Después de haber pasado las vacaciones de Navidad con nuestras familias,
nos reunimos todos los chicos, Clara y yo en el piso de las chicas el día
después de reyes para darnos los regalos que nos habíamos comprado. Isa no
llegaría hasta el día ocho y quisimos esperarla, pero Blas dijo que no, así que
nos reunimos ese día. Ni Blas ni Isa nos habían contado lo que había pasado
cuando él fue a buscarla al pueblo. Estábamos sentados en el sofá y nos
disponíamos a dar los regalos cuando la puerta se abrió...
-¿No me digáis que pensabais daros los regalos sin mí?-preguntó
mirándonos a todos.
Todos la mirábamos sorprendidos, ¿no se suponía que llegaba al día
siguiente? Me levanté y la abracé. No la había visto en todas las vacaciones y
la había echado de menos.
-¿No llegabas mañana?-pregunté mientras me apartaba para que los demás la
saludaran.
-¿Sorpresa?-rió.
-La verdad es que hemos echado de menos a nuestras rubias favoritas-dijo
David.
-Habrás echado de menos a la rubia enana, porque a mí me has visto-le
dije.
-¿Cómo que la has visto?-preguntó Dani, ups creo que se puso un poco
celoso.
-Sí, los dos hemos pasado las navidades en Granada y él fue a visitarme
para que mi primo no se pasara de listo y para recordarme que tengo novio-le
dije.
-No me termino de fiar de ese primo tuyo-dijo David con los ojos entrecerrados
y me reí.
A Dani se le pasó un poco lo celoso cuando le di un beso en la mejilla y
me abracé a él.
Clara me dio un pequeño codazo, la miré y me señaló algo con la mirada,
seguí su señal y ¿enserio? Abrí muchos los ojos y la boca. Miré al resto de los
chicos y estaban igual de sorprendidos que yo. Isa y Blas se estaban besando y
no era un beso cualquiera, era un beso, beso. Cuando se separaron, unieron sus
frentes y se miraron a los ojos, Clara y Carlos carraspearon y se echaron
a reír cuando los tortolitos nos miraron y se sonrojaron.
-Creo que...-empecé.
-...Hay algo que tenéis que contarnos-terminó Dani.
-¿Nosotros?-dijo Blas-No lo creo.
-Ya, claro-ironizó Álvaro.
-Os lo contamos después de darnos los regalos-dijo Isa.
Nos sentamos en el sofá y empezamos a darnos los regalos.
-Empiezo yo-dijo David-.El primero es para Carlos.
Le pasó el paquete a Carlos, lo abrió y era un gorro rojo.
-Gracias, ¿cómo sabías que no tenía uno de color rojo?
-Porque no te lo he visto puesto-rió-.Mi siguiente regalo es para Dani.
Le tiró el paquete a la cara, lo abrió y era un reloj en azul.
-Gracias-le dijo mi chico.
-Eso es para que te des prisa y no llegues tarde-todos reímos-.El
siguiente es para... Álvaro.
Le dio el paquete y era una bufanda negra.
-Gracias-le dijo con una sonrisa.
-De nada-el siguiente es para Blas-le dio el paquete.
Lo abrió y era un disco de su grupo favorito.
-Gracias, ¿cómo sabías que lo estaba buscando?-preguntó admirando el CD.
-Uno que lo sabe todo sobre sus amigos-hizo un gesto de superioridad.
-Creído-le dijimos todos a la vez.
-Ahora toca el de las chicas, espero que no os importe, pero os he
comprado a las tres lo mismo-nos dio un paquete a cada una.
Abrí la primera el regalo y no pude evitar echarme a reír. Me levanté,
fui hasta él y le di un abrazo.
-Gracias, me encanta-dije sin dejar de reír.
-Está chulísima-dijo Clara-.Gracias.
-Muchas gracias pastelito-dijo Isa.
-Yo quiero verla-dijo Dani.
Se la enseñé. Era una camiseta roja de mangas cortas en la que ponía
I ♥ Pastelito.
Me hizo mucha gracia porque también tenía un dibujo de un pastelito con
ojos y una sonrisa. Después nos repartió los regalos Carlos, a mí me regaló una
pulsera de plata bastante chula que me encantó. Álvaro me regaló una pulsera
también de plata de la que colgaba un corazón. Era muy bonita, me levanté y le
di un beso en la mejilla. Era mi turno, le regalé a David el último CD de Cold
Play, sabía que le gustaba, así que no me lo pensé a la hora de comprárselo. Él
me miró con una sonrisa enorme y me abrazó. A Carlos le regalé una camiseta
amarilla con unas letras, a Álvaro una chaqueta roja, a Blas una chaqueta
beisbolera en blanca y gris y a Dani una colonia que olía bastante bien y una
pulsera de plata en la que por un lado ponía Dani&Lau y por el otro nuestra
fecha.
-Me encanta-me sonrió y me dio un beso.
Era el turno de Dani, que me dio el regalo la última. Era un paquete algo
grande, lo abrí y creo que mi mandíbula tocó el suelo.
-¿Cómo…?-pregunté mirándolo aún sorprendida.
-¿Te gusta?-preguntó con una sonrisa.
-Me encanta-lo abracé.
Era un cojín en forma de corazón azul con la primera foto que nos hicimos
en Londres. También me regaló una pulsera de plata de la que colgaba una L y
una D.
Después, le tocó a Isa, entre ella y Clara me regalaron una pulsera de
pandora con cinco colgantes.
-Las muñequitas representan nuestra amistad, el corazón, lo tuyo con
Dani, este raro, nos representa a todos, que a partir de ahora somos tu
familia, porque no te hace falta las odiosas de tus hermanas para nada y el Big
Ben representa nuestro viaje a Londres y esta casita representa tu mudanza
hasta aquí con nosotras-no pude evitar que se me saltaran las lágrimas y las
abracé a las dos. Me había encantado el regalo y lo que significaba cada cosa.
Por último, era el turno de Blas. Me regaló unos pendientes de plata con forma
de espiral muy chulos y cuando iba a darle el regalo a Isa, se levantó y fue a
la habitación donde, cuando llegó, dejó algo. No dejó que lo viera y no dijo
nada. Al poco rato apareció con algo un poco pesado y que se movía. Parecía una
cesta, pero no pudimos ver que había dentro porque estaba tapado con una
pequeña sábana. Lo puso en el suelo y dijo:
-Es para Isa, pero también para vosotras dos si vais a vivir aquí-dijo y
dejó que Isa quitara la sábana dejándonos ver a un cachorro de Golden Retriever
precioso.

-Creo que me he enamorado-dije sin poder dejar de mirar al adorable
cachorrito.
Alguien carraspeó a mi lado y después escuché unas risas. Había sido
Dani.
-No te enfades, pero no me niegues que es lo más mono que has visto
nunca-le dije.
-Dani, ¿te vas a poner celoso del perro?-se burló Carlos.
Él solo los miró con odio y se echó hacia atrás en el sofá. Yo lo miré,
le di un beso en la mejilla y le susurré:
-Él es mono, pero tú eres adorable y te quiero.
Dani sonrió y me besó como siempre, sin importarle que estuvieran los
demás delante. Algo me tocó la pierna, me separé de Dani y miré hacia el suelo,
era el perro. Dani lo cogió y lo miró frente a frente.
-Voy a tener que enseñarte que Laura es mi territorio-el perro lo miró,
lanzó un ladrido de cachorro y le lamió toda la mejilla a Dani.
Todos estallamos en carcajadas y Dani soltó al perro en el suelo con una
mueca de asco.
-Anda ve a lavarte si quieres que vuelva a acercarme a ti-dije aun
riéndome.
-Muy lista-dijo, se levantó y fue a lavarse.
Sobre las ocho, los chicos se fueron y nosotras nos quedamos pensando en
un nombre para el perro.
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