*Raquel*
David era idiota y siempre conseguía sacarme de mis casillas.
-Mira, si no me soportas simplemente no me hables-le dije borde.
-Es que si no te hablo no tengo con qué entretenerme y tú eres como mi
juguete.
¿Cómo? Será... ¿He dicho ya que lo odiaba?
Me levanté y me fui de allí echando chispas y corriendo todo lo que mis
tacones me lo permitían. Fui hasta una parada de taxis que había por allí
cerca. David me venía siguiendo, genial. Me monté en uno de los taxis y David
se subió conmigo. ¿Pero qué estaba haciendo? Puse los ojos en blanco y respiré
hondo para no decirle nada, le haría la ley del hielo a ver si así me dejaba de
una vez.
-¿Adónde los llevo?-preguntó el taxista.
-A dónde ella diga-respondió David mirándome.
-A la puerta del Sol, por favor-le dije al taxista.
No pensaba decirle mi dirección, no quería que David supiera donde vivía.
Llegamos, iba a pagarle al taxista, pero David se me adelantó. Me bajé del taxi
y comencé a andar por la plaza a ver si podía deshacerme de él. Pero no lo
conseguí. David empezó a hablarme, pero yo no le contestaba.
-Ei, ¿por qué no me contestas?-preguntó parándose delante de mí.
-Si no te hablo es porque no soy un juguete con el que puedas jugar-le
contesté.
-Ya me estás hablando-dijo con una sonrisa torcida.
-¿Por qué no te vas a hablar con alguno de tus otros juguetes?-pregunté
cansada.
-Porque solo hay un juguete con el que me guste jugar-respondió.
Me quedé un poco pillada, pero yo no iba a ser su juguete. Si ni siquiera
me gustaba. David era idiota. Lo esquivé y comencé a andar hacia la otra punta
de la plaza dónde había una parada de autobús.
-¿Adónde vas?-preguntó.
-A mi casa-le contesté sin volverme.
-¿Me vas a dejar solo?
-Tú te lo has buscado. Además, eres David Auryn, dudo mucho que dures
mucho tiempo solo-me volví, le guiñé un ojo, le dediqué una sonrisa lo más
falsa que pude y me fui.
*Laura*
Hacía un rato que Blas, Isa, Dani y yo nos habíamos quedado solos.
-¿Y si nos vamos separando?-preguntó Dani.
-¿Quieres hacerle cosillas a tu novia?-preguntó Isa de forma pícara, yo
la mataba.
-No es eso... Es que todos se han ido por su lado y nosotros estamos
aquí como los tontos...- dijo Dani cortado, él tampoco se esperaba el
comentario de Isa.
-Vale. Ya nos veremos- nos dijo Blas a Dani y a mí llevándose a Isa de la
mano.
Dani me miró, se puso frente a mí y pasó sus manos por mi cintura.
-Parece que nos hemos quedado solos-me dijo mirándome.
-Sí-contesté pasando mis brazos por su cuello.
-¿Te quedas esta noche conmigo o te tengo que llevar a casa?-preguntó.
-Mmmm...-me puse pensativa-Hoy me apetece quedarme contigo.
-Genial-dijo sonriente y me besó.
Nos separamos, me dio la mano y nos fuimos hasta donde estaba su coche.
Nos montamos, dimos una vuelta por Madrid y nos fuimos a su casa. Al llegar, yo
me quedé en el salón y él fue a ducharse. Saqué mi móvil del bolso y me puse a
mirar el twitter. Me acordé de la foto que me hice con Pablo Alborán, así que
me puse a verla cuando llegó Dani.
-¿Y ese? ¿No es Pablo Alborán?-preguntó mirando la foto mientras se
sentaba a mi lado y me abrazaba.
-Sí, cuando volvía con las chicas después de ir a vuestro camerino, me
choqué con él y aceptó hacerse una foto conmigo-sonreí-.Es muy mono.
-¿Mono?-parecía un poco celosillo.
-Sí, él es mi amor platónico-respondí, quise picarlo un poco.
-Ah, creía que yo era tu amor platónico-dejó de abrazarme y miró hacia
otro lado.
-Es que eras mi amor platónico, ahora es él-le dije.
-Entonces, ¿yo qué soy?-me miró.
-¿Tú? El amor de mi vida-contesté.
Sonrió, se acercó a mí y me besó.
-Tengo una idea-dijo separándose de mí.
-¿Qué idea?-pregunté curiosa.
Cogió su móvil, se sentó apoyando la espalda en el brazo del sillón y me
hizo señas para que me sentara entre sus piernas. Le hice caso, él me pasó un
brazo por la cintura, pegó su mejilla a la mía y nos sacó una foto.
-Borra esa foto ya-le dije en cuanto la vi.
-¿Por qué?-preguntó.
-Porque salgo fatal-respondí tapándome la cara.
-Tú nunca sales mal-me quitó las manos de la cara y me dio un beso.
Lo vi un rato trasteando el móvil y como no me fiaba de él, miré el twitter
y vi que su último tweet ponía: Mi pequeña, te quiero
-¿Qué miras?-preguntó Dani acercándose a mí.
-Lo idiota que eres-le respondí mirándolo.
-¿Por qué?-preguntó mirando hacia el móvil-Ah, ya lo has visto.
-Sí, eres idiota-lo miré mal.
-Pero me quieres-me dijo sonriente.
-Ahora solo quiero matarte.
-¿A besos?
-No, precisamente a besos no-le respondí. Me miró entre pícaro y
pervertido-.¡Eres un asqueroso!
-¿Por qué? Si no he dicho nada-dijo sorprendido.
-Pero lo has pensado y no sé qué es peor-le dije ruborizada.
-Puede que lo haya pensado, pero si tú lo has dicho es porque también lo
has pensado-volvió a mirarme de esa manera tan rara.
-Eres idiota-le di en el brazo.
Él se levantó y salió a correr por toda la casa conmigo detrás. Entró en
su habitación, yo entré y él me cogió por la cintura y me pegó a él.
-Te pillé-me dijo.
-¿No te tenía que pillar yo?-me puse nerviosa y traté de disimularlo.
-Sí, pero al final te he cogido yo-se encogió de hombros.
Acercó su cara a la mía, yo pasé mis brazos por su cuello, rozó su nariz
con la mía y después me besó.
-Te quiero-dijo separándose apenas de mí.
-Yo también-sonreí-.Pero sigues siendo idiota.
-Mientras sea tu idiota, me da igual-sonrió y volvió a besarme.
Empezamos a andar hasta que chocamos con su cama y caímos quedando él
encima de mí. Seguimos besándonos y bueno, al final pasó.
Me desperté por la mañana abrazada a él con mi cabeza sobre su pecho. Él
aún dormía. Levanté la cabeza y lo miré, se veía tan tranquilo. Me levanté con
cuidado de no despertarlo, me vestí con mi ropa interior y con la camiseta que
él llevaba la noche anterior después de ducharse. Casi no me tapaba, pero algo
era algo. Fui al baño y después a la cocina a preparar el desayuno. Cuando
estaba sacando la leche, alguien me abrazó por la espalda.
-Buenos días dormilón-reí mientras él me daba un beso en la mejilla.
-Buenos días pequeña-me giró, me besó y me sonrió-.Ahora sí que son
buenos.
-Payaso-reí.
-Me encanta como te queda mi camiseta-se separó de mí y me miró de arriba
abajo.
Yo lo miré y me ruboricé, él solo llevaba unos pantalones cortos.
-¿Qué pasa?-me miró-Anoche no te importó verme.
-Eres idiota-me puse más roja.
Él se rió y me abrazó.
-Anda, vamos a desayunar-dijo.
Preparamos el desayuno y nos lo comimos entre risas ya que mi novio era
un poco payaso y no paró de hacer el tonto aunque no me molestaba, me
encantaba. Cuando lo recogimos todo, nos vestimos y nos fuimos al piso.
Llegamos y escuchamos desde una de las habitaciones risas y voces. Nos asomamos
y vimos a Isa y Blas en la cama tapados con las sábanas y a Chiqui encima de
ellos.
-¿Estabais intentando montaros un trío con Chiqui? ¿Tan malo es Blas?-se
rió Dani.
-Anda cállate y sal de aquí...- dijo Blas avergonzado.
-Puede que lo que estaban haciendo era celebrar que hoy hace un año justo
que nos conocimos-dije.
-Es verdad...-dijo Isa.
Salimos de la habitación para dejarlos solos y Dani me abrazó por la
cintura.
-Entonces nosotros también lo celebramos anoche-me susurró.
-Sigues siendo un idiota-me separé de él.
-¿Adónde vas?
-A ducharme. Siéntate y espérame si no salen los tortolitos primero-reí.
-Vale-se sentó en el sofá.
Entré a mi habitación, cogí una muda limpia, unos shorts y una camiseta
de tirantes y entré a la ducha. Cuando salí, Dani estaba en el sofá solo con el
móvil.
-¿Aún no han salido?-pregunté sentándome a su lado.
-Sí, están dándose mimitos en la cocina-dejó el móvil y me dio un beso.
-Oye...
-¿Qué pasa?-preguntó mirándome.
-Te quiero.
-Yo también te quiero pequeña-me besó.
-¿Vais a celebrar que hace un año que nos conocimos en el sofá?-preguntó
Blas.
-¡Tonto!-le saqué la lengua y me sonrojé.
Me levanté y le di un abrazo a Blas.
-¿A qué viene el abrazo?-preguntó divertido.
-A que hace un año que nos conocimos, mejor amigo-le sonreí.
Él se echó a reír. Isa también le dio un abrazo a Dani y después nos
sentamos cada una junto a nuestros novios.
-¿Qué hicisteis anoche?-preguntó Isa de pronto.
Dani y yo nos miramos y no supimos dónde mirar, estábamos muy cortados.
Tocaron el timbre y me levanté corriendo a abrir. Era Raquel.
-Hola-le sonreí.
-¿Qué tal?
-Bien, pasa.
Entramos y se sentó en uno de los sofás mientras yo volvía al lado de
Dani.
-¿A dónde fuiste anoche corriendo?-le preguntó Isa a su hermana.
-A mi casa-respondió con un suspiro.
-¿Pasó algo?-pregunté.
-Nada, después os cuento.
La puerta se abrió y entraron Carlos y Clara de la mano.
-¡Hello!-gritamos Isa y yo a la vez.
Nos miramos, nos reímos, nos levantamos y abrazamos a Carlos.
-¿Y esto? ¿Tanto me habéis echado de menos?-rió devolviéndonos el
abrazo-.Hay que ver que no le sois suficiente a vuestras novias.
-No es eso-dije-.Es que hoy hace un año que nos conocimos.
-¿Ya? ¡Felicidades!-nos abrazó y reímos.
-Ya solo nos faltan David y Álvaro-dijo Isa.
-¿David va a venir?-preguntó Raquel.
-Ni idea-dijimos.
Clara fue a cambiarse y Carlos se sentó con nosotros. Al rato, Clara
apareció y se sentó al lado de su novio. Estuvimos un rato juntos y Raquel se
fue. A la hora de la comida, salimos las tres parejas juntas a comer por ahí.
Sobre las seis llegamos a la casa y poco después llegaron Álvaro y David. En
cuanto entraron, Isa y yo nos lanzamos a abrazarlos.
-Chicas ¿qué os pasa?-preguntó Álvaro sorprendido.
-Pues que nos quieren más a nosotros que a sus novios-rió David.
-No es eso, es que hoy hace un año que nos conocimos-dijo Dani.
-Es verdad-dijeron Álvaro y David a la vez.
Reímos y nos sentamos. Pasamos el resto de la tarde entre risas y por la
noche los chicos se fueron y sobre las diez llegó Raquel. No sentamos en el
salón y nos contamos lo que había pasado la noche anterior, aunque a mí me dio
mucho corte. Después, cenamos, nos pusimos a ver una película y nos fuimos a
dormir, aquella noche Raquel se quedó con nosotras, pero se arrepintió por lo
que pasó al día siguiente.
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