*Raquel*
Mi amiga estaba dolida, Sara había dado justo en el clavo para causarles dolor a ambos. Ainhoa salió corriendo a la cocina y nosotras detrás de ella.
-Cariño, ¿qué pasa?-le pregunté mientras la abrazaba.
-Es que... chicas no puedo evitarlo, le quiero aún y que tu hija haya dicho eso... es que de verdad que no puedo.- Dijo entre sollozos.
-Lo siento, de verdad que Blas y yo hemos hablado con ella, pero la peque es muy pequeña aún y no lo entiende- dijo Isa.
-O no quiere entenderlo- dijo Clara.
-No pasa nada- le dijo Ainhoa mientras mi hermana la abrazaba- lo entiendo.
-Bueno, deberíamos volver al salón, no me fío un pelo de esos cinco- dijo Clara.
-Si necesitas cualquier cosa, estamos aquí, para lo que necesites- dijo Laura.
Las cinco salimos de la cocina y los chicos se quedaron en silencio.
-¡Papi!- exclamó Sara haciendo que mi cuñado se volviese hacia ella.
-¿Qué pasa princesa?.- Le preguntó mi cuñado.
Mi amiga estaba dolida, Sara había dado justo en el clavo para causarles dolor a ambos. Ainhoa salió corriendo a la cocina y nosotras detrás de ella.
-Cariño, ¿qué pasa?-le pregunté mientras la abrazaba.
-Es que... chicas no puedo evitarlo, le quiero aún y que tu hija haya dicho eso... es que de verdad que no puedo.- Dijo entre sollozos.
-Lo siento, de verdad que Blas y yo hemos hablado con ella, pero la peque es muy pequeña aún y no lo entiende- dijo Isa.
-O no quiere entenderlo- dijo Clara.
-No pasa nada- le dijo Ainhoa mientras mi hermana la abrazaba- lo entiendo.
-Bueno, deberíamos volver al salón, no me fío un pelo de esos cinco- dijo Clara.
-Si necesitas cualquier cosa, estamos aquí, para lo que necesites- dijo Laura.
Las cinco salimos de la cocina y los chicos se quedaron en silencio.
-¡Papi!- exclamó Sara haciendo que mi cuñado se volviese hacia ella.
-¿Qué pasa princesa?.- Le preguntó mi cuñado.
-Es que... No she omo esirlo...- La peque rió.
-Vamos, no pasa nada.- Dijo Dani.
-Jejeje, es que mami y papi me an a egañar.
-No te vamos a regañar, vamos ¿qué pasa?- le preguntó mi hermana.
-He oto una osa...
-¿El qué, peque?- preguntó Lau.
-Esto...- Sacó un collar destrozado y pintado de color amarillo.
Isa puso mala cara y después miró a otro lado.
-Conque tú tenías el collar de la abuela.- Le dijo tras respirar profundamente mi hermana.
-Shi....
-No se hace Sara, está mal.- Le dijo Blas serio.
-No me egañes, tu unca lo haces papi.- Dijo con los ojos cristalizados.
-Pues ya es hora de hacerlo ¿no?- le dijo mi cuñado mientras la peque empezaba a poner pucheros.
-Papi... -comenzó a soltar lágrimas y Blas a morderse el labio mientras miraba a mi hermana y le susurraba- es que... no puedo enfadarme con ella.
-Ni se te ocurra cogerla en brazos ahora.- Le respondió Isa seria mientras Blas ponía pucheros como la peque, eran clavados.- Así nunca aprenderá.
-Bueno, yo no soy su padre así que.- Dijo Dani antes de moverse para cogerla en brazos.
-¡Tú quieto!.- Le dijo mi hermana y Dani le hizo caso.
David se levantó y cogió a nuestra sobri en brazos mientras mi hermana le miraba mal.
-No he podido resistirme.- Le dijo y se la trajo al asiento en el que estábamos los dos.
La peque apoyó su cabecita en el hombro de mi novio y pasó sus brazos alrededor.
-Te quero tito.
-¡Es que eres más mona!- exclamé mientras le daba un beso en la mejilla y esta sonreía.
-Me la estáis malcriando, todos.- Dijo mi hermana y después de suspirar sonrió- que se le va a hacer ¿no?
Todos reímos, menos Ainhoa, ella estaba cabizbaja y no dejaba escapar ni una sonrisa, le pasé la mano por el hombro y la abracé ante la atenta mirada de Álvaro.
Después de un largo rato de risas y charlas sobre quién malcriaba más a mi sobri, su papi la cogió en brazos y se la llevó, la pequeña llamó a mi hermana y se fue con ellos.
-Pronto nos tocará a nosotros.- Le dijo Carlos a Clara y la besó tiernamente.
-¡Oh!- exclamamos todos y ellos se sonrojaron.
Cuando Isa y Blas bajaron sin la peque, se me ocurrió una idea.
-¿Os acordáis de la apuesta cuando Isa estaba embarazada?- dije y todos asintieron.- Bien, he pensado en hacerla de nuevo, ¿que os parece?
Todos sonrieron y acabamos con un papel y un bolígrafo con la apuesta en marcha de nuevo.
-Bueno, empecemos con sus padres.- Dijo David, que era el que estaba apuntando.
-Yo creo que será niña- Dijo muy convencida.
-Pues yo estoy más que seguro de que será un niño, guapo y listo como yo.
-Bueno, sin pasarnos, esperemos que se parezca a su madre, tanto si es niña como si no.- Dijo David y todos reímos mientras Carlos le pegaba en el brazo.
-Sigamos.- Dijo Dani.- Yo, que tengo unas grandes dotes en el mundo de la adivinación, digo que será... mm, niño, por una vez estoy con Carlos.
-Pues yo digo que será niña, será guapísima como sus padres y achuchable como su primita.- Dijo Lau.
-Eso de achuchable... Conozco a una que es mil veces más achuchable.- Dijo Dani y abrazó a Laura.
-No, mi hija es más achuchable, y mi mujer también.- Dijo Blas.
-¿Tú que crees que será?.- Le preguntó Carlos a Isa.
-Yo estoy con Carlitos, será niño, además si lo es seguro que es una monada.
Carlos se levantó y le chocó los cinco a mi hermana.
-Yo no estoy de acuerdo, digo que será niña.- Dijo Blas.- Las niñas son más buenas.
-Bueno, eso está por ver... Si sale a su padre...- Dijo Dani.
David miró a Ainhoa esperando una respuesta.
-Yo digo que será una niña.
-¿Y tú?.- Le pregunté a Álvaro.
-Un niño, pero estoy con los demás, espero que se parezca a Clara.
-Yo digo que será un niña.- Dije y mi novio apuntó.
-Pues yo digo que será niño- dijo David y sonrió.- Será divertido ver como volvemos a ser igual de chicos que de chicas, aunque no serán novios.
-¡Para nada!- exclamó Blas.- Aparte de ser demasiado pronto para saber eso, no dejaría a mi peque en brazos de su hijo.- Señaló a Carlos y este le miró mal.
Tras muchas risas todos nos marchamos dejando a mi hermana y cuñado solos de nuevo. Ainhoa se negó a venir a casa con nosotros por lo que David y yo volvimos solos.
Al llegar a casa, David me abrazó y comenzó a besarme.
-¿De verdad no podemos tener uno?.- Preguntó con voz de niño pequeño.
-No, aún es pronto, ¿no te parece?- le dije y él suspiró.- Por ti esperaré.
-Ibas a esperar de todos modos.- Le dije y el me miró con los ojos y la boca muy abiertos.
-Bueno, sí, tienes razón, deberíamos esperar, porque antes aún quiero hacer una cosa.
Le miré interrogante mientras él parecía perdido en una idea, entonces le saqué de ella con un beso.
-¿Qué crees que acabará pasando con Ainhoa y Álvaro?-pregunté.
-No lo se, pero ojalá que vuelvan, Álvaro está muy mal y necesita a Ainhoa, lo comprendo porque no se que haría si tú me dejases, creo que no podría soportarlo y no volvería a ser el mismo.
-Es que te quiero, a mi también me es imposible pensar como sería sin ti.
Comenzamos a besarnos lentamente y con dificultad llegamos a nuestra habitación donde David se tropezó con unos pantalones que había dejado allí esa misma mañana y caímos a la cama entre risas, pronto volvimos a ser uno, como tantas otras veces.
A la mañana siguiente me desperté con el sonido de mi móvil, me levanté y descolgué, era Ainhoa.
-Raquel, ¿puedo pedirte un favor?
-Claro amor, lo que sea.
-Verás, tengo cita con el médico para los resultados de unos análisis y me gustaría que vinieses conmigo, no me gusta demasiado ir sola a los hospitales.
-Claro que iré, ya sabes que puedes contar conmigo para lo que sea.
-Gracias, es a las diez.
Miré el reloj digital de la mesita de noche, marcaba las nueve y cuarto.
-En menos de media hora estoy ahí.
Las dos nos despedimos y colgué, al girarme de nuevo a la cama David me miraba fijamente, me dio la mano y tiró de mí hacia él colocándome sobre su pecho.
-Buenos días, preciosa.
-Buenos días amor.- Le di un beso en los labios y pasé mis manos por su cuello mientras él pasaba las suyas por mi espalda.- Tengo que prepararme para ir al médico con Ainhoa.- Dije al ver que a este paso hoy no me levantaría de la cama.
-¿Está bien Ainhoa?- me miró preocupado.
-Vamos a recoger el resultado de varias pruebas que se ha hecho.
David pareció despreocuparse y yo me levanté de la cama y fui a ducharme y desayunar.
A las diez Ainhoa y yo ya estábamos en la sala de espera, el médico se retrasaba. Las chicas nos hablaron por el grupo de mis amores.
Clara: Buenos días!!!
Isa: Claris, me encanta que des los buenos días, pero es el único rato que tengo para descansar, Sara a penas duerme últimamente V.V
Lau: ¿Y eso?
Isa: Está revoltosa y no quiere dormir.
Raquel: Buenos días perezosas.
Clara: ¿Perezosas? :O
Ainhoa: Pasad de ella, yo lo hago.
Miré a mi amiga y esta se encogió de hombros mientras sonreía.
Clara: ¿Qué estáis haciendo?
Isa: Intentar dormir a Sara... Otra vez, creo que tiene un poquito de fiebre... :S
Lau: ¡Pobre! si ves que va a más, llévala al médico.
Isa: Sí, eso haré, esta mañana Blas se ha ido muy preocupado, bueno, ¿qué hacéis las demás?
-Ibas a esperar de todos modos.- Le dije y el me miró con los ojos y la boca muy abiertos.
-Bueno, sí, tienes razón, deberíamos esperar, porque antes aún quiero hacer una cosa.
Le miré interrogante mientras él parecía perdido en una idea, entonces le saqué de ella con un beso.
-¿Qué crees que acabará pasando con Ainhoa y Álvaro?-pregunté.
-No lo se, pero ojalá que vuelvan, Álvaro está muy mal y necesita a Ainhoa, lo comprendo porque no se que haría si tú me dejases, creo que no podría soportarlo y no volvería a ser el mismo.
-Es que te quiero, a mi también me es imposible pensar como sería sin ti.
Comenzamos a besarnos lentamente y con dificultad llegamos a nuestra habitación donde David se tropezó con unos pantalones que había dejado allí esa misma mañana y caímos a la cama entre risas, pronto volvimos a ser uno, como tantas otras veces.
A la mañana siguiente me desperté con el sonido de mi móvil, me levanté y descolgué, era Ainhoa.
-Raquel, ¿puedo pedirte un favor?
-Claro amor, lo que sea.
-Verás, tengo cita con el médico para los resultados de unos análisis y me gustaría que vinieses conmigo, no me gusta demasiado ir sola a los hospitales.
-Claro que iré, ya sabes que puedes contar conmigo para lo que sea.
-Gracias, es a las diez.
Miré el reloj digital de la mesita de noche, marcaba las nueve y cuarto.
-En menos de media hora estoy ahí.
Las dos nos despedimos y colgué, al girarme de nuevo a la cama David me miraba fijamente, me dio la mano y tiró de mí hacia él colocándome sobre su pecho.
-Buenos días, preciosa.
-Buenos días amor.- Le di un beso en los labios y pasé mis manos por su cuello mientras él pasaba las suyas por mi espalda.- Tengo que prepararme para ir al médico con Ainhoa.- Dije al ver que a este paso hoy no me levantaría de la cama.
-¿Está bien Ainhoa?- me miró preocupado.
-Vamos a recoger el resultado de varias pruebas que se ha hecho.
David pareció despreocuparse y yo me levanté de la cama y fui a ducharme y desayunar.
A las diez Ainhoa y yo ya estábamos en la sala de espera, el médico se retrasaba. Las chicas nos hablaron por el grupo de mis amores.
Clara: Buenos días!!!
Isa: Claris, me encanta que des los buenos días, pero es el único rato que tengo para descansar, Sara a penas duerme últimamente V.V
Lau: ¿Y eso?
Isa: Está revoltosa y no quiere dormir.
Raquel: Buenos días perezosas.
Clara: ¿Perezosas? :O
Ainhoa: Pasad de ella, yo lo hago.
Miré a mi amiga y esta se encogió de hombros mientras sonreía.
Clara: ¿Qué estáis haciendo?
Isa: Intentar dormir a Sara... Otra vez, creo que tiene un poquito de fiebre... :S
Lau: ¡Pobre! si ves que va a más, llévala al médico.
Isa: Sí, eso haré, esta mañana Blas se ha ido muy preocupado, bueno, ¿qué hacéis las demás?
Raquel: En el médico, esperando los resultados de unas pruebas de Ainhoa.
Lau: :O :O Cuando los tengas avisa.
El médico llamó a mi amiga y ambas entramos en la consulta, estaba muy sonriente. Nos hizo un gesto para que tomásemos asientos.
-Bien, Ainhoa, ya hemos descubierto a qué se debía su malestar.
Sin dar más rodeos, el médico nos aviso y mi amiga se quedó muy sorprendida, tanto quizás como yo.
Salimos y nos metimos en el coche, donde mi amiga se echó a llorar y me abrazó. Me metí en la conversación de WhatsApp.
Raquel: Ya tenemos los resultados.
Clara: ¿Qué ha salido?
Ainhoa: No se como decir esto...
*David*
Lo tenía más que decidido, sabía lo que tenía que hacer, ahora solo me quedaba decidir como y cuando.
-¿David? ¿Estás o no estás?- me preguntó Carlos.
-Sí, bueno, chicos, es que yo...
-Oh, esto me huele a que necesitamos hacer un pequeño descanso para que nos lo cuentes.- Dijo Dani y avisamos a Magí de que descansaríamos unos minutos.
Me quedé un poco pensativo mientras todos me miraban, les expliqué que era lo que quería.
-¡Eso está genial!- exclamó Álvaro mientras el resto me decía más de lo mismo.
-El problema es que no se como decírselo, veréis, ella es muy importante para mí y siento que se merece lo mejor... pero y si...
-No le des demasiadas vueltas, sabemos lo que sientes.- Me dijo Blas mientras apoyaba su mano en mi hombro.
-Fíjate en mí, se lo pedí de improviso y aún así me dijo que sí.- Dijo Carlos.
-Sólo debes pensar en que la quieres y que te aceptará.- Dijo Dani.
-Estoy de acuerdo, seguro que te dice que sí.- Dijo Álvaro.
-Pero no se bien como hacerlo..
-Sólo déjate llevar, dile todo lo que sientes y estoy más que seguro que no lo olvidará jamás, eres el pastelito ¿no?, pues demuéstraselo.
Los chicos me dieron buenos consejos y entonces, mientras Raquel estaba con las chicas preparé la casa para ello.
Hice la cena, como pude, preparé la mesa y lo puse todo lo más romántico que pude.
Oí la puerta y me asomé a darle la bienvenida a mi chica, pero junto a ella venía Ainhoa, no podía decirle eso a Raquel con alguien delante, no me molestaba pero no me saldrían las palabras adecuadas y acabaría destrozándolo todo.
-David, Ainhoa se va a quedar un par de días.- Me dijo Raquel y entonces, tan rápido como pude quité todo lo romántico.
Les serví la cena y yo me fui a la cama, no tenía demasiada hambre, tener a Ainhoa en casa me encantaba, pero precisamente hoy no es que fuera de mi agrado.
Raquel se acostó a mi lado y me comenzó a besar el cuello.
-¿Te ha molestado?
-No, para nada, me encanta que esté aquí.
Raquel sonrió y comenzó a besarme lentamente, me contó el por qué de que Ainhoa se hubiese quedado.
-¿Y lo sabe Álvaro?- pregunté nervioso.
-No, solo las chica y tú.
-Bueno las chicas ya se lo habrán dicho a los chicos, Ainhoa debería decírselo a Álvaro.
-Lo se, pero se niega a hacerlo, dice que eso estropearía más las cosas y le robaría la libertad de estar con quien quiera.
-Pero Álvaro solo quiere estar con ella.
-Sí, pero ella no lo sabe.
Raquel y yo nos dormimos y por la mañana, al levantarme, no estaba ahí, oí mucho alboroto fuera de la habitación y entonces cuando menos lo esperaba, mi móvil pitó.
Blas: Chicos, hoy no puedo ir al ensayo, Sara tiene mucha fiebre y estamos pensando en llevarla al hospital.
Dani: ¿Que qué? Oh, mi pobre peque, Lau y yo vamos para allá.
Blas: No, eso la pondrá nerviosa.
Álvaro: Pero ¿qué mal puede hacer eso?
Blas: Raquel ya se ha ofrecido a venir.
David: Si va Raquel, yo también voy.
Carlos: Bueno pero mantenernos avisados en todo momento.
Me levanté y cambié deprisa, Raquel estaba en el salón con Ainhoa, esta estaba sentada en el sofá.
-Raquel, voy contigo.
-No, tranquilo, tú quédate en casa.
-No, esa niña es mi sobrina y tú mi novia, así que voy contigo.
Sin discutir más, nos marchamos los dos a por Sara, Blas e Isa que ya nos estaban esperando en la calle.
-¿Cómo está?- pregunté.
-Con casi cuarenta de fiebre.- Dijo Blas muy nervioso. Ambos estaban realmente asustados, y nosotros también.
Conduje deprisa hasta dejarlos en la puerta de emergencias, Raquel se bajó con ellos mientras yo buscaba aparcamiento. Al encontrarlo, me bajé deprisa y llamé a Raquel, me dijo que estaban en la sala de espera. Fui todo lo rápido que pude y me encontré a Raquel sola.
-Ya han entrado.- Me dijo mientras miraba una puerta.
-Tranquila, todo va a salir bien.
Blas salió y nos dijo que iban a darle una medicina para que le bajase la fiebre y que no nos preocupásemos, después volvió a entrar.
-Raquel.- La llamé- se que no es el mejor momento, pero quería decirte algo muy importante para mí, verás, anoche preparé todo para que estuviese perfecto para ti, porque eres lo más importante que me ha pasado jamás, y porque para mí te mereces lo mejor, llevo mucho intentando estar a tu altura para darte lo que te mereces, te quiero, te amo, te necesito, y aunque jamás consiga ser ese chico que tanto te mereces, quiero pasar el resto de mi vida junto a ti, poder despertarme cada mañana a tu lado, tener una casa más grande juntos, tener hijos y lo más importante, poder hacerte feliz día a día,- estaba llorando, suspiré profundamente, saqué el anillo y se lo pedí- Raquel, ¿quieres casarte conmigo?
Lau: :O :O Cuando los tengas avisa.
El médico llamó a mi amiga y ambas entramos en la consulta, estaba muy sonriente. Nos hizo un gesto para que tomásemos asientos.
-Bien, Ainhoa, ya hemos descubierto a qué se debía su malestar.
Sin dar más rodeos, el médico nos aviso y mi amiga se quedó muy sorprendida, tanto quizás como yo.
Salimos y nos metimos en el coche, donde mi amiga se echó a llorar y me abrazó. Me metí en la conversación de WhatsApp.
Raquel: Ya tenemos los resultados.
Clara: ¿Qué ha salido?
Ainhoa: No se como decir esto...
*David*
Lo tenía más que decidido, sabía lo que tenía que hacer, ahora solo me quedaba decidir como y cuando.
-¿David? ¿Estás o no estás?- me preguntó Carlos.
-Sí, bueno, chicos, es que yo...
-Oh, esto me huele a que necesitamos hacer un pequeño descanso para que nos lo cuentes.- Dijo Dani y avisamos a Magí de que descansaríamos unos minutos.
Me quedé un poco pensativo mientras todos me miraban, les expliqué que era lo que quería.
-¡Eso está genial!- exclamó Álvaro mientras el resto me decía más de lo mismo.
-El problema es que no se como decírselo, veréis, ella es muy importante para mí y siento que se merece lo mejor... pero y si...
-No le des demasiadas vueltas, sabemos lo que sientes.- Me dijo Blas mientras apoyaba su mano en mi hombro.
-Fíjate en mí, se lo pedí de improviso y aún así me dijo que sí.- Dijo Carlos.
-Sólo debes pensar en que la quieres y que te aceptará.- Dijo Dani.
-Estoy de acuerdo, seguro que te dice que sí.- Dijo Álvaro.
-Pero no se bien como hacerlo..
-Sólo déjate llevar, dile todo lo que sientes y estoy más que seguro que no lo olvidará jamás, eres el pastelito ¿no?, pues demuéstraselo.
Los chicos me dieron buenos consejos y entonces, mientras Raquel estaba con las chicas preparé la casa para ello.
Hice la cena, como pude, preparé la mesa y lo puse todo lo más romántico que pude.
Oí la puerta y me asomé a darle la bienvenida a mi chica, pero junto a ella venía Ainhoa, no podía decirle eso a Raquel con alguien delante, no me molestaba pero no me saldrían las palabras adecuadas y acabaría destrozándolo todo.
-David, Ainhoa se va a quedar un par de días.- Me dijo Raquel y entonces, tan rápido como pude quité todo lo romántico.
Les serví la cena y yo me fui a la cama, no tenía demasiada hambre, tener a Ainhoa en casa me encantaba, pero precisamente hoy no es que fuera de mi agrado.
Raquel se acostó a mi lado y me comenzó a besar el cuello.
-¿Te ha molestado?
-No, para nada, me encanta que esté aquí.
Raquel sonrió y comenzó a besarme lentamente, me contó el por qué de que Ainhoa se hubiese quedado.
-¿Y lo sabe Álvaro?- pregunté nervioso.
-No, solo las chica y tú.
-Bueno las chicas ya se lo habrán dicho a los chicos, Ainhoa debería decírselo a Álvaro.
-Lo se, pero se niega a hacerlo, dice que eso estropearía más las cosas y le robaría la libertad de estar con quien quiera.
-Pero Álvaro solo quiere estar con ella.
-Sí, pero ella no lo sabe.
Raquel y yo nos dormimos y por la mañana, al levantarme, no estaba ahí, oí mucho alboroto fuera de la habitación y entonces cuando menos lo esperaba, mi móvil pitó.
Blas: Chicos, hoy no puedo ir al ensayo, Sara tiene mucha fiebre y estamos pensando en llevarla al hospital.
Dani: ¿Que qué? Oh, mi pobre peque, Lau y yo vamos para allá.
Blas: No, eso la pondrá nerviosa.
Álvaro: Pero ¿qué mal puede hacer eso?
Blas: Raquel ya se ha ofrecido a venir.
David: Si va Raquel, yo también voy.
Carlos: Bueno pero mantenernos avisados en todo momento.
Me levanté y cambié deprisa, Raquel estaba en el salón con Ainhoa, esta estaba sentada en el sofá.
-Raquel, voy contigo.
-No, tranquilo, tú quédate en casa.
-No, esa niña es mi sobrina y tú mi novia, así que voy contigo.
Sin discutir más, nos marchamos los dos a por Sara, Blas e Isa que ya nos estaban esperando en la calle.
-¿Cómo está?- pregunté.
-Con casi cuarenta de fiebre.- Dijo Blas muy nervioso. Ambos estaban realmente asustados, y nosotros también.
Conduje deprisa hasta dejarlos en la puerta de emergencias, Raquel se bajó con ellos mientras yo buscaba aparcamiento. Al encontrarlo, me bajé deprisa y llamé a Raquel, me dijo que estaban en la sala de espera. Fui todo lo rápido que pude y me encontré a Raquel sola.
-Ya han entrado.- Me dijo mientras miraba una puerta.
-Tranquila, todo va a salir bien.
Blas salió y nos dijo que iban a darle una medicina para que le bajase la fiebre y que no nos preocupásemos, después volvió a entrar.
-Raquel.- La llamé- se que no es el mejor momento, pero quería decirte algo muy importante para mí, verás, anoche preparé todo para que estuviese perfecto para ti, porque eres lo más importante que me ha pasado jamás, y porque para mí te mereces lo mejor, llevo mucho intentando estar a tu altura para darte lo que te mereces, te quiero, te amo, te necesito, y aunque jamás consiga ser ese chico que tanto te mereces, quiero pasar el resto de mi vida junto a ti, poder despertarme cada mañana a tu lado, tener una casa más grande juntos, tener hijos y lo más importante, poder hacerte feliz día a día,- estaba llorando, suspiré profundamente, saqué el anillo y se lo pedí- Raquel, ¿quieres casarte conmigo?
:O Capitulazooooooo (como todos e.e). Otra boda *-* Y a Álvaro ya se le puede ir ocurriendo algo para recuperar Ainhoa porque me huelo lo que le pasa y pobre de él como diga algo cuando se entere >| ♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥
ResponderEliminarMuchísimas gracias, nos alegra que te siga gustando y ya se verá lo que hace el Smiler :P Jejeje Un besazo <3
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