*Isa*
Llegamos a Valencia con el novio-primo de Lau, Dani parecía indignado
cuando ella dijo que él era su novio, así que yo dije que era su barra primo,
explicó y todos rieron, nos íbamos a quedar allí a dormir.
-Quedaos aquí un rato y cuando acabe la firma volvemos-nos dijo Blas,
pero me dio la sensación de que me lo decía a mí.
-¡Isa!-vino hacia mí y me dio un abrazo.
-¡Carlos!-le correspondí-Anda ve con tus fans o te matan-sonreí.
-Anda vamos-dijo Dani mirando a Lau sin parar.
-Laura, después tengo que hablar contigo, por favor-dijo Álvaro.
-Vale-dijo mi amiga cortada.
-Toma-dijo Carlos tirándome su gorro.
-¿Y esto?-me sorprendí.
-Prefiero que lo tengas tú-me guiñó un ojo y se fue, me ruboricé
Nos quedamos los tres solos en esa habitación tan... ¿Grande?... No...
Esta no era grande, esta era pequeña.
-Hola, aún no nos hemos presentado en condiciones-sonrió.
-No-sonreí-soy Isabela, pero mejor llámame Isa.
-Es un gran placer Isa, yo soy Jesús-nos dimos dos besos-¿cuántos años
tienes?
-18, ¿y tú?
-20, nos llevamos 2 años-sonrió y se sentó a mi lado.
No me había fijado bien en él, pero estaba bastante bien, pero como Lau
es mi ''hermana'' de no sangre él es mi ''primo'' de no sangre, tiene el pelo
castaño, los ojos verdes, tiene un cuerpo bien definido y bonito, se ve que
hace deporte y es muy alto.
-Sí, solo 2 añitos.
-¿Tú y yo no nos habíamos visto antes?-entonces caí, dejé los ojos en
blanco.
-¡Tú eres el idiota que se metía conmigo cuando iba al pueblo con Lau!-le
señalé con el dedo.
-Ahora me acuerdo...
-¿Por qué lo hacías?
-Tenía 14 años y tú 12, no lo tengas en cuenta...
-¿Cómo no lo voy a tener en cuenta? ¡Te pasabas los días siguiéndonos y
amargándome la existencia!
-Vamos, son cosas normales de niños.
-Pero es que tú eras ya un adolescente.
-¿Y qué? Los niños no maduran nunca-se encogió de hombros.
Miré a Lau, ella se estaba partiendo de la risa.
-No si ya lo veo-dije en un suspiro.
-Lo hacía porque no soportaba enamorarme de un microbio de 12
años.
-¿Cómo?
-Lo que has oído, estaba loquito por ti, por eso lo hacía-dejé los ojos
en blanco de nuevo, no me lo podía creer.
-¡Ni siquiera me dijiste tu nombre! ¡Solo me llamabas enana y
microbio!-me giré para Lau que se lo estaba pasando en grande-¿Tú lo sabías?
-Nunca me lo dijo, pero me lo imaginaba, siempre que iba sin ti, se
pasaba el día preguntándome si tu vendrías más tarde-no paraba de reírse, ¿qué
tenía esto de divertido?
-Perdona ¿vale?-me dijo Jesús.
-Olvídame... Jum-me levanté y me asomé a donde estaban los chicos,
estaban firmando discos y móviles y un montón de cosas, entonces Carlos me miró
y me guiñó un ojo, le saqué la legua, la fan que estaba ahí en ese momento me
miró mal, y se dio la vuelta yéndose.
Carlos la miró y supongo que se reiría, pero no lo oí muy bien desde
aquí.
-Vamos, perdóname-me dijo Jesús colocándose a mi lado.
-¿No sabes lo que significa olvídame? ¿O no sabes lo que significa jum?
-No es para tanto.
-¿¡QUE NO ES PARA TANTO!? ¡ME AMARGASTE EL VERANO ENTERO! ¡JUMM ES JUMM Y
NO SE HABLA MÁS!-miré a los chicos, me miraban divertidos... Creo que había
alzado demasiado la voz...
Me puse colorada y me metí en la sala de nuevo con Lau.
-¿Qué te ha pasado?-empezó a reírse.
-¿Tú también? Jum.
-¡EY! Yo soy la de los jum's-se rió más.
-Para-me quejé-estoy enfadada-puse unos moritos enfadados.
Pasó el tiempo restante y los chicos volvieron a la sala con nosotros y
nada más entrar empezaron a reírse de la escena que estábamos montando Jesús y
yo, bueno realmente era yo la que se la estaba armando a él.
-Que me olvides-le dije mientras me sentaba en una silla del otro lado de
la sala. Lau se estaba riendo a más no poder, le iba a dar algo.
-Tenía 14 años... Ya te he pedido perdón...
-¡ME ATROPELLASTE!-le dije indignada.
-Con un triciclo-volcó la vista.
-Pero me dolieron los tobillos...
-Esperad... A ver si lo entendí... ¿Cuando él tenía 14 años te atropelló
con un triciclo?-dijo Carlos entre risas.
-Sí-dije poniendo un puchero.
-¿Cómo?-preguntó David riéndose.
-Pues... Se subió en él, de pie claro, y se empotró contra mí...-puse un
puchero más grande. Ellos se reían cada vez más.
-Pensé que no os conocíais-dijo Blas.
-Igual que yo, pero antes me he acordado...-dije molesta.
Nos fuimos al hotel con ellos, teníamos que compartir las habitaciones,
menos mal que me lo pusieron fácil y no tuve que elegir entre Blas y Carlos
porque estaban en la misma habitación, lo malo... Jesús... El reparto de
habitaciones era:
Yo con Blas, Carlos y el estúpido de Jesús... Y en la otra Lau con Dani,
David y Álvaro.
-Buenas noches hermana de no sangre-le dije dándole un beso en la mejilla
a Lau.
-Igualmente Isa, y cuidadito-rió.
-Cuidadito tú-arqueé una ceja.
Nos despedimos y entré en la habitación, menos mal que mientras ellos
estaban en la firma, Lau me había acompañado a comprarme un pijama, ropa y muda
limpia.
-Que chungo se va a poner esto...-dije al ver que solo habían dos camas.
-¿Con quién duermes?-me preguntó Carlos.
-¿Y si juntamos las camas?-dije nerviosa para no tener que elegir.
-Buena idea-dijo Blas.
-¿Y yo dónde duermo?-preguntó Jesús.
-En el suelo-dijo Carlos.
-No soy un perro-se quejó.
-Para mí sí-le dije yo sacándole la lengua.
-Con que quieres sacar el hacha de guerra ¿eh?-me dijo.
-No, la sacaste tú hace años-le dije.
-Parad... Jesús, duerme en el sofá-dijo Blas señalándole en sofá-a no ser
que Isa pase de dormir con nosotros dos y prefiera dormir ella en el sofá,
SOLA-arqueó una ceja.
-No, él en el sofá-dije dándole un codazo a Blas en el estómago.
Juntamos las camas y me tendí en el centro, ellos cada uno a un lado de
mí.
Mientras dormía me moví más de la cuenta, porque me desperté a las 3 o
así y tenía a Blas acorralado en el borde de la cama y a Carlos en el otro
borde y yo estaba estirada ocupando las dos camas.
Blas estaba despierto.
-Normalmente es Carlos el que quita espacio-sonrió.
-Bueno, me pareceré un poco a él.
-Ayer no te moviste nada-sonrió con picardía.
-Shh-le tapé la boca.
-Ah ya entiendo-puso mala cara, lo entendí, creo que no le debí hacer
callar, entendió mal lo que pasaba, me daba igual que la gente supiese que
había dormido con él, pero, por ahora, no quiero, aún no me decidí si es él o
Carlos. Pasó un buen rato.
-Blas-le llamé en voz baja, no contestó-te quiero-le dije al oído.
Me quedé dormida.
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