha antojado-me encogí de hombros.
-¿Quién te ha dado envidia?-preguntó Dani.
-Un sueño que he tenido-respondí.
-¿De qué iba el sueño?-preguntó Álvaro.
-Salías tú-le dije y él disimuló la risa.
-¿Te besabas con Álvaro?-preguntó Isa.
-No, he soñado que me despertaba, salí al pasillo y me crucé con Álvaro.
Los dos llegamos a la cocina y vimos a una pareja besarse-expliqué.
David se atragantó con el zumo y Raquel se puso más roja que un tomate.
-David, que te ahogas-rió Carlos mientras le daba golpes en la espalda.
Álvaro y yo comenzamos a reír.
-¿Sabes?-me preguntó Álvaro-Yo he soñado lo mismo.
-¿Enserio?-pregunté con falsa sorpresa-¿Serán la misma pareja?
-Quién sabe-respondió y volvimos a reír.
-Vale, creo que no ha sido un sueño y vosotros sabéis algo que nosotros
no, así que ya podéis empezar a soltarlo-nos dijo Carlos
-¿Nosotros?-preguntamos Álvaro y yo-Que va, nosotros no sabemos nada.
-¡Raquel!-gritó Isa y todos nos volvimos hacia las hermanas que estaban
sentadas una frente a la otra.
-¿Qué?-preguntó.
-Llevo un buen rato diciéndote que me pases la mermelada-dijo con una
mueca-.¿En qué estarás pensando?
-¿O en quién?-dejó caer Álvaro.
Comencé a reír. Terminamos de desayunar y fui a la cocina y vi a David y
Raquel hablando.
-Ups, creo que interrumpo-dije dándome la vuelta-.Mejor vuelvo luego.
-No, espera-dijo David.
Me giré y los vi. Los dos parecían tímidos.
-¿Pasa algo?-pregunté.
-Es que...-comenzó David, pero se cortó.
-Nosotros...-siguió Raquel.
-Hey, Álvaro y yo os hemos visto esta mañana y con eso nos basta para
saber que hay algo entre vosotros-dije para intentar que se tranquilizaran un
poco-.No hace falta que nos deis explicaciones.
-Entonces por eso habéis dicho todo lo que habéis dicho-dijo David.
-Exactamente-asentí.
-Sois malos-dijo Raquel poniendo un puchero.
-Se nos ha pegado de tanto pasar tiempo con Carlos-reí.
*Raquel*
Después del beso que me dio David cuando le dije idiota y le pegué la
torta, no pude dejar de pensar en por qué lo había hecho. Entre tanta pelea, yo
había comenzado a sentir algo y parecía que él solo me usaba para divertirse
picándome. Me tocó dormir en una de las habitaciones con Silvia, comenzamos a
hablar para conocernos un poco más.
-¿A ti te gusta Álvaro?-le pregunté después de un rato hablando.
-Para nada-dijo-.A ver, es guapo, pero tengo a otro chico en mente-me
explicó-.¿Y a ti? ¿Te gusta David?
-No, me cae fatal, siempre andamos peleándonos-me quejé.
-Del amor al odio hay un solo paso-rió.
-No creo que eso pase entre David y yo-dije.
Seguimos un rato más hablando y nos dormimos. Por la mañana, me levanté
temprano, aún no había nadie despierto. Normal, solo eran las ocho y media. Yo
y mi manía de despertarme temprano siempre. Fui hasta la cocina cuando entró David.
-Buenos días-dijo con una mueca parecida a una sonrisa.
-Hola-le devolví el gesto.
-Raquel... Creo que tenemos que hablar-dijo nervioso.
-¿Sobre qué?-pregunté extrañada.
-Sobre nosotros-respondió directo y mirándome a los ojos.
-¿Nosotros? No hay ningún nosotros-dije.
-Ese es el problema.
-¿Problema?
-Sí, Raquel yo... Creo que siento algo por ti. Bueno no, creo no. Siento
algo por ti.
Abrí los ojos de par en par, ¿qué me estaba diciendo? Lo miré fijamente
aún muy sorprendida y él se acercó a mí.
-Es de verdad, me di cuenta cuando te besé anoche y tú me diste la
torta-dijo.
-Yo... No sé qué decirte-reconocí.
-Entonces no digas nada, déjate llevar-me acarició la mejilla con una
mano.
Dio otro paso hacia mí y puso su otra mano en mi otra mejilla. Empezó a
acercar su cara a la mía y me besó. Me besaba despacio, con dulzura y timidez.
Puse mis manos en su cintura y le correspondí el beso. Cuando nos separamos, me
miró a los ojos y sonrió, cada día me gustaba más su sonrisa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario