sábado, 20 de abril de 2013

Capítulo 29: Se sabe el comienzo, pero nunca el final

*Isa*
Llegué a casa, saludé a mi madre, y me subí a mi habitación. Estaba sorprendida de verme tan pronto, mi padre llegaría por la noche... Me tiré a la cama y me puse a llorar...
Me quedé dormida, había sido un largo viaje y estaba agotada.
Por la mañana abrí los ojos perezosamente y miré que seguía en la misma posición en la que me había dormido... Me levanté y deshice la maleta, me metí en la ducha, me lavé bien el pelo, me salí y me coloqué mi albornoz rojo, miré entonces mi móvil en busca de algún WhatsApp de Blas, pero nada. Fui a mi habitación y vi aquel papel en el que había dibujado él un corazón... Se me saltaron las lágrimas otra vez, me las sequé con la manga del albornoz, entonces mi madre me llamó.
-Cariño, papá llegó anoche y no te pudo ver, ¿por qué no bajas y le saludas?
-Ahora voy mamá-dije yo.
Dejé mi móvil cargando en la mesita de noche, me vestí con unos pantalones vaqueros y una camiseta calentita de mangas largas, me hice una trenza al lado, que ya me llegaba muy larga, normal, llevaba años sin cortarme el pelo (solo las puntas para que estuviese sano), me puse unos calcetines gordos y unos tenis y bajé las escaleras, ya me había secado el pelo.
-Hola Isabela-me dijo mi padre abrazándome.
-Hola papá-le devolví el abrazo.
-Te eché de menos cielo.
-Y yo a ti, como siempre estás de viaje de negocios y yo en Madrid estudiando-sonreí ligeramente.
-Pero eso cambiará, ¿no? Estas navidades estamos aquí los dos y en veranos nos veremos también-sonrió.
-Sí...
-Por cierto, toma-me dio una cajita.
-¿Qué es esto?-pregunté sorprendida.
-Es un regalo que te traigo, lo vi en Italia y pensé en ti-sonrió.
Lo abrí. 
-WOW, papá son preciosos-me puse los pendientes al instante.

-Me alegra que te gusten-sonrió.
Comimos juntos y entonces me acordé que aún no había envuelto los regalos de mis padres y eso que ya los había comprado y lo de los chicos tampoco... Y el de Blas.
Subí corriendo a mi habitación y envolví los regalos, para no confundirme, envolví cada regalo con el color favorito de esa persona, menos los de mis padres, que esos eran de abejitas... (ridículos) el de Dani era celeste con rayas azules (demasiado maduro para él), el de Lau lo envolví en un papel celeste y verde que tenía ositos de gominolas (perfecto para ella), el de Carlos de color amarillo con sombreritos (algo exagerado, pero perfecto), el de Álvaro era de color verde y tenía puesto ''Smiler'' (a mí también me gusta esa palabra), el de Clara es amarillo también con flores moradas (divino vaya, infantil a más no poder), el de David era de color rojo con un montón de pastelitos (es todo un dulce de regalo para un pastel de dueño) y el de Blas era blanco con un montón de muñequitos de nieve (nada que ver con él, pero no tenía ganas de recordarle cada vez que miraba una caja).
Eran las siete de la tarde, ya no tenía nada que hacer... Bajé al salón y me senté a ver la tele, mi madre y mi padre estaban en la cocina.
Llamaron a la puerta.
-Isa ve tú-me dijo mi madre.
Fui corriendo y abrí. No había nadie, cuando me giré para la puerta para volver a cerrar lo vi, era un papel, algo arrugado, con un corazón dibujado y enganchado a la puerta. Lo quité y sonreí, era de Blas. Miré a todos lados buscándole, pero no le vi. Le di la vuelta al papel y ponía algo...
No me abrías la puerta, por eso decidí irme al castillo del parque, si no te das prisa me iré.
-Mamá, me voy, volveré luego-sonreí cogí las llaves de casa y sin móvil salí corriendo para la muralla, allí estaba el parque y el castillo.
Me encontré otra nota pegada a la pared.
Tardabas mucho, me fui a ver el agua caer en la fuente.
Pensé un momento... En el pueblo hay muchas fuentes, pero él se refería a una de esas tres.
Corrí en dirección a las fuentes y nada. Nadie, fui a la primera.
Mira en la segunda...
Fui a la segunda.
Mira en la tercera ;D
Miré y cogí el papel.
¿Miraste bien en la segunda? XD
Lo mato, yo lo mataba. En cuanto lo encontrara...
Miré en la segunda de nuevo, escondido había otro. Le di la vuelta.
Mira en los jardines que más te gustan ;)
Ya enserio, lo iba a matar. Con el frío que hacía... Llegué y me puse a buscar, vi la nota en el lugar que más me gustaba, pero esta era solo un papel con un corazón, no ponía nada...
Alguien me abrazó por la espalda y me dijo al oído:
-Isa, en esta última nota, quería poner que te quiero, que te necesito, que me haces falta. Siento haberte levantado la voz, no puedo estar sin ti, por favor perdóname, no quiero verte triste. Yo solo quiero hacerte feliz. Por eso, hoy, quería decírtelo. Por eso vine aquí, porque quiero que seas feliz, porque quiero ser feliz también y sin ti yo no lo soy y creo que tú tampoco. Quería escribirlo, pero no podía...-me di la vuelta, me puse frente a él.
-Te quiero, perdóname tú a mí también. Yo... no debí haber huido de ti cuando nos pillaban. Te quiero, no puedo esconderlo más.
Se acercó a mí y me besó. Fue algo increíble, jamás lo había sentido con nadie. Con él me sentía como nunca, separamos un poco los labios y sonreí. Le pasé las manos por la espalda y le besé de nuevo, Él me agarró por la cintura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario